25 de diciembre de 2017 00:00

Más licor importado ingresó al Ecuador en 2017

La Embotelladora Azuay (Cristal) diversificó su producción con whisky, vodka y ron. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

La Embotelladora Azuay (Cristal) diversificó su producción con whisky, vodka y ron. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

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Giovanni Astudillo
(I) Editor
negocios@elcomercio.com

La apertura comercial con la Unión Europea (UE) y la eliminación de las salvaguardias modificaron las condiciones del mercado de licores. Las importaciones de este rubro prácticamente se duplicaron este año con relación al 2016.

De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, estas pasaron de USD 14,35 millones (entre enero-octubre) a USD 30,16 millones, en el mismo período.

El mayor crecimiento se registró en las compras de licor y extractosa la Unión Europea, que subieron de USD 2,5 millones a 10,54 millones, en esos períodos. También, aumentaron las provenientes de Argentina, Chile, Perú, Colombia, Panamá, México y EE.UU.

Según el presidente de la Asociación de Importadores de Licores de Ecuador, Felipe Cordovez, por la eliminación de los aranceles y de las salvaguardias, el precio de los licores provenientes, principalmente de Europa, bajó en cantidades significativas.

Por ejemplo, dijo que un whisky de calidad estándar, que antes valía USD 60, ahora se adquiere en 20 o 25. Lo mismo ocurrió con el gin, vodka y vino. Para Cordovez, el negocio se volvió atractivo, por lo que durante el 2017 se sumaron nuevos importadores. “Eso significa más competencia y aplicar nuevas estrategias”.

El importador Eddy Castillo, quien es representante de Edca Company, coincidió que el acuerdo comercial fue vital para la diversificación de la oferta de bebidas alcohólicas.

Eso se aprecia en el local de Supermaxi El Vergel, en el sur de Cuenca. De acuerdo con información de Corporación Favorita, la oferta de bebidas alcohólicas nacionales y extranjeras se amplió y los precios bajaron, no solo en las bebidas europeas sino también de las chilenas y argentinas, “que ajustaron sus precios para no perder competitividad”.

Para el 2018, la expectativa de Castillo es que las importaciones sigan creciendo, pese a la aplicación de la tasa aduanera, “que es uno de los problemas que enfrenta el sector”.

En cambio, este año ha sido crítico para el productor local. Además del alza de las importaciones que afectaron a la producción nacional de gin, whisky, vino o vodka, la informalidad (licor artesanal y contrabando) no se ha reducido, aseguró el titular de la Asociación de Industriales Licoreros del Ecuador, Gustavo Landívar.

Conese criterio coincidió Jorge Talbot, gerente de Embotelladora Azuaya (Cristal). La mayor afectación se sentirá el 2018. “No podemos competir. El precio de las materias primas e insumos en Europa es muy bajo frente al Ecuador”.

Una botella de 750 ml cuesta USD 0,07 en Europa gracias al volumen de producción que genera el bloque. En cambio, en Ecuador es de USD 0,75.

“Si queremos importar las botellas desde Europa debemos pagar un arancel del 15 al 20%. Eso no se percataron al negociar el acuerdo. Es ilógico que un producto final no pague aranceles y un insumo sí”.

Talbot dijo que el aguardiente tiene problemas por los productos informales, que no pagan impuestos. “Un litro de aguardiente de finca informal cuesta USD 1,50 y una botella de las industrias vale USD 7,5”.

Landívar pidió que el Gobierno concrete el ofrecimiento de aplicar un descuento del 50% del ICE si la industria nacional usa aguardiente de finca como materia prima. Además, que se refuercen los controles luego de la aplicación de la etiqueta del Sistema de Marcación y Rastreo.

Las bebidas alcohólicas nacionales deben contar con el sello de seguridad pedido por el Servicio de Rentas Internas. 23,1 millones de botellas ya fueron marcadas.

En el 2016, la industria ecuatoriana vendió 1 969 000 cajas de aguardiente, whisky, ron, cremas, vodka y otras variedades. Landívar prefirió no hacer cálculos para el 2017 por los problemas del sector. “Los datos se conocerán en marzo”.

En el caso de Embotelladora Azuaya, las ventas tendrán una leve caída o se mantendrán. La firma facturó el año pasado USD 10 millones. El 70% correspondió a aguardientes y el resto a vodka, whisky y otras variedades. Según él, para evitar una caída importante invirtieron en publicidad y diversificaron sus productos.

Este año lanzaron tres productos y el 2018 serán otros tres. La empresa tiene un portafolio de 30 licores, entre variedades y tamaños.

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