19 de febrero de 2015 15:21

El líder opositor Leopoldo López habla desde prisión

Leopoldo Lopez junto al monumento de José Martí, antes de entregarse a las autoridades. Foto: Leo Ramírez / AFP

Leopoldo Lopez junto al monumento de José Martí, antes de entregarse a las autoridades. Foto: Leo Ramírez / AFP

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Diario El Tiempo de Colombia
Entrevista de 'CNN en Español'
Venezuela
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El encarcelado líder opositor venezolano Leopoldo López le pidió el pasado miércoles 18 de febrero a Nicolás Maduro que renuncie a la presidencia, ante el fracaso de su propuesta política, y dé la oportunidad al pueblo de elegir nuevo mandatario y nueva Asamblea Nacional.

En diálogo con el periodista Fernando del Rincón, para el programa ‘Conclusiones’, de 'CNN en Español', el líder, que el 18 de febrero cumplió un año encerrado, logró hablar vía telefónica desde su celda hasta que fue descubierto por los guardias que le arrebataron el teléfono. El angustioso diálogo y el forcejeo quedaron registrados en la grabación. He aquí la charla.

Leopoldo, aquí aprovechando esta oportunidad para hablar contigo y comienzo preguntándote, ¿cómo logras esta llamada?

Bueno, yo tengo la posibilidad de hacer llamadas por el teléfono público, en el pasado ya hubo varias consecuencias. Ellos (la guardia) nos han limitado estas llamadas, solo nos dejan hacer llamadas personales, a familia y en una oportunidad hice una llamada a unos compañeros de Voluntad Popular, hablamos sobre nuestras propuestas, lo que estábamos haciendo, lo que se debe hacer, y bueno, eso me costó 15 días de aislamiento. Entonces muy probablemente esta llamada me pueda costar, puede que tenga las mismas consecuencias, castigos, aislamientos, como ha sido común desde que estoy preso hace un año. Me han mantenido en un aislamiento físico y comunicacional. Hay un gran interés para que nuestra voz no sea escuchada.

Aún a sabiendas de esto y de que te pueden castigar, decidiste darme esta llamada telefónica. ¿Por qué es tan importante para ti?

Bueno Fernando, yo tengo la obligación y hoy la oportunidad de expresar nuestros pensamientos, nuestras ideas de cambio para Venezuela, bien vale un castigo. Ya estoy castigado por mis palabras, preso por mis ideas, por eso me están enjuiciando. Entonces en este momento hacer una llamada de teléfono y expresar las ideas, expresar nuestra propuesta de cambio, sobre todo en estos tiempos de crisis en Venezuela, bien vale la pena. Yo estoy convencido Fernando que en estos momentos tenemos que darles a los venezolanos esperanza.

Esperanza que a pesar de la crisis nosotros podemos lograr un cambio, a pesar de que el país enfrenta una crisis generalizada, no solo económica, no solo las colas, sino en lo social; crisis de justicia, de valores, de inseguridad, de gobernabilidad, eficacia. A pesar de todo eso, tengo la profunda convicción de que vamos a salir adelante. Y en este momento tenemos que dar ese mensaje, de fuerza, de convicción, de fe, de enfrentar las adversidades.

Una propuesta de cómo los venezolanos juntos, con fe y democracia, participando, abriendo las compuertas que están en la constitución, podemos lograr ese cambio que tanto anhelamos. Hoy más del 85 % de los venezolanos quieren el cambio. Ya no hay ningún piso político o social que sostenga este gobierno, por eso el gobierno busca cada vez más restringir las comunicaciones, las voces disidentes.

Han metido preso a tuiteros, a comerciantes, estudiantes, blogueros, a personas que manifiestan, que generan una opinión y eso es lo que el gobierno quiere sembrar, el miedo. Pero ante el miedo, coraje. Ante esa situación de desestabilización nosotros tenemos que tener el coraje de enfrentar, entendiendo que van a ver las consecuencias, porque las van a ver.

Y le digo a todos los venezolanos que el llamado que estamos haciendo a la lucha, a abrir las compuertas de la constitución, no van a venir sin consecuencias. Yo lo dije antes de que estuviese preso, este esfuerzo de salir a las calles el 12 de febrero iba a tener consecuencias, y bueno, en mi caso particular, fue muy clara. Cárcel, aislamiento, distanciamiento de todas las personas cercanas, solamente pudiéndolas ver en oportunidades, incluso restringida a mi familia directa. Bien vale la pena el sacrificio, bien vale la pena las consecuencias si podemos pararnos firmes y decir que sí se puede, que sí tiene sentido, que vale la pena dar el paso al frente para que cambien las cosas.

Hace unos días Salvatore Lucchese me dice que había sido víctima de tortura. ¿Cómo esta Leopoldo física, mental y emocionalmente? ¿Cómo lo han tratado? El día a día en la cárcel.

Yo estoy bien, fuerte espiritualmente, fuerte mentalmente, pero sin duda alguna no ha sido fácil. Como dicen, ni que fuese esto una jaula de oro, es algo que yo no le desearía a alguien, sobre todo a alguien que no haya cometido un delito. La cárcel y sobre todo el aislamiento te llevan a una profunda reflexión. En mi caso, los primeros 6 meses estuve en aislamiento, solo bajaba una hora en la mañana, de 6 a 7, custodiado por los guardias. Y el resto, las otras 23 horas encarcelado, en mi celda.

Es uno con uno mismo, con su pensamiento, con sus reflexiones y eso a mí me ha hecho crecer. Ha habido momentos duros, de tortura, situaciones vergonzosas. Nos lanzaron excremento humano por las ventanas, hemos sido sometidos a requisas violentas. Han entrado en la madrugada a robarnos nuestras pertenencias. A mí me han robado libretas donde estaba escribiendo propuestas para Venezuela, sobre todo en el ámbito económico y petrolero. Ya tenía adelantadas varias propuestas y se las llevaron.

Hasta ahora no ha habido respuesta a ese hecho, pero estoy seguro, como lo dijo Salvatore, eso nos ha hecho más fuertes y nos enseña a enfrentar esta situación con coraje. Y te digo, estoy preso, pero 30 millones de venezolanos también lo están.

Estamos presos en un país que no es viable, presos en las colas, en un sistema de salud, en lo que significa no poder salir a las calles ni de noche ni de día con esta inseguridad, pero tenemos que tener la convicción de que podemos salir en libertad. Y así como yo estoy seguro de que mi prisión es transitoria, también estoy seguro que la prisión de los venezolanos es transitoria. Y este pensamiento no solo está basado en mi esperanza, es una convicción que tengo, primero, por la capacidad de nuestro pueblo.

Video del juicio a Leopoldo López tomado de la cuenta de El Nacional de Venezuela en Dailymotion

Segundo, por la vocación democrática de nuestro pueblo de salir adelante de la mano de las grandes mayorías, y tercero, del inmenso potencial que tenemos como país. Porque si en América Latina hay un país con las capacidades económicas, recursos naturales, ubicación geográfica, tierras fértiles, costas, posibilidad de convertirnos en un país próspero, con servicios públicos que funcionen, de tener doctores que curen, maestros que enseñen, jueces que juzguen justamente, eso nosotros lo tenemos en el corazón de los venezolanos y eso me da la convicción de que mi prisión es transitoria y la de los venezolanos también lo será.

Llegan las noches en la cárcel y no debe ser nada fácil. ¿Tienes rabia, coraje, frustración? ¿Qué dominan las noches de Leopoldo López en Ramo Verde?

Fernando, nunca he sentido rencor, nunca he sentido odio. Al contrario, todos los días me despierto hablando con Dios, rezando, hablando con Jesús, con el corazón en la mano sobre lo que ha significado este momento de dificultad. Sé de muchos hombres y mujeres que han pasado por la prisión y que han aprovechado ese momento para leer, para detener la marca del odio, del resentimiento. Han salido con la fortaleza del amor, de la compasión por el prójimo. El ejemplo está regado en todos los continentes que han visto la dificultad de enfrentar la prisión por la palabra, como ha sido mi caso particular.

Venezuela en este momento está pasando por una dificultad y requiere que tengamos serenidad, de pensamiento, para enfrentar las próximas acciones con convicción, dando pasos firmes para una mejor Venezuela. Con una posibilidad simple pero poderosa, una idea por la que estoy dispuesto a dar la vida, que todos los derechos sean para todos los venezolanos, sin distinción. Si estaba convencido de ello hace un año, hoy más porque sé que la justicia es el pilar más fuerte de Venezuela.

Necesitamos ese pilar que garantice que todos los venezolanos tenemos el mismo derecho, tratados con la misma regla de justicia, que la justicia social le llegue a los más pobres, a los más desposeídos. Que respete las ideas, la constitucionalidad… (Leopoldo grita “ya voy”)

Leopoldo, te ve el gobierno venezolano, Diosdado, Maduro. ¿Tienes algún mensaje para ellos?

Yo les diría que hoy están gobernando Venezuela, pero que entiendan que su propuesta fracasó. Que lograron colapsar a Venezuela. Que tuvieron su oportunidad y fracasó y con la llegada de Maduro al gobierno es un fracaso en todos los ámbitos. Y que si de verdad quieren a Venezuela, a los venezolanos, que se aparten. No tengo dudas de que lo mejor que podría hacer Nicolás Maduro en estos momentos es renunciar.

Que nos dé la oportunidad de elegir una nueva asamblea nacional, un nuevo presidente de la república, que renueven los poderes públicos como dice en la constitución, hombres y mujeres dignos. No son momentos para golpes militares ni constitucionales como vimos hace semanas cuando eligieron a los nuevos rectores, magistrados.

Es el momento del pueblo, de los venezolanos. De consolidar la democracia. Que podamos pensar distinto, pero que nos respetemos bajo la idea fundamental de que el pueblo decide. Que el voto de las mayorías designe cuál va a ser no solo el futuro de quienes conducen el país, sino de cuál es el modelo por seguir. Hoy en Venezuela todo el mundo habla de que hay que cambiar el modelo, lo dijimos abiertamente hace un año, el 12 de febrero.

Y hoy la mayoría de los venezolanos dicen que hay que cambiar el modelo, pero bueno, ese modelo no va a venir de un grupo de sabios que lo impongan, sino que tiene que venir con una propuesta que surge de un diálogo amplio, en asamblea, a partir de la renuncia de Nicolás Maduro.

Estabas hablando de otras voces que han estado encarceladas. Sabemos que se suma a tu equipo legal el exdefensor de Nelson Mandela, ¿cómo te sientes?

Para mí es un gran honor. Me han informado de la decisión de KC de sumarse a nuestro equipo de defensa, de promover nuestro mensaje. Y no solo mi liberación, sino la de todos los que hoy están injustamente presos. Hoy hay 62 presos políticos y sigue creciendo la lista. Los comerciantes, los empresarios, los que se quejan de las colas, los estudiantes siguen llenando las celdas en Venezuela.

Me parece que es un gesto de mucha bondad de una persona que ha representado no solo a Nelson Mandela, sino a otros presos políticos a lo largo de los últimos años... (Ruido alrededor) reconozcan que en Venezuela hay presos políticos, que hay carencia de justicia y que hay que alertar al mundo de lo que pasa en Venezuela, sobre todo a los democráticos. Estoy convencido de que hoy el mundo ve a Venezuela con otros ojos de cómo se veía hace meses, hace años. Estoy convencido de que hoy Venezuela es un lunar de dictadura, de un fracaso económico y que hay necesidad de cambio que debe comenzar con los venezolanos…

Leopoldo, ha habido mucho apoyo por parte de diferentes personas, incluidos expresidentes que visitaron hace poco Venezuela y no te pudieron ver. ¿Con quién estás agradecido? ¿A quién le agradeces más a pesar de las circunstancias de estar preso en Ramo Verde?

Mira, yo, el primer y más grande agradecimiento lo tengo con mi esposa Lilián y con mis hijos que han sido mi mayor aporte, mi mayor pilar de fortaleza. Mis padres, mis hermanas, pero también a muchos venezolanos, a todo el equipo que nos ha venido acompañando.

Y a nivel internacional, bueno la Organización de las Naciones Unidas, la comisión de derechos humanos, el grupo de detenciones arbitrarias; distintos gobiernos que ya se han manifestado. El gobierno de Colombia, el gobierno de España, el gobierno de Estados Unidos, distintas asociaciones como la OEA en la voz de Insulza.

Es decir, han sido muchas las manifestaciones de apoyo que nosotros hemos recibido y por supuesto las agradezco profundamente. Las agradezco no solamente personalmente, sino en nombre de los venezolanos que hoy están presos y de los venezolanos que hoy están encarcelados sin necesidad de estarlo pero que están siendo sometidos a esta situación de dificultad.

Mira, yo estoy seguro que voy a salir en libertad, tarde o temprano, para mí el tiempo no es un factor que me preocupe, en el sentido que es una variable que yo no puedo dominar, y yo aprendí eso leyendo sobre las experiencias de muchas personas que pasaron por la prisión. Y pude conseguir un lugar común en las historias de Gandhi, de Mandela, de Aun San Suu Kyi de Myanmar y el padre Van Thuan, de China. Todos ellos planteaban el tiempo como un obstáculo a vencer. Y si uno se somete a la idea de que vas a salir mañana, o la semana que viene, o el mes que viene, esa puede terminar siendo la principal fuente de frustración.

Y yo aprendí eso las primeras semanas de estar aquí. Me he resignado a entender que yo no domino esa variable de cuando voy a salir en libertad, pero sé que voy a salir en libertad; y con base en eso pues me he dedicado a fortalecerme todos los días. A fortalecerme espiritualmente, a fortalecerme intelectualmente. He leído mucho, he leído bueno… Toneladas, la verdad es que ha sido una gran oportunidad para ponerme al día con muchos temas y para leer sobre muchas experiencias.

Sobre muchos capítulos de nuestra historia, de la historia de América Latina, la historia universal que me ha venido fortaleciendo la idea de cómo llegamos aquí, por qué llegamos a donde estamos, pero sobre todo y para mí lo más importante: de cómo podemos salir de esta crisis. Hoy Venezuela está en una crisis profunda, pero no más profunda que otros países que han tenido que recomponerse totalmente después de guerras. Países que han pasado por penurias tanto o más difíciles que las nuestras, y que han logrado salir adelante con una propuesta de unión.

Con una propuesta de trabajo en conjunto, con una visión clara de lo importante de trabajar los distintos ámbitos. Lo institucional, los servicios públicos, el fortalecimiento de la economía. Yo estoy convencido de que nosotros vamos a salir adelante, y esa convicción la he venido nutriendo con las experiencias, con las historias de tanta gente que he venido leyendo a lo largo de este año, y que bueno, en las próximas semanas, próximos meses, o quizás años, tendré la oportunidad de seguir también fortaleciendo esa idea de cómo nosotros vamos a poder salir adelante.

Como te lo decía Fernando, nosotros hoy tenemos que buscar una idea fuerza, y para mí, estoy convencido de eso, la idea fuerza para la Venezuela que está por venir es un país que se construya sobre la convicción de todos, de que todos los derechos deben ser para todas las personas. No parte de los derechos para parte de las personas. Son todos los derechos para todas las personas.

Y eso supone un estado eficaz, un sistema de justicia que impida que nadie se quede por fuera y una ciudadanía activa, con individuos, mujeres y hombres que estén dispuestos a dar la lucha; que estén dispuestos a revindicar todos y cada uno de los derechos en todos y cada uno de los espacios. Esa es la Venezuela que está por venir. Una Venezuela en donde la voz cantante la lleven los ciudadanos, la lleve la gente, la lleve el pueblo, y la razón de ser de la democracia no sea otra que la conquista de todos los derechos para todas las personas.

Si hay algo que tiene que ocurrir en siglo XXI con las democracias en Venezuela y en el mundo, es que dejen de ser un formalismo electoral, un formalismo incluso institucional y se conviertan en una aspiración real de materializar esa idea de todos los derechos para los venezolanos. (Voces atrás, Leopoldo diciendo "ya voy, ya voy").

Hace un año, Leopoldo, te veíamos entregándote a la justicia. Estaba Lilian, estaba María Corina… -escucho que te están pidiendo, me parece, que dejes el teléfono- ¿Lo volverías a hacer?, ¿crees en la unidad ahora que la estás apoyando desde adentro de nuevo?

Yo no me arrepiento de absolutamente nada de lo que fueron nuestros planteamientos. Nuestros planteamientos siempre fueron un llamado a la ciudadanía a manifestar en las calles a través de la estrategia y de la propuesta de la no violencia. Y ahí están todos mis discursos. De hecho, nosotros en este momento estamos ante una situación de más represión en las calles y ante eso nosotros tenemos…. (Aquí están ya dándole al teléfono...que no vale, Coronel qué pasa hermano, qué pasa, qué nopuede, no puede, no puede quitarme la llamada, no puede quitarme la llamada, si me quieren castigar me castigan, pero no pueden quitarme la llamada... alo...) y nosotros en ese sentido Fernando como te venía diciendo, tenemos que estar claros, que la lucha está en las manos de todos los venezolanos. Y como te habrás dado cuenta pues, en este momento ya tengo, ya estoy rodeado de la custodia y están obligándome a terminar la llamada, quieren arrancarme el teléfono, pero no lo voy a permitir.

¿Cuántas personas están ahí contigo Leopoldo en este momento?

Sí, sí, como lo pudiste haber escuchado

Tienes algún mensaje para Lilian, para tus hijos, te están viendo, tu familia, aprovechemos el tiempo.

Bueno a mi esposa Lilian que la amo con todo mi corazón, de verdad que uno no conoce el amor que puede llegar a sentir alguien que en situaciones de dificultad consigue todo el apoyo con la familia. Todo el apoyo con el ser con que uno decidió pasar el resto de la vida. Yo estoy muy orgullo de mi esposa. Muy, pero muy contento de como ella ha sabido enfrentar esta situación y por supuesto cómo le ha dado el soporte a todos mis hijos, y que nosotros podamos crecer como familia, y de hecho hemos crecido como familia.

Leopoldo, seguramente habrá repercusiones, ¿está listo para ellas? Me estás diciendo que ya hay gente alrededor de ti, y bueno pues esta entrevista estará al aire, ¿estás listo para eso?

No sin duda, yo tomé la decisión de aceptar esta llamada consiente de que iban a haber consecuencias y estoy dispuesto a asumir las consecuencias Fernando; porque nosotros no podemos encarcelar lo que son nuestros derechos, y es un derecho que yo tengo de poder hablar, es un derecho que yo tengo como lo tienen todos los presos de recibir visita. Yo no puedo recibir visita, yo no puedo recibir a las personas que quieran venir a conversar conmigo y he estado sometido a una situación de aislamiento, a una situación de incomunicación. Y está bueno de hecho, luego de un año, esta es la primera vez que he tenido la oportunidad de conversar con un medio de comunicación directamente

¿Ellos saben que estas conversando con nosotros, o no lo saben?

No, no lo saben, pero obviamente saben que estoy conversando pues. Y ahora aquí están entrando los funcionarios de inteligencia con una cámara de grabación. Nosotros aquí en todo momento estamos siendo perseguidos, estamos siendo seguidos por los funcionarios de la dirección de inteligencia militar. Incluso en nuestras conversaciones privadas siempre hay una cámara, siempre hay un micrófono, siempre hay un funcionario que está buscando evitar que nosotros podamos pues comunicarnos

En este momento te están grabando, ¿te siente atemorizado Leopoldo?

No, no, en este… (No vale… - se cae la llamada-)

Parece que hemos perdido la comunicación con Leopoldo López desde la prisión de Ramo Verde. Lo último que usted alcanzo a escuchar es lo mismo que he alcanzado yo a escuchar. Nos narraba lo que ocurría a su alrededor. Seguramente hemos perdido la llamada…

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