16 de febrero de 2017 00:00

Lenín Moreno armó su equipo con excompañeros y amigos

Fernanda Espinosa y Eduardo Mangas conversan con Moreno, en la Casa de Campaña. Atrás, Freddy Miño. Foto: Pavel Calahorrano / EL COMERCIO

Fernanda Espinosa y Eduardo Mangas conversan con Moreno, en la Casa de Campaña. Atrás, Freddy Miño. Foto: Pavel Calahorrano / EL COMERCIO

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Ana María Carvajal

La prioridad en la organización de la logística durante la campaña presidencial de Lenín Moreno es la accesibilidad.

Un equipo de avanzada inspecciona los sitios que visitará el candidato oficialista, para constatar si, por ejemplo, la puerta es lo suficientemente ancha para que ingrese una persona en silla de ruedas, si hay baños amplios o si las rampas de una tarima tienen la inclinación adecuada para que él pueda subir sin problema.

La coordinación general de la logística está a cargo de Homero Arellano, excomandante de la Marina y amigo de Moreno desde las aulas del tradicional colegio Mejía, en Quito.

Su equipo está conformado por 12 cabezas. Ellos hacen viajes previos para coordinar con líderes locales tanto de Alianza País como de otras organizaciones sociales y políticas que apoyan al binomio Lenín Moreno-Jorge Glas.

Tienen tareas como elegir las vías adecuadas para las caravanas y evitar, dentro de lo posible, caotizar la ciudad a la que llegan o conseguir los permisos municipales para las concentraciones. También deciden qué cantantes se presentarán durante los mítines, junto a Julio Bueno, exdirector del Teatro Sucre, pone música mientras Moreno canta.

La avanzada, que cuenta con un bus verde y azul, también elige los sitios para reuniones de Moreno con gente de sectores sociales, agrícolas, empresariales, juveniles... Para Arellano, la experiencia de secretario general de la Vicepresidencia y de responsable de la misión solidaria Manuela Espejo se convirtió en clave para su trabajo en la campaña.

El exmarino se reencontró con Moreno cuando él ya era segundo mandatario y cuando Arellano comandaba la rama naval de las Fuerzas Armadas. Cuenta que la misión, dirigida a las personas con discapacidad, marcó su vida.

Arellano renunció a la Embajada de Ecuador en Chile para sumarse a la actividad proselitista del candidato de Alianza País.
Se reencontró con otras figuras de la Vicepresidencia como Andrés Michelena, quien pasó de ser subsecretario de Comunicación en esa entidad al encargado del contacto entre Moreno y la prensa.

Trabaja con otras siete personas que producen contenidos en cada actividad de Moreno. Además, coordinan entrevistas en medios locales o nacionales. El equipo de Moreno da facilidades técnicas en una cabina de radio que se instaló en la Casa de Campaña, en el norte de Quito.

Otra figura cercana a Moreno es Liz Giler, su asistente personal, quien tuvo la misma tarea en la Vicepresidencia por cinco años. En diciembre volvió al equipo, para llevar la agenda del candidato y ser un nexo entre él y la gente que le pide ayuda en las caravanas.

Giler dice que su tarea es que la gente siempre esté atendida, que Moreno salude a quienes lo esperan y que, si él se compromete a ayudar a alguien que necesita apoyo en temas de salud o laborales, por ejemplo, eso se concrete.

Su consigna es “hacer que las cosas pasen” y eso se facilita pues, producto de su trabajo en la Vicepresidencia, conserva “buenos contactos” que le permiten ayudar a las personas que conocen en la ruta.

Tanto ella como el sargento primero de la Fuerza Aérea, Freddy Miño, deben estar cerca de Moreno todo el tiempo. Él lo conoce desde el 2009 y trabajó primero con la esposa, Rocío González. Por ello, afirma, conoce a toda la familia y hay una relación de confianza.

Miño tiene a cargo la protección de Moreno y conduce su auto Honda. Lo ayuda a subir y bajar de este y dirige la silla de ruedas hasta los diferentes lugares de destino.

Antes de acompañarlo en la campaña, Miño también trabajó en Ginebra, mientras Moreno era el enviado especial del secretario de Naciones Unidas para Discapacidad y Accesibilidad. Él sigue a Moreno a pie, mientras viaja en el Jeep Wrangler descapotable que lo transporta en actividades públicas.

Siempre está pendiente de su seguridad. La campaña nacional de Alianza País está a cargo del ministro Coordinador de la Producción, Vinicio Alvarado.

La figura que enlaza al candidato con Alvarado y con el equipo de Glas es el asesor Eduardo Mangas, quien dice que su labor es de tipo gerencial. “Es un trabajo operativo hacia adentro”.

Mangas utiliza sus conocimientos de 10 años como parte del ‘staff’ de Naciones Unidas y cuenta que ingresó al equipo de Vicepresidencia porque Moreno necesitaba alguien que lo apoyara en su planificación, coordinación y seguimiento de instrucciones, con experiencia política.

Por su experiencia como jefe de Gabinete en la ONU, también lo acompañó en Ginebra. En el equipo de Lenín Moreno también está María Fernanda Espinosa. El equipo estratégico se reúne a diario para presentar al candidato análisis cualitativos sobre la campaña. Ella se concentra en los contenidos y en mantener una línea de discurso. Hace un análisis del lugar que visitarán, de las necesidades de la gente y le informa. Según Espinosa, Moreno memoriza cifras y datos y los contrasta con la gente.

Este Diario pidió datos sobre el origen del Jeep Wrangler, el sueldo del equipo de campaña y los gastos en viajes. La información no llegó hasta el miércoles 15 de febrero.

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