18 de septiembre de 2014 21:39

Juicios y cárcel, las secuelas de la protesta de jóvenes

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Redacción Seguridad

Febrero del 2013 estaba por terminar y un posible cambio del nombre del Instituto Tecnológico Superior Central Técnico por Unidad Educativa provocó que decenas de estudiantes protestaran. Los resultados: 77 jóvenes detenidos. 

Esa fue una de las protestas masivas que protagonizaron los estudiantes, en Quito. Este miércoles ocurrió algo similar en el colegio Montúfar, en el sur de Quito. Los alumnos protestaron en contra de un posible incremento de pasajes. De allí que entre 20 y 30 estudiantes, en especial del Colegio Montúfar, pero también del Mejía, serán separados de estas instituciones.

A continuación presentamos algunos momentos por los que atravesaron los chicos del Central Técnico. Tres meses después de esos hechos, este Diario ingresó al CDP, en donde estaban detenidos. Eran casi las 10:00 y había dejado de llover. Había que cruzar tres puertas para llegar al patio y en el fondo, cerca de la única lavandería del CDP, estaban los alumnos, mayores de edad.

Eran los más jóvenes de todos los detenidos. El mayor acababa de cumplir 20 años. Cuando un extraño se les acercaba preguntaban ¿quién es? Hablaban poco, pero recordaban detalles desde la noche en que llegaron al Centro de Detención Provisional.

Eran las 19:00 y la celda se veía repleta. Las cuatro literas estaban ocupadas y había gente durmiendo en el piso. No había espacio para ellos. Un guía le dijo que cuatro tenían que pasar en el baño. Así lo hicieron durante una semana. El resto buscó un lugar en el piso de cemento o bajo las literas. La primera noche no pudieron descansar. El frío era intenso.

¿Por qué protestaban ese 22 de febrero? "Porque supuestamente se iba a cambiar el nombre del colegio", respondía uno de ellos. ¿Ustedes causaron destrozos en los locales aledaños al Central Técnico? La respuesta fue casi en coro: "fueron otros".

Cuatro días después del arresto, el Ministerio del Interior dijo que los estudiantes, "algunos cubiertos el rostro, provocaron destrozos a vehículos policiales, local de cabinas telefónicas, un restaurante". Luego aseguró: "Conductores que transitaban por el sector denunciaron que sus autos fueron apedreados". Incluso presentó fotografías que corresponderían al día de los acontecimientos.

En esta protesta también hubo daños. El capitán Christian Quintana, Jefe del Circuito Chimbacalle (sur de Quito), relató que esta manifestación ocasionó “graves consecuencias” en la vía pública. “Domicilios con los vidrios rotos, adoquines removidos de las aceras, patrulleros y motos averiadas, entre otras pérdidas han sido reportadas tanto en el sur (avenida Napo) como en el centro (Plaza San Francisco y UPC 24 de Mayo) y norte (avenida 10 de agosto) de Quito”, dijo el oficial.

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