14 de marzo de 2016 11:00

Sergio Moro, el juez experto en delitos financieros que acorrala a Lula da Silva

Tomado del diario Zero Hora

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Redacción Mundo

Tiene un aire de Eliot Ness, el agente del Tesoro de Estados Unidos que no dio su brazo a torcer hasta poner tras las rejas al gánster Al Capone.

O también uno de ‘justiciero’ que se especializa en desenmascarar a los responsables del desvío de fondos públicos para enviarlos a la cárcel.


Más sofisticado que Ness en sus métodos, Sergio Fernando Moro se ha transformado en uno de los símbolos de la cruzada contra la corrupción en Brasil.
Una cruzada que se resume en dos frases que él pronunció en un encuentro con ejecutivos, el año pasado: “El verdadero peligro para la economía del país es la corrupción, y no su causa penal.
El costo de la corrupción sistemática es extraordinario”.

El juez federal, de 43 años y originario de Maringá, acaba de ganar más notoriedad al condenar a 19 años y cuatro meses de prisión a Marcelo Odebrecht, el expresidente y heredero del emporio de la construcción.

Pero, ¿quién es el magistrado que ha puesto a temblar a los poderosos? Antes que nada, es un experto en descubrir delitos financieros. Además, en estos momentos tiene en sus manos el futuro de Brasil. Y, de paso, el del expresidente Lula da Silva, uno de los políticos más carismáticos del continente.
Así lo ha señalado la periodista Rita Siza, del diario portugués Público. Y no solo eso: es reservado pero muy decidido, completa Siza.


Una determinación que ha quedado a la vista con la sentencia dictada en contra de Odebrecht. Y también con las pesquisas que ha adelantado como parte de Lava-Jato, la mayor operación judicial que se ha llevado a cabo en Brasil, para descubrir a los responsables del megafraude que abrió un boquete en el presupuesto de Petrobras y permitió así el desvío de millonarios fondos.
Entre los investigados se incluye a Lula, quien fue obligado -por orden de Moro- a declarar sobre el escándalo, que ha debilitado a Dilma Rousseff, la sucesora del exmandatario.


Aparte de perseguir los delitos financieros, el letrado graduado en la Universidad de Maringá y que aprobó un programa de estudios en la Escuela de Leyes de Harvard, en EE.UU., llama la atención por sus métodos. Ha reproducido la figura de la ‘delación premiada’.  ¿En qué consiste? Es un acuerdo judicial que permite reducir una condena a la persona que proporciona información o confiesa un delito.


Los procedimientos del juez también han sido analizados por Americas Quarterly (AQ), publicación estadounidense que se especializa en política, negocios y cultura del Hemisferio Occidental, con énfasis en América Latina. 


En un artículo de Matías Spektor, profesor asociado de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas, que publica AQ, se destaca a Moro como la cabeza de un equipo de jóvenes jueces y fiscales -enérgicos como él- que se han formado bien para enfrentar la corrupción, en un país azotado por las prácticas corruptas, no solo en estos años.


Hay otro aspecto que igualmente sorprende: el rostro del juez es usado en la campaña organizada por el movimiento Vem Pra Rua (Ven a la Calle), que llama a movilizarse contra el debilitado gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
“¿Cuántas veces en la historia de Brasil has visto tanto coraje? ¿Cuántas veces has visto tanta determinación y al mismo tiempo tanta competencia y equilibrio? ¿Y cuántas veces has visto corruptos tenerle tanto miedo a alguien? Este hombre y su grupo están realmente cambiando a Brasil”, se escucha en un video lanzado por Vem Pra Rua.

Convertido en el símbolo de la lucha contra la corrupción, las acciones que tome el Juez decidirán, por ejemplo, si el ahora cuestionado Lula da Siva acude a las elecciones presidenciales de 2018 como candidato del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda). También dictaminarán, probablemente, el futuro de la propia Rousseff.

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