7 de junio de 2014 21:44

La imposición del velo divide a la sociedad iraní

Irán velo

Mujeres iraníes ondean banderas nacionales durante la despedida de la Selección de fútbol de Irán, en el estadio Teherán, antes de su partida a Brasil. Foto: AFP

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‘Hombres, ¿dónde está su dignidad? ¿Dónde está el hejab de sus mujeres”, “el hejab es nuestro orgullo”. Estos fueron algunos de los eslóganes que dominaron la manifestación de apoyo al hejab (velo islámico) del 16 de mayo.

La cita era a la salida de la tradicional oración de los viernes en la Universidad de Teherán, en la que el clérigo Kazem Sediqi, a cargo del sermón de aquel día, dedicó parte de su discurso a la importancia del velo que cubre a las mujeres islámicas, de uso obligatorio en Irán desde el triunfo de la Revolución Islámica, en 1979.


El tema del velo vuelve al debate en Irán 25 años después de la muerte del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini.
“En algunas partes de la ciudad, los velos se están cayendo ahora mismo, y se puede ser testigo de la violación total del hejab”, dijo el religioso minutos antes de que los cerca de 2 000 asistentes se reunieran en las calles aledañas para caminar, separados por género, hasta una glorieta cercana.


Allí, desde un atril levantado a la entrada de otra mezquita, se gritaban más consignas contra aquellos que no respetan la manera de vestir islámica. “La promoción de la virtud es el camino de nuestros mártires”, repetían en referencia a un joven clérigo que fue atacado dos años atrás por sermonear a una pareja que conversaba en un parque.

Un grupo de jóvenes respondió con violencia, el hombre quedó grave y dos años después murió. Hoy, una parte de la sociedad lo considera un mártir del hejab.
 En su prédica, Sediqi hizo referencia tácita al comportamiento de un gran número de jóvenes, especialmente en las áreas urbanas, que tratan de buscar alternativas a las estrictas leyes islámicas. Esto, a pesar de que la llamada ‘Policía de moral’ (Gasht-e Ershad), integrada por mujeres y hombres vestidos totalmente de negro, siempre está en la calles tratando de prevenir los comportamientos inmorales.

Muchas jóvenes terminan en prisión durante algunas horas como consecuencia de su manera de vestir, especialmente en verano, cuando el calor –que sobrepasa los 35 grados centígrados– convierte en una penitencia el uso de ropa oscura.
 Pero, incluso bajo la amenaza de terminar en problemas con la justicia, es común verlas con atractivas gabardinas de colores –muchas veces ceñidas al cuerpo–, tacones altos, mucho maquillaje y la pañoleta más suelta sobre su cabeza.


Esto sin contar que muchas aprovechan la oportunidad para quitarse el velo cada vez que pueden. Un ejemplo es que cuando se suben a un avión que las lleva fuera del país, suelen deshacerse de la gabardina y el velo lo más pronto. Lo mismo pasa en medio del desierto.


Pero una de las cosas que más ha molestado a las autoridades es la aparición de la página de Facebook Stealthy Freedoms of the Iranian Women (Libertades furtivas de las mujeres iraníes), a la que ciudadanas de todas las edades envían fotos con la cabeza descubierta, a pesar del peligro que eso significa para su seguridad. 
Hace unos días, la Policía anunció que había detenido a siete jóvenes por difundir en la web un videoclip filmado en Teherán, en el que hacían un homenaje a la exitosa canción Happy, de Pharrel Williams.

En la grabación se las veía con el pelo suelto y solo una tira alrededor de la cabeza, bailando y pasándolo bien. La imagen de las chicas es similar a las fotografías publicadas en el perfil de la red social, que en pocas semanas superó los 300 000 seguidores.


En ese sitio –creado por la periodista exiliada Masih Alinejad, quien anunció hace poco que ha sido amenazada de muerte– han aparecido retratos tomados a la orilla del mar, en las montañas, en el desierto, en compañía de maridos o padres, dentro de un carro y en las calles de la capital iraní. 
Incluso hay quien aparece de espaldas frente a la oficina de uno de los más radicales ayatolás (altas autoridades religiosas).

“Mi belleza no está en el desnudo, lo sé. Pero créame: estar cubierta no me da el regalo de la decencia tampoco. Y no me da seguridad. Desearía que usted tratara de cubrir sus ojos a cambio de yo tener que cubrir mi pelo y mi cuerpo”, escribía una de las mujeres, a quien se ve en un campo de trigo sosteniendo una pañoleta roja sobre la cabeza.


Como contrapeso, sectores radicales que defienden el hejab crearon The Real Freedom of Iranian Women (La verdadera libertad de las mujeres iraníes), dedicado a defender el uso del velo. Tiene 6 000 seguidores, en un país donde Facebook está bloqueado y la única manera de acceder es un programa que rompa los filtros.

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