26 de diciembre de 2015 00:00

Inen verificará el contenido neto de alimentos empacados

La empresa Incremar tiene tecnología que programa automáticamente el peso exacto de su producto estrella Tapiokita. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La empresa Incremar tiene tecnología que programa automáticamente el peso exacto de su producto estrella Tapiokita. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

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Sofía Ramírez

El contenido exacto de galletas, papas fritas, chocolates, harinas, fideos, yogures o jugos que se indica en las etiquetas será supervisado por el Servicio Ecuatoriano de Normalización (INEN).

El 8 de octubre pasado esta entidad emitió el Reglamento Técnico 284 para normar las inspecciones que se llevarán a cabo en todos los productos alimenticios, empezando por aquellos de la canasta básica.


Antes no existía ninguna normativa que verifique el contenido. Y con el objetivo de evitar perjuicios a los consumidores a la hora de adquirir los alimentos y promover la competencia entre las empresas, se trabajó en este proyecto desde el año pasado, dijo Agustín Ortiz, director ejecutivo delInen.


Desde que se emitió la resolución hasta fines de este 2015, el INEN tenía proyectado realizar unas 800 inspecciones y para el 2016 se prevé serán unas 2 000. Las pruebas se llevarán a cabo inicialmente en las bodegas de las empresas que fabriquen alimentos o en las importadoras.

En una segunda fase se comprobará el contenido exacto de los productos que están en percha. Para dar operatividad al reglamento, Christian Patiño, técnico de Metodología Legal y Especializado en Contenido Neto delInen, indicó que se realizarán pruebas sobre muestras de productos que estén en bodega.

Es decir, si un lote tiene 100 unidades se escogerán 50 para dos tipos de muestreos: las pruebas destructivas y las no destructivas. Las primeras consisten en medir el contenido exacto del producto, sea arroz, fréjoles, galletas, etc., sin tomar en cuenta el envase. 


Las segundas incluyen el peso del empaque.
Para esto, elInen utilizará balanzas y pesas de alta precisión, mientras que para medir el volumen de líquidos como jugos, aceites, yogures, entre otros, se usarán otros equipos especializados.

La inversión de la entidad para este tema asciende a unos USD 200 000.
 La autoridad no solo controlará que el peso marcado sea igual al que señala la etiqueta, sino también que no sobrepase el peso señalado.

Con esto último, se busca evitar competencia desleal entre las empresas.
Por ejemplo, si una funda de galletas indica en el empaque que su contenido exacto es de 50 gramos y no lo tiene, la empresa dueña del producto recibirá una notificación por parte del ente de control, elInen.


Un mes después y sin previo aviso se volverán a realizar las pruebas. Si se comete por segunda vez la misma infracción se enviarán los informes respectivos a la Subsecretaría de Calidad del Ministerio de Producción, para determinar las sanciones que corresponda, las cuales pueden ser económicas o de retiro de producto.

Aunque la autoridad camina hacia un proceso de verificación sobre el peso exacto de los alimentos, en el mercado ya existen empresas que incorporaron en sus líneas de producción sistemas y máquinas automatizadas que pesan el contenido exacto de los alimentos empacados. 


Por ejemplo, la empresa Incremar, procesadora de coladas en polvo de quinua, trigo y soya, ubicada en el sector industrial de Carcelén en el norte de Quito, tiene tres máquinas dosificadoras para empacar el contenido del producto. 


Los operarios especializados programan los pesos exactos de 80, 200 y 400 gramos en las tres presentaciones de ‘Tapiokita’, el producto estrella de la firma ecuatoriana.
Además, esta tecnología permite proyectar límites mínimos y máximos en peso, incluso considerando el del empaque a fin de cumplir la norma, mencionó Alfredo Martínez, gerente propietario de Incremar.

Este empresario desconocía sobre la nueva norma delInen, pese a que el proyecto fue difundido a la Cámara de Industrias en Guayaquil, en abril y julio pasados.

Mattia Purtschert, gerente de producción en Floralp, fábrica de quesos y leche localizada en Ibarra, menciona que no les notificaron la existencia de esta norma. Sin embargo, desde hace más de 10 años Floralp usa máquinas que hacen el pesaje a todo su portafolio de productos, incluido los alimentos de la canasta básica como el queso de mesa.

Esta tecnología dosifica el volumen exacto del líquido desde los 500 mililitros hasta el litro de leche, y también tienen balanzas automatizadas que miden el peso del queso, en las presentaciones de 100 gramos hasta el kilo.


Si el consumidor constata que el peso neto indicado en el empaque no es el correcto puede denunciarlo ante la Defensoría del Pueblo, la Tribuna del Consumidor o en la Subsecretaría de Calidad del Mipro.

En esta última, de enero a octubre de este año, se recibieron 535 quejas generales en calidad. No hay datos de denuncias específicas sobre contenido neto.

No olvide


Verifique que el peso del producto alimenticio empacado que está adquiriendo sea igual al que está marcado en la etiqueta.


Al comprar productos alimenticios en supermercados, tiendas o quioscos, pida que le pesen el contenido exacto en las balanzas. 


Se recomienda tener en casa una balanza pequeña (puede ser digital). Esto ayudará a que pese el contenido exacto.


Para presentar denuncias sobre el contenido exacto en caso que se incumpla la norma, debe llenar los formularios delMipro.

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