3 de abril de 2015 22:54

La amenaza de bomba en el hospital de Ibarra fue una trampa para que persona privada de libertad escape

El hospital San Vicente de Paúl fue evacuado ante la amenaza de una bomba. Foto: EL COMERCIO

El hospital San Vicente de Paúl fue evacuado ante la amenaza de una bomba. Foto: EL COMERCIO

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Washington Benalcázar
Sierra Norte

A las 20:30 de este viernes, 3 de abril del 2015, los pacientes del hospital San Vicente de Paúl, de la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura, ubicada en el norte de Ecuador, regresaron a la casa de salud. Dos horas antes fueron evacuados tras una llamada telefónica que advertía sobre la supuesta presencia de un artefacto explosivo en ese sanatorio.

La amenaza causó conmoción en la capital de Imbabura, que tuvo un inusual movimiento al interior y exterior del hospital. Agentes de la Policía tendieron un cerco, para evitar el tránsito vehicular por las calles aledañas a la institución sanitaria, situada en el centro de la urbe. Miembros del Cuerpo de Bomberos, de Ibarra, también llegaron con motobombas y vehículos de rescate ante la eventual amenaza.

Entre tanto, los pacientes abandonaban el edificio médico caminando. Otros eran llevados en camillas y silla de ruedas, por enfermeras y médicos.

Personal experto en explosivos de la Policía inspeccionó el inmueble y descartó la presencia de una bomba.

Yu Ling Reascos, titular del Ministerio de Salud Pública, para las provincias del norte de Ecuador, explicó que tras la amenaza se vieron obligados a movilizar a 109 pacientes a otras casas de salud y el coliseo Luis Leoro Franco.

“Unos 79 ingresaron al vecino coliseo Luis Leoro Franco, que sirvió como sitio temporal de acogida. Dos personas que requieren cuidado médico permanecían en ambulancias. Mientras que ocho internos neonatos y dos adultos fueron trasladados al hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), entre otros”.

Al parecer, la amenaza telefónica fue una trampa para que un ciudadano extranjero, que estaba procesado por el delito de tráfico de drogas, pueda escapar. Así lo reveló Édgar López, comandante de Policía del Carchi.

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