29 de January de 2010 00:00

Un hospital de alta calidad en plena selva

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Sociedad



 Hospital binacional
 El Ministerio de Salud,  mediante  Acuerdo del 8 de enero, le nombró      hospital referencial para  la red binacional de salud de la cuenca del Napo.
 Manuel  Amunarriz, además del sacerdocio,    se graduó en  Biología en la Universidad Complutense y en Medicina, en la de Navarra, Pamplona, España.
La consulta  es gratuita. Además tiene una farmacia donde hay medicamentos a precios módicos.

Parasitosis, diarreas, afecciones  virales y respiratorias, lesiones de la piel...  están entre las mayores patologías  que afectan a los habitantes  de Nuevo Rocafuerte y del cantón Aguarico en general.
 
Pero también hay en menor escala casos de  leishmaniasis, hongos en el pulmón e intestino.  
 
Esos cuadros son atribuidos  al clima tropical de esta zona. Y que se complican por el aislamiento y la lejanía en que se encuentra. A este sector,  a más de 300 km del Coca, Orellana, en el extremo noreste de la Amazonia, solo se llega en lanchas, navegando  por el río Napo. Es la población más cercana al bloque  petrolero Ishpingo-Tambococha-Tiputini, en el Yasuní. 



Eso  también hizo que antes  se presenten  problemas obstétricos o de  pacientes con traumatismos, que deben ser trasladados en canoas a remo o a motor. Esa  situación hace que se  compliquen los cuadros.

Frente a   ese panorama difícil, el Hospital Franklin Tello, de Nuevo Rocafuerte,  se convirtió en un centro asistencial referencial  para la gente de esta zona. 
Hoy atiende entre 20 y 30 pacientes diarios.  Tal es la demanda que, pese a que Aguarico tiene unos  6 000 habitantes, en los archivos del hospital hay  10  000 historias clínicas. Además de la gente de la zona, acuden pacientes de la frontera  norte de Perú. En este sector aparte de los de este centro no hay más médicos.



Mapa 


La mayor reserva ambiental del país, rodeada de petroleras

Su director, el capuchino español Manuel  Amunarriz, insiste que hoy  este centro hospitalario  cuenta con equipos modernos. En una de las salas   está instalado un equipo digital de rayos X, inaugurado hace tres semanas.  Además tiene  un área para  terapia intensiva y otra para  telemedicina.  La conexión  es con el centro base en la Universidad Tecnológica Equinoccial, en Quito, a través de un  satélite colocado por el Ministerio de Defensa.

Pero para alcanzar las actuales condiciones, Amunarriz puso a prueba su tenacidad, a parte de la vocación. Recuerda que hace 39 años, cuando  llegó a Nuevo Rocafuerte, encontró un hospital muy limitado. Funcionaba en un local con paredes de madera hecho por  el Municipio   y encomendado desde 1965 a la Vicaría de Aguarico. “Disponía de un   microscopio,   rayos X  y reactivos de coloraciones para   microscopía, además de  la asistencia de dos religiosas como enfermeras. Pero tampoco era suficiente para una buena atención”.
  


Testimonios:
 Habitantes de las comunidades de El Edén y Nuevo Rocafuerte 
 José Miguel Goldaraz, misionero y Carlos Papa, profesor quichua 
 Robinson San Miguel, cuidador del parque Yasuní, y habitantes de la comunidad de Yanayacu

Durante muchos años, Amunarriz fue el único médico que atendió allí.  Llegó con algo de experiencia en tratamiento de  patologías tropicales y conocimientos en microscopías. Pero, ante la dificultad de traslado al Coca y otras urbes,   improvisó como cirujano para operaciones como cesáreas, politraumatismos y otras. Hasta hizo de dentista, en especial al visitar  a  huaorani y kichwas como    misionero.    

En los años siguientes, con el apoyo del Municipio, se construyeron nuevos pabellones  para montar un laboratorio más amplio, sala de partos y de
descanso para el personal. En un recorrido por el hospital se puede evidenciar las buenas condiciones.
 
Mucho depende de las gestiones de  Amunarriz  y las de su congregación. Por ejemplo, para cubrir los USD 110 000 que costó el equipo de rayos X recurrió a  una multicolaboración del  Ayuntamiento del Tudela,  España y varias ONG.

A su vez, el Ministerio de Salud   aporta con el sueldo para cuatro internos y enfermeras, y  con alrededor de USD 17 000 anuales para mantenimiento del hospital y con    un  ‘stock’ de medicinas.
 


Audios:
 Escuche a Francisco Carrión, representante del Ecuador ante la ONU en Nueva York
 Pablo Jarrín, de la estación científica Yasuní

Amunarriz, ha atendido al menos a tres generaciones de la población local. Entre estas está la familia de Zaira Erazo, quien  reconoce  que la atención es buena y que ellos  acuden con confianza.       Hoy al ‘padre doctor’, como lo conocen, le preocupa un rebrote agudo del mal de Chagas, causado por un chinche. “De entre 2 030 muestras analizadas, hay 73 casos positivos”.


Un tesoro megadiverso















Temas relacionados



Cuarta entrega
El plan de extraer el crudo del ITT avanza

En el sector Edén se construye un paso fluvial del oleoducto. Hay quienes creen tiene relación con el  proyecto Yasuní.


Tercera entrega
Un santuario que deslumbra por su riqueza en especies

Los expertos dicen que el Yasuní es el área más biodiversidad de la región. Al navegar por sus ríos se miran especies como el delfín rosado.


Segunda entrega
‘Las petroleras me consideran un enemigo’

El misionero capuchino José Miguel Goldáraz relata sus vivencias desde que llegó a la zona del ITT hace 38 años.

Primera entrega
El crudo del ITT siembra miedo y esperanza

En Nuevo Rocafuerte y en las comunidades kichwa, hay quienes creen que el petróleo mejorará su situación. Otros están seguros que afectará a sus vidas.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)