13 de mayo de 2016 00:00

Horarios para vender licor quedaron sin efecto

Los propietarios de los locales de diversión esperan ver cómo evoluciona el negocio luego de los cambios anunciados en las últimas horas. Foto: Julio Estrella/ EL COMERCIO

Los propietarios de los locales de diversión esperan ver cómo evoluciona el negocio luego de los cambios anunciados en las últimas horas. Foto: Julio Estrella/ EL COMERCIO

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Reds. Seguridad y Guayaquil

El comunicado está redactado en tres párrafos. Allí, el Ministerio de Turismo aseguró que el anuncio realizado el lunes 9, junto con el Ministerio del Interior, queda sin efecto.

Ese día, José Serrano y Fernando Alvarado anunciaron, desde Manabí, una extensión en los horarios para vender licor a escala nacional. Y aseguraron que la medida es para reactivar el turismo y promocionar el comercio.

Por eso indicaron que los viernes y sábados, desde esta semana, los bares, discotecas, cantinas, karaokes, salas de recepciones, billares, galleras... podrán atender hasta las 04:00 y no solo hasta las 02:00, como regía desde el 2010.

Además, se indicó que los domingos sí se podrán ofertar bebidas alcohólicas, una actividad que también estaba impedida desde ese año.

Pero ayer, Turismo sostuvo que el tema de los horarios de atención fue incluido en el acuerdo firmado por Serrano y Alvarado, por un error de interpretación de esa Secretaría de Estado. Y aseguró que “este aspecto aún debe ser observado y analizado”.

En relación con la venta de licor los domingos, se aseguró que el Acuerdo será expedido por el Ministerio del Interior.
Hasta el cierre de esta edición, no hubo un pronunciamiento de esta dependencia.

El anuncio del lunes desató una serie de reacciones de los dueños de locales. El martes, Stalyn Cedeño, vicepresidente de la Asociación de Bares y Discotecas de Guayaquil, que agrupa a cerca de 150 locales, entre bares, discotecas, peñas y karaokes, decía que la nueva normativa es muy buena, ya que podrá vender más bebidas alcohólicas. “Estamos satisfechos con la nueva regla, nos dará la oportunidad de mejorar nuestro negocio”.

En sectores de Quito, como Solanda, Quitumbe, Pisulí, en cambio, los vecinos comenzaron a tomar acciones para evitar la delincuencia.

Plantearon desde pedir a los agentes más seguridades hasta montar guardias en las noches.

Tras la medida, firmada el lunes, incluso se anunció que los operativos policiales se extenderían hasta las 06:00.
Los policías, como los que operan en el circuito San Isidro de El Inca, decían que se analizará internamente si requieren el apoyo de más uniformados.

Cuando conoció la primera medida, es decir, que podrían atender hasta las 04:00, Miguel Mafla pensó que podría mejorar sus ventas. Pero con el nuevo anuncio de ayer (12 de mayo), solo espera ver cómo evoluciona el negocio. Él es parte de la directiva de la calle La Ronda, en el Centro de Quito, y dice que en ese sector ya se conocía sobre la extensión de los horarios.

En Guayaquil, el último comunicado de Turismo tomó por sorpresa a Stalyn Cedeño. Por eso convocó a una reu­nión de carácter urgente a sus agremiados. “Estamos en total desacuerdo con lo anunciado, porque ya teníamos promociones para este fin de semana con los nuevos horarios”.

María José Salinas, propietaria del bar El Colonial, ubicado en la zona rosa del Puerto Principal, califica como una irresponsabilidad la aclaratoria, asegura que había contratado dos grupos musicales más para que se presenten en su local durante este fin de semana.

“Están jugando con nuestro trabajo. Hasta habíamos comprado más alcohol pensando que podíamos vender unas horas más que antes y ahora nos quedamos endeudados”, sostiene Salinas.

En La Mariscal, una de las zonas de diversión más concurridas de la capital, los propietarios de los locales esperaban a ver cómo reaccionaba la gente.

Según los administradores de bares, los últimos cuatro meses han experimentado una reducción de la clientela.

En un bar, su administrador asegura que hasta el año pasado las personas consumían un promedio de USD 20 cada uno y que ahora el gasto personal es de la mitad y a partir del terremoto del 16 de abril pasado, hay todavía menos afluencia.

En una discoteca también existe preocupación por la poca clientela que en los últimos meses ha tenido. Su propietario contó que el incremento de los precios de los licores también influye para que la gente ahora gaste menos.

En un bar, que tiene capacidad para 202 personas, su administrador dice que a partir de la medianoche la mitad de la gente se marcha. Y desde la 01:00 hay pocas mesas ocupadas. De allí que los propietarios esperaban mejorar la venta.

En contexto

Con la medida del lunes se anunció que establecimientos como mercados, supermercados y tiendas también podrían vender bebidas, pero para consumir solo en un lugar privado. Igual ocurría con locales dentro de gasolineras. Todo quedó sin efecto.

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