22 de octubre de 2015 23:20

Hillary Clinton mantiene la firmeza en severo interrogatorio sobre ataques de Bengasi

Hillary Clinton asumió ante el Congreso su responsabilidad en el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia). Foto: AFP

Hillary Clinton asumió ante el Congreso su responsabilidad en el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia). Foto: AFP

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Agencia AFP

La exsecretaria de Estado Hillary Clinton asumió el jueves (22 de octubre) ante el Congreso su responsabilidad en el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) en 2012, pero mantuvo la firmeza durante una audiencia con consecuencias imprevisibles para su aspiración presidencial.

“Yo asumo mi responsabilidad por lo que ocurrió en Bengasi”, dijo Clinton, en referencia al ataque que provocó la muerte del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, otro diplomático y dos agentes de la CIA que ofrecían protección al consulado.

La frase resonó como una campana en la audiencia ante el comité especial de la Cámara de Representantes del Congreso que investiga lo ocurrido en Bengasi.

No obstante, Clinton se mantuvo firme en negar que como secretaria de Estado no haya prestado atención a las necesidades de seguridad en el consulado de Bengasi, alegando que nunca fue consultada sobre un pedidos de medidas adicionales.

La sesión tuvo momentos de extremada tensión por discusiones entre legisladores Republicanos y Demócratas, y al menos una oportunidad la sesión tuvo que ser interrumpida por varios minutos para permitir que se serenen los ánimos.

En un momento, le propio presidente del comité, el republicano Trey Dowdy, se envolvió en una discusión a gritos con legisladores demócratas a raíz de un intercambio de correos electrónicos entre Clinton y uno de sus asesores en ese momento, Sidney Blumenthal.

Otro legislador republicano, Peter Roskam, acusó a Clinton de haber pretendido en un momento utilizar el derrocamiento del líder libio Muamar Gadafi como instrumento político, posibilidad que la exsecretaria de Estado rechazó sin esconder su indignación.

Aceptar un nivel de riesgo

Ese comité, controlado por legisladores del opositor partido Republicano, se encuentra bajo una espectacular polémica después que dos legisladores de ese partido sugirieron que el objetivo de las interminables investigaciones era afectar la candidatura presidencial de Clinton.

El propio Dowdy criticó las declaraciones de sus correligionarios, pero el daño a la reputación del cuerpo investigador ya estaba hecho.

En su testimonio, sin embargo, Clinton alertó este jueves a los legisladores que la presencia diplomática en lugares considerados “peligrosos” incluye necesariamente la posibilidad de sufrir asedios o hasta ataques letales como el de Bengasi.

“Nuestros diplomáticos deben continuar representándonos en los sitios peligrosos”, dijo Clinton, quien añadió que Stevens “entendía que no podemos impedir todos los ataques terroristas (...) y que debemos inevitablemente aceptar un nivel de riesgo”.

De acuerdo con la ex secretaria de Estado, Stevens “entendió que a veces nuestros diplomáticos deben trabajar donde nuestros soldados no pueden. Donde no hay otras botas sobre el terreno y donde la seguridad está lejos de ser garantizada”.

Agendas partidarias 

Este jueves Dowdy aseguró enfáticamente en la apertura de los trabajos que las investigaciones tienen como objetivo único “conocer la verdad” de lo que ocurrió, en referencia a la polémica sobre la actuación del grupo investigador.

En una estocada leve pero no menos evidente, Clinton saludó la intención del comité de llevar adelante una investigación objetiva y pidió que se dejen de lado “agendas partidarias”.

“Vine (a esta audiencia) para honrar la memoria” de las cuatro víctimas de los ataques, dijo Clinton, sugiriendo que no se prestaría a una disputa política solamente para afectar su candidatura.

El ataque contra el consulado de Bengasi es, aún hoy, una espesa nube negra sobre la campaña de Clinton, y aunque es considerada la favorita para alzarse con la candidatura del partido Demócrata, precisa con urgencia pasar la página y disipar cualquier sospecha.

En ese escenario, legisladores demócratas alegan que el comité busca extender el caso solamente para dañar la campaña de la exsecretaria de Estado y por ello amenazan con abandonar sus plazas en la investigadora.

El Congreso estadounidense ya condujo siete investigaciones sobre lo ocurrido en el consulado de Bengasi, investigaciones que ya consumieron USD 4 700 millones.

El más completo de los informes elaborados hasta ahora no halló responsabilidad directa por parte del Departamento de Estado en los ataques, pero apuntó “ fallas sistémicas ” en la política de seguridad.

Polémica por e-mails

El ataque se produjo el 11 de septiembre de 2012, cuando un grupo de islamistas atacó el complejo diplomático estadounidense en Bengasi, en el norte de Libia, donde mataron al embajador Stevens y al analista Sean Smith.

Algunas horas más tarde, hombres armados atacaron otro conjunto de instalaciones estadounidenses, situadas a dos kilómetros del consulado de Bengasi, donde provocaron la muerte de dos contratados de la CIA. En total, los ataques dejaron un saldo de 10 personas heridas.

La interminable saga de las investigaciones sobre el ataque en Bengasi conoció el año pasado un nuevo impulso al revelarse que Clinton, cuando era secretaria de Estado, utilizó un servidor privado de correo electrónico y no el sistema montado por la cancillería.

Al usar un servidor privado de e-mails, esos documentos quedaron fuera del control legislativo y judicial, a diferencia de si hubiese usando el sistema de correo del Departamento de Estado.

Clinton entregó miles de paginas de correos electrónicos al comité, pero alegó que los computadores que eran usados como servidores fueron borrados, dando así un nuevo impulso a las investigaciones.

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