23 de febrero de 2017 00:00

3 de 8 hidroeléctricas previstas ya operan

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Valeria Heredia
Giovanni Astudillo y Bolívar Velasco
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De las ocho hidroeléctricas que el Gobierno ofreció poner en operación entre el 2015 y el 2016, tres fueron inauguradas y cinco tienen retrasos o están paralizadas.

La potencia de estas ocho centrales suma 2 832,4 megavatios (MW); el 72% corresponde a tres hidroeléctricas que
entraron en operación el 2015 y el 2016. La más grande fue la hidroeléctrica Coca-­Codo Sinclair (1500 MW), que entró en funcionamiento -por etapas- hasta noviembre pasado, cuando fue inaugurada oficialmente durante la visita del presidente chino Xi Jinping. También entraron en operación Sopladora, ubicada entre Azuay y Morona Santiago (487 MW), y Manduriacu (65 MW).

Las obras que registran retrasos o están paralizadas, en cambio, representan 780,4 MW de potencia, un 28% del total ofrecido.

Según el Gobierno el año pasado, debido a la restricción de recursos, la inversión se concentró en los tres proyectos que fueron inaugurados y que representan la mayor cantidad de energía. En entrevista con este Diario, Jorge Glas, quien participa como candidato a la reelección como Vicepresidente de la República, explicó que las tres centrales ahorraron al país USD 590 millones el año pasado. Una vez que todas entren a operar, el ahorro será de entre USD 1 100 y 1 300 millones al año.

Sobre los retrasos y paralizaciones en cinco obras, Glas comentó que cada proyecto tiene su particularidad.

El proyecto Minas San Francisco, con 275 MW, tenía un avance de 91,50% hasta diciembre pasado, según información de la página web del Ministerio de Electricidad y Energía Renovable (MEER). El compromiso fue ponerlo en operación en marzo del 2016.

El contrato para ejecutar esta obra, ubicada entre Azuay y El Oro, se firmó en el 2012 con la empresa china Harbin. Sobre este tema, Glas señaló que “tiene problemas geológicos que no se podían predecir”.

La hidroeléctrica Toachi-Pilatón (254,40 MW), ubicada entre Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Cotopaxi, también registra un retraso. La empresa china CWE está encargada de la obra civil y la rusa Inter Rao debía proveer el equipamiento.

Hasta diciembre pasado tenía un avance del 94,25%, según información del MEER, pero debía estar operando en diciembre del 2015. El presidente Rafael Correa, en el enlace ciudadano 505 de diciembre pasado, ordenó dar por ter­minado “unilateralmente” el contrato con la firma rusa, por un retraso en el cumplimiento del contrato.

El ministro de Electricidad, Medardo Cadena, dijo a este Diario que en este año van a entrar en operación Minas San Francisco y Delsitanisagua.

“Estamos buscando una solución para Toachi-Pilatón, que lamentablemente tuvo un tropiezo con el contratista del equipamiento. Las obras civiles están terminadas. Nos hace falta concluir el montaje y algunos equipos auxiliares que no estuvieron en el sitio, pero estamos buscando una alternativa”, explicó.

Glas, por su parte, indicó que “en Toachi-Pilatón se tuvo una mala contratista (Inter Rao); hay cosas en las que uno pone todo el esfuerzo y una empresa, como una rusa, nos queda mal; por eso estamos en proceso de terminación”. Agregó que están articulando una línea ‘fast track’ (vía rápida) para “ver cómo puede concluirse lo más pronto”, aunque no dio mayores detalles.

Otra obra que está fuera de los tiempos previstos es Delsitanisagua, que debió entregarse en marzo del 2016.

Glas indicó que debido al escenario de bajos ingresos, en el 2016 el Gobierno reorientó los recursos a los proyectos que concentraban la mayor cantidad de energía.

La central, ubicada en la provincia de Zamora Chinchipe, registró un avance del 70,40% hasta diciembre pasado.

Mientras tanto, Quijos y Mazar-Dudas siguen paralizados, tras la finalización de los contratos con la empresa China National Electric Engineering Company (Cneec), en diciembre del 2015.

Quijos está ubicado en Napo y tenía un avance del 46,72%, a diciembre pasado, según datos del MEER. Su construcción arrancó en enero del 2012 y el inicio de operación estaba previsto para marzo pasado.

En una visita realizada el mes pasado se constató que la obra está paralizada. En tres ingresos solo se observa a guardias que vigilan la central.

Este proyecto de 50 MW levantó el interés de los pobladores de localidades cercanas. El presidente de Cuyuja, Fausto Manitio, dijo que en Quijos unas 200 personas se quedaron sin empleo desde la paralización de la obra.

Glas dijo que la empresa china “es una mala contratista” y se esperaba contratar a otra empresa en las próximas semanas.
Cneec también estaba a cargo del proyecto Mazar-Dudas, de 21
MW, que debía operar en su totalidad desde diciembre del 2015.

La obra tiene tres partes. La primera es Alazán (6,23 MW de potencia) y funciona desde abril del 2015. Las otras son San Antonio, con 7,19 MW, y Dudas, con 7,40 MW, cuyos trabajos no fueron concluidos. Según Glas, se decidió “no instalar la infraestructura restante o hacerlo con autogestión”.

Este Diario consultó sobre el tema a las contratistas Inter Rao y Cneec desde diciembre pasado, pero aún no ha recibido una respuesta.

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