11 de enero de 2015 17:30

Haití a 5 años del sismo: desplazados y aguda crisis social

Manifestantes contrarios al Gobierno de Haití, liderado por Michel Martelly, durante las protestas del pasado 10 de enero. Foto: Héctor Retamal/ AFP

Manifestantes contrarios al Gobierno de Haití, liderado por Michel Martelly, durante las protestas del pasado 10 de enero. Foto: Héctor Retamal/ AFP

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Agencia EFE

Haití conmemorará este 12 de enero el quinto aniversario del devastador terremoto que azotó Puerto Príncipe en 2010. Cinco años después, todavía existen miles de personas que viven en campos de desplazados, considerados en riesgo de un desastre natural y en medio de una intensa crisis política.

El 12 de enero de 2010, un sismo de magnitud 7,0 en la escala de Richter dejó en Haití más de 200 000 muertos y obligó a desplazar a 1,5 millones de personas.

Tras la tragedia, el número de desplazados desciende. Según los datos proporcionados por la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea, actualmente son menos de 80 000 personas en campos de desplazados.

"Se trata de la población más vulnerable y desamparada. Es una prioridad buscar una solución a su situación", expresaron a Efe desde el departamento humanitario de la Unión Europea.

ECHO también apuntó que las tasas de desnutrición en los campos de desplazados "superan los límites de lo que se considera una emergencia". Además, la mayoría de campos no tiene sistema para gestionar los desechos.

"En junio de 2014, solo el 67% de residentes en campos tenía acceso a letrinas. El promedio de personas que usaba la letrina era 82. Es decir, una letrina por cada 82 personas", expresaron.

En este sentido, desde ECHO explicaron que una de las cosas que financian es que se asegure un mínimo de servicios básicos, sobre todo letrinas, para que la situación de saneamiento no empeore y el riesgo de enfermedades como el cólera, no aumente.

Haití ha pasado por grandes dificultades en los últimos años, entre ellas la epidemia de cólera por la que miles de personas perdieron la vida.

Según la información que maneja ECHO, los datos de septiembre de 2014 indican que 45 030 personas vivían en 35 campos considerados en riesgo de un desastre natural, debido a que los mismos se construyeron en el primer hueco disponible tras el terremoto.

Por otro lado, el 97% de los 10 millones de metros cúbicos de escombros que dejó el terremoto fue retirado, según el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD).

El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) apuntó que Haití, por su posición geográfica, es altamente vulnerable a los desastres naturales como huracanes, inundaciones, derrumbes y sequías.

"Incluso un evento de impacto moderado puede traer hambre a una persona simplemente porque vive en la pobreza. Hoy en día, 3 millones de haitianos no saben dónde obtendrán su siguiente comida", indicó la agencia humanitaria que lucha contra el hambre.

ECHO, por otro lado, aseguró que es el único donante humanitario que en la actualidad financia programas para ayudar a víctimas de desalojos forzosos de campos de desplazados.

Cinco años después, Haití sigue en reconstrucción

Según la jefa de la oficina de ECHO en Haití, Ségolène de Beco, las víctimas de desahucios, mientras viven en campos, pueden solicitar entrar en programas de apoyo a la renta. Sin embargo, cuando las expulsan del campo, oficialmente dejan de ser desplazados y automáticamente pierden el derecho a recibir ninguna ayuda.

"Se quedan sin nada y se convierten en víctimas olvidadas de estas violaciones de derechos humanos", expresó de Beco.

Desde ECHO indicaron que los programas de apoyo a la renta consiguen que mucha gente deje los campos y regrese a barrios a arrendar una casa.

"Se da un año de alquiler, una formación en gestión de pequeños negocios y ayuda para montarlos. De ese modo, tras un año pueden pagar la renta solos", explicaron.

De acuerdo con el PMA, la pobreza crónica, la desigualdad, la degradación medioambiental y la incertidumbre política amenazan los avances logrados en el país caribeño tras el devastador terremoto.

Haití atraviesa una intensa crisis política derivada de la incapacidad de sus líderes para celebrar elecciones municipales y legislativas que han sido aplazadas desde hace años por diferencias entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Todo ello acompañado, casi a diario, de protestas que agitan las calles de la capital y en las que opositores haitianos exigen la renuncia del presidente del país, Michel Martelly, y la celebración de elecciones.

El pasado 29 de diciembre los representantes de los tres poderes del Estado firmaron un pacto en que establecieron una serie de compromisos para concretar las elecciones pendientes. Entre ellos, prolongar los mandatos de los diputados hasta el 24 de abril y de los senadores hasta el 9 de septiembre.

Dichos mandatos expiraban este 12 de enero.

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