3 de April de 2010 00:00

Guns N’ Roses brindó buen rock al público de Ecuador

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Redacción Espectáculo
espectaculo@elcomercio.com

Las calles cerradas y los miles de personas que caminaban hacía el estadio Olímpico Atahualpa, la noche del jueves,  mostraron a Quito en el mapa de las grandes giras de los grupos de rock.

La gente no acababa de ingresar y ya habían pasado los dos grupos nacionales (Viuda Negra y Rock Vox) que prepararon el escenario para la promesa de la noche:  Sebastian Bach y Guns N’ Roses.

A las 21:30, la larga cabellera rubia de Sebastian Bach llamó la atención. El ex vocalista de la banda estadounidense de heavy metal  Skid Row no dudó en entregarse al público, con  los ‘tracks’ de su más reciente producción ‘Angel Down’ (2007).
 
El cantante nacido en Freeport, Bahamas,  también interpretó  temas reconocidos de Skid Row, agrupación de la cual se separó en 1996, como aquellos que forman parte de  las producciones ‘Skid Row’, ‘Slave to the Grind’ y ‘Subhuman race’.
 
Así sonaron la melodías y voces de Love is a bitchslap, Piece of me, Slave to the Grind, Monkey Business... Sus intentos por comunicarse en español con la audiencia eran seguidos por gritos, risas y aplausos. “Ti amo”, repetía Bach a cada instante y dedicaba sus canciones a los verdaderos roqueros, a los que hicieron de Quito “el capitolio (por capital) del rock”.

La canción final de su repertorio, Youth gone Wild, fue coreada incesantemente por el público.  Esa ‘juventud salvaje’ saltaba durante cada coro.

 El invitado  especial para este último número fue la estrella adolescente del cine  de los ochenta, Corey Feldman. A su participación siguieron gritos como “Goonies, Goonies...”, en referencia a un filme en el cual  trabajó.  El actor  compartió micrófonos con Bach y alternó con el resto de músicos de la banda.
 
Tras la despedida de Sebastian Bach, el público  esperó por casi dos horas.  La impaciencia en los espectadores crecía, mientras el escenario era adecuado para recibir a  Guns N’ Roses. Pasada la medianoche, la delgada figura  de un guitarrista proyectada a contraluz sobre el escenario anunció la llegada del hard rock, en la voz de Axl Rose.
 
Pirotecnia y juegos de iluminación precedieron el ingreso del vocalista. Chinese Democracy, tema que da el nombre al último  disco y a la actual  gira de la banda, abrió el repertorio.

La invitación a una noche de diversión y desenfreno llegó con Welcome to the Jungle. El público, amortiguado por la larga espera (algunos desde mediodía en las colas de acceso) intentaba reponerse al cansancio: cantaba, saltaba, silbaba, meneaba sus cabezas y agitaba las manos.
 
El magnetismo en escena de Axl Rose, a pesar de que ya no es el muchacho de alaridos agudos, cautivó al público. El cantante corría de una  a otra punta del escenario, mostraba una mirada inquisidora,  serpenteaba con su cuerpo, se expresaba con sus manos. Levantando el soporte del micrófono  animaba a la gente, saltaba, giraba, repetía aquellos movimientos que lo hicieron objeto de deseo e ídolo.

Si bien la química entre los nuevos Guns N’ Roses no funciona como cuando Slash tocaba la guitarra , los músicos que ahora  la componen muestran actitud y empatía con la esencia del rock. Sobresale el guitarrista DJ Ashba.
 
De los miembros originales de la banda se  mantiene el tecladista Dizzy Reed, quien durante su solo ejecutó Ziggie Stardust, de David Bowie. Otro cover interpretado por la banda fue Another Brick on the Wall, tema que precedió a una de las canciones más esperadas:  November Rain.

Cada set interpretado se correspondía  a un cambio de vestuario de Axl Rose. Sombreros cowboy,  camisas cuadriculadas, llamativas chaquetas y vaqueros gastados vistieron al vocalista.

Además de Knocking on Heaven’s Door, Nightrain, Live and let die y Sweet Child O’mine, Guns N’ Roses tocó los temas  del álbum ‘Chinese Democracy’, poco coreados pero igualmente apreciados por el público. Tras una falsa despedida, la banda retornó al escenario y concluyó su presentación en Quito con
Paradise City: “Take me down  to the Paradise City / Where the grass is green and the girls are pretty”, cantaba Axl y el público respondía: “Oh, won't you please take me home”.



MINUTO A MINUTO DEL CONCIERTO

Nuestro reportero Estéfano Dávlia contó vía twitter (@ferrimankenobi) los entretelones del espectáculo desde las 20:30.






TRANSMISIONES DESDE LOS EXTERIORES DEL ESTADIO OLÍMPICO ATAHUALPA

Previa de Guns n' Roses (primera transmisión 12:00)

Previa de Guns n' Roses (segunda transmisión 13:00)

Previa de Guns n' Roses (tercera transmisión 14:00)

Previa de Guns n' Roses (cuarta transmisión 15:00)

Previa de Guns n' Roses (quinta transmisión 16:00)

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