9 de octubre de 2015 14:31

La 9 de Octubre se llena de color y música por los 195 años de independencia

El clima fresco y el cielo nublado ayudaron a disfrutar del vigésimo desfile estudiantil ‘Guayaquil independiente es mi destino’. El primer tramo comenzó a las 07:00 con el recorrido de los seis carros alegóricos desde la avenida Las Esclusas, en el Guasm

Más de 2 300 estudiantes desfilaron en honor a Guayaquil. Foto: Mario Faustos/El Comercio

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Elena Paucar

Parece que todos los guayaquileños decidieron salir de sus casas este viernes 9 de octubre de 2015. Y quienes no corrieron desde temprano hacia la Terminal Terrestre -para disfrutar del feriado en las playas del litoral-, madrugaron para conseguir un puesto en la avenida 9 de Octubre.

Como de costumbre, cientos de familias buscaron espacio desde temprano en las veredas del boulevar para presenciar, en primera fila, el desfile cívico estudiantil organizado por la Municipalidad de Guayaquil por los 195 años de independencia de la urbe porteña.

Dolores López aguardó el paso de las bandas de guerra y de las comparsas bajo una palmera, en la intersección con la calle Boyacá. Su hija Joselyn y sus nietas Johanna y Andrea le acompañaron. “Este es el primer punto de lo que haremos en el día. Después nos iremos a la feria de Guayaquil”, dijo.

El clima fresco y el cielo nublado ayudaron a disfrutar del vigésimo desfile ‘Guayaquil independiente es mi destino’ de principio a fin. El primer tramo comenzó a las 07:00 con el recorrido de los seis carros alegóricos desde la avenida Las Esclusas, en el Guasmo, al sur de la ciudad.

Las carrozas representan la diversidad de Guayaquil, con arreglos que reflejan a las colonias extranjeras más importantes que se asentaron en la urbe. Colombia, China, España, Líbano e Italia fueron parte de este trayecto.

En el segundo tramo, ya en la avenida Quito, se unieron 2 300 estudiantes de distintos colegios. Y a las 10:00, los acordes de liras, trombones, flautas y tambores anunciaron la entrada de los bloques estudiantiles por la Plaza Centenario, rumbo a la 9 de Octubre.


Un escuadrón del colegio militar Teniente Hugo Ortiz abrió el paso por esta representativa vía porteña. Y de inmediato, Gloria Gallardo, Presidenta de la Empresa de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil, comenzó a recorrer, de extremo a extremo, la calle adoquina, saludando a los espectadores con un traje blanco. Los muñecos de Juan y Juanita Pueblo le acompañaron al ritmo de Guayaquileño madera de guerrero.

Naomi Liz quiso llevarse un recuerdo del pregón y salió desde temprano con una cámara filmadora. Se ubicó junto a la calle Chile y captó los mejores ángulos del recorrido. “Tengo un familiar que está participando, pero también quiero hacer un collage por el 9 de Octubre”, contó la joven.

Los vendedores ambulantes aprovecharon los festejos para intensificar sus ofertas. Churros, gaseosas, gafas, juguetes, llaveros, fotos instantáneas… Hay opciones para todos los gustos.

Pero Alisson Alarcón decidió vender postres en un charol y a la vez homenajear a la ciudad con su vestimenta. Se paseó por toda la avenida con un traje colonial de guayaquileña mientras ofrecía vasos con gelatinas y flan a los visitantes, a USD 0,50. “Y me ha ido bien”, contó.

Otros, en cambio, aprovecharon el desfile para reciclar. Sí, mientras muchos se divertían y olvidaban botar las botellas plásticas en los tachos de basura, un grupo de jóvenes del Tecnológico Espíritu Santo (TES) estaba presto a recolectarlas.

“Somos parte de un reto. Buscamos recolectar tres millones de botellas de plástico tipo PET. Así que también homenajeamos a la ciudad, pero salvándola de la contaminación”, dijo Rubí Salas, miembro del TES Bottle Challenge, una iniciativa para promover la gestión ecológica.

Cerca del mediodía, el tránsito se hizo más pesado en las vías aledañas a la 9 de Octubre, que fueron cerradas por el desfile que se extenderá hasta la tarde. Y cada vez más personas se sumaron a caminar por las aceras para disfrutar de las fiestas.

Pero Bélgica Martínez y su mamá no se conformaron con ser simples espectadoras. Ayer armaron pequeños disfraces de Juan Pueblo para Pillín -su perro de raza shih tzu- y de criolla bonita para Chiquita -una salchicha-.

Pillín se vistió de Juan Pueblo y Chiquita lució un traje de criolla bonita, así las mascotas de Bélgica Martínez salieron a ver el desfile. Foto: El Comercio

Pillín se vistió de Juan Pueblo y Chiquita lució un traje de criolla bonita, así las mascotas de Bélgica Martínez salieron a ver el desfile. Foto: El Comercio


“Ellos también son guayaquileños y aman a su ciudad”, dijo la joven que se abrió espacio entre las bandas de música y no dudó en posar para todos quienes querían unas fotos de estas graciosas mascotas porteñas.

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