30 de marzo del 2016 00:00

El plan para Guápulo disgusta en dos barrios

El cierre de la calle Germánico Salgado, en Guápulo, está previsto para mayo. Foto: Alfredo Lagla /  EL COMERCIO

El cierre de la calle Germánico Salgado, en Guápulo, está previsto para mayo. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO

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Valeria Heredia
Redactora (I)
jheredia@elcomercio.com

‘No al cierre de Guápulo” y “Movilidad para todos” son dos consignas de grupos de dirigentes y moradores de La Floresta y La Vicentina, quienes no apoyan el proyecto de recuperación de su barrio vecino, Guápulo. Su planteamiento se basa en que no se tomó en cuenta la realidad de los barrios aledaños, principalmente en materia de movilidad.

El plan integral de Guápulo, que se presentó en diciembre pasado, contempla el cierre de la calle Germánico Salgado. Implica la restricción de carros que bajan por la calle Caminos de Orellana desde Quito hacia el valle de Cumbayá.

Si el proyecto se consolida, la calle se cerrará a partir de mayo. Los conductores tienen dos opciones: la av. De los Conquistadores (bordea Guápulo) y el túnel Guayasamín.

Actualmente, en ambas se registra una gran congestión vehicular en horas pico. Las filas de autos y los pitos son parte del panorama en estas vías, ya que llegan vehículos desde los valles de Los Chillos, Cumbayá y demás sectores del norte.

El proyecto elaborado por el Cabildo de Guápulo con apoyo de la Municipalidad contempla obras complementarias. Una de estas es el denominado Proyecto Mi Calle, que busca mejorar el espacio público. En total son cuatro calles que tendrán, por ejemplo, rampas de accesibilidad en veredas, cruces seguros e inclusivos, el reemplazo y la plantación de nuevos árboles, según datos de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop).

A esto se sumarán las denominadas ‘zonas 30’ y la pavimentación de calles como la Ladrón de Guevara y aledañas.

Pese a estas obras, los pobladores de estas localidades vecinas consideran que el plan complicará la movilidad en estos sectores. Julio Villalba, dirigente y quien está en contra de esta iniciativa, explicó que se debe realizar un plan de movilidad integral para todos los sectores implicados, donde no haya cierres viales. “Es un proyecto específico y puntual que beneficia a un barrio y perjudica a los sectores colindantes y a miles de usuarios que ocupan la vía”, sostuvo Villalba, quien creó una página en Facebook para debatir este tema. Se llama Quito para Todos y contiene críticas al plan.

Otro de los inconvenientes que se genera es que los proyectos de ciudad están pensados para beneficiar al auto particular y a una zona determinada. Así lo indicó Andrés Vallejo, dirigente de La Floresta. “Hay que entender que el tráfico tiene el mismo comportamiento de los gases. Es decir, que los vehículos buscan un desfogue, en este caso la De los Conquistadores”, explicó.
Para él, si se cierra la vía será necesaria una opción de transporte masivo.

La falta de difusión del plan con otros barrios se constituyó en un problema adicional. “La participación no se resume en acudir a un espacio tal y exponer un tema sino en escuchar las propuestas de la comunidad y tomarlas en cuenta”, mencionó el dirigente. En los próximos días habrá reuniones entre los vecinos de La Vicentina y La Floresta para exigir la suspensión del proyecto hasta que se los difunda.

Guápulo y Municipio

Héctor Vera es el presidente del Cabildo de Guápulo y uno de los promotores de la iniciativa. Sostuvo que el plan está pensado para mejorar la movilidad en este sector del centro norte de la urbe. “Se espera reducir el tránsito vehicular en las vías internas de Guápulo. Se prevé que se disminuya a la mitad; es decir, de 22 000 a 11 000 carros diarios”, indicó.

En la propuesta además se contempla el ordenamiento de los sitios de estacionamiento para las personas que acuden a los diferentes bares que hay en la localidad. Según la Municipalidad hay 12 establecimientos catalogados como turísticos. De estos, ocho son restaurantes, dos son sitios de alojamiento y dos cafeterías y fuentes de soda. “Se hará un ordenamiento en las calles para que se pueda transitar de mejor manera”, dijo.

La meta del proyecto es la protección de los bienes patrimoniales. Al momento se han contabilizado 63 inmuebles patrimoniales registrados desde 1998 hasta el 2015. “Los bienes son parte de la ciudad y nosotros como moradores debemos proteger nuestro patrimonio”. Estas fueron las palabras de Pedro Gómez, morador. Para él, es importante proteger lo histórico.

Actualmente, el plan sigue como se planificó junto a la comunidad. Así lo señaló Daniela Chacón, vicealcaldesa de Quito. “No se puede acomodar un plan a cada una de las necesidades de los actores”, indicó.

Para ella, la salvaguarda y la protección del patrimonio implica cambiar los hábitos de movilidad hasta que se den soluciones permanentes. “Se harán planes de comunicación y se dará el tiempo necesario para que las personas conozcan y tomen rutas alternas”, ofreció.

En contexto

Un grupo de moradores de La Floresta creó una página en Facebook para protestar por los próximos cambios en Guápulo, por temor a que compliquen el tránsito. Harán reuniones para exigir que el plan se suspenda hasta tomar en cuenta sus puntos de vista.

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