24 de February de 2010 00:00

Un ‘grupo de amigos’ para Uribe y Chávez

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AFP,DP   y Karla Villacís,   para EL COMERCIO, (Playa del Carmen)

En el programa del primer día de la Cumbre de Río  (México) se agendó el almuerzo a las 14:00; todo iba bien, según el estricto plan del protocolo mexicano.

Pero un resonado altercado entre el presidente colombiano Álvaro Uribe y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez,  alteró  la comida  que prometía ser un momento de distracción. Uribe rompió el silencio y  le  reclamó a  su homólogo venezolano  el incumplimiento de compromisos comerciales adquiridos por parte de Venezuela,  lo que fue interpretado como un “embargo comercial”.

 Chávez le devolvió la acusación y  empezó  la gresca verbal (ver el diálogo  completo en el recuadro) . Los jefes de Estado  testigos del altercado fueron entre otros, el de Brasil, Luis Ignacio Lula; de República Dominicana, Leonel Fernández; de Cuba, Raúl Castro y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.  

Según la versión que recoge el diario El Tiempo,  el secretario de prensa de la Presidencia colombiana, César Mauricio Velásquez, dio declaraciones a EFE sobre este altercado. Según Velásquez, Chávez dijo que  supuestamente unos 300 paramilitares colombianos estaban ingresando a Venezuela para asesinarlo, dando a entender que el Presidente colombiano  tenía algo que ver.

 Los últimos choques diplomáticos entre Colombia y Venezuela han tenido como trasfondo un acuerdo militar que permite que tropas estadounidenses operen de forma controlada en al menos siete bases militares colombianas. Caracas congeló  relaciones diplomáticas con Bogotá en julio.

A  las 21:00, Álvaro Uribe    salió de la reunión que  mantuvo  con Rafael Correa y atendió a la prensa internacional. Encontró a ávidos periodistas que pisaban por primera vez el hotel de la Cumbre convertido en   búnker.

Finalmente, habló: “Me veo obligado en  avisar a los miembros de mi gobierno, y lo he transmitido al  ministro de Defensa Gabriel Silva, que no pueden haber declaraciones sobre lo sucedido hoy (lunes) con  Venezuela; y menos  sin consultar.

Confirmó que tanto Venezuela y Colombia aceptaron cesar las intervenciones públicas que hagan daño. “Lo aceptamos en los términos que lo diga el Grupo de Río”.  También puntualizó que se buscará  un grupo de países, personalidades e instituciones de confianza de Venezuela  y Colombia  para que ayuden a superar estas diferencias.

Antes de clausurar la cita,  el presidente  Felipe Calderón  entregó la Presidencia  Pro Témpore del Grupo de Río a su homóloga chilena Michelle Bachelet. Anunció también  que se nombró  al presidente de Brasil Lula Da Silva y al de República Dominicana, Leonel Fernández, para que medien entre las dos naciones que aún no encuentran una tregua.

El Grupo de Río acordó  crear el Grupo de Amigos de Venezuela y Colombia para acercar a ambos gobiernos a fin de que puedan “dirimir sus diferencias de manera racional” e intenten normalizar sus relaciones bilaterales.

El canciller colombiano  Jaime Bermúdez  dijo en Radio Caracol que “lo importante son las discusiones de fondo, lo demás es anecdótico (...),   lo que cuenta es que  hay un mecanismo para trabajar los temas entre Colombia y Venezuela”. Por su lado, al final de la Cumbre, Chávez  afirmó  su deseo de  volver a tener  “relaciones normales” con Colombia basadas en un respeto mutuo. “Bienvenido pues, si él está dispuesto a que nos sentemos”, concluyó.

Así fue  la gresca verbal del lunes

La secuencia del diálogo es una recopilación de versiones

Álvaro Uribe: Acuso  a  Venezuela de aplicar un bloqueo comercial a Colombia, muy parecido  con el bloqueo estadounidense a Cuba.

Hugo Chávez: El comercio entre ambas naciones se ha multiplicado por ocho desde mi  llegada al poder. Pero mi vida se ha visto amenazada desde Colombia por grupos de paramilitares. 300  paramilitares se han  detenido en Venezuela.

Álvaro Uribe: ¡Yo no soy un matón, no soy un paramilitar!

(Chávez se dispuso a salir del salón en medio del almuerzo).

Álvaro Uribe: ¡Sea varón!, quédese aquí porque a veces insulta en la distancia y cuando estamos cara a cara no hablamos.

Hugo Chávez (enfurecido): ¡Vete al carajo!

Proferidas estas  palabras,  fue Raúl Castro, gobernante  de Cuba, quien  medió  entre los mandatarios, con el apoyo de Leonel Fernández, de República Dominicana.

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