11 de January de 2010 00:00

El Gobierno fortaleció las FF.AA. luego de 15 años

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La estrella blanca fijada al pecho de su camuflaje da cuenta de su paso por el Cenepa. “En la selva no hay que asustarse, encontramos los cuatro elementos que necesitamos: comida, agua, medicina y techo, la selva es nuestra amiga”, dice casi a gritos el suboficial César Tanguila, en la pista de sobrevivencia de la Escuela de Selva del Ejército. El amazónico, de Pañococha, es soldado Iwia, nacido en la jungla.



 ¿POR QUÉ  ESTÁ AQUÍ?
Su experiencia.  Juan Pérez es presidente de Escuelas Radiofónicas Populares (ERPE) en   Riobamba (Chimborazo).  La institución tiene 47 años. Es una fundación no gubernamental, cuyo objetivo es que la población indígena y mestiza de las zonas rurales sea protagonista de su propio desarrollo.

Es instructor de militares; comparte sus conocimientos ancestrales con los integrantes del Ejército, en la Escuela de Selva Shangrilá, en las orillas del río Napo. Allí, la pista de sobrevivencia en selva es una de las 17 que deben sortear los oficiales para convertirse en ‘tigres’. “A partir del incidente del 1 de marzo se incluyó en nuestro entrenamiento a la Marina y a la Aviación”, revela el Tcrn. Alexánder Levoyer, director de la Escuela de Selva y Contrainsurgencias. 

1 211 militares -oficiales y tropa- fueron reentrenados en la Escuela de Selva.  De ellos, 228 uniformados fueron de las otras dos ramas: 196 infantes de la Fuerza Aérea y 32 infantes de Marina.  Desde 2008, el Presupuesto de Fortalecimiento de la Defensa sirvió principalmente para comprar armamento y equipos, a diferencia de lo que ocurría hasta 2007.

‘La Ley tiene que  crear igualdad  entre los medios’

Entrevista a Juan Pérez, periodista y radiodifusor
Redacción Sierra Centro

¿Qué opina sobre la creación de una nueva  Ley de Comunicación?

Desde el punto de vista de las radios comunitarias, creo que estas  leyes  de comunicación  han favorecido más a los medios comerciales. En la última ley había muchas restricciones para nosotros los comunitarios y no para los comerciales, a pesar de que las constituciones han dicho que todos los medios de comunicación son iguales. Era una ley inequitativa.

¿Cómo mira, entonces, el nuevo proyecto de ley que está tramitando la Asamblea para  segundo debate?

Esta nueva ley, probablemente,  regulará a todos. Aspiramos que así sea.  Las leyes anteriores eran discriminatorias con los medios populares y sobre esto no se ha dicho mucho. Nosotros debíamos tener permiso para la publicidad, para las frecuencias, restricciones para la potencia… ¿De qué igualdad estábamos hablando? Si esta nueva ley reduce esa inequidad de condiciones para todos los medios, estaremos satisfechos.

¿Considera que se deben realizar cambios al proyecto de Ley de Comunicación?

Los medios grandes casi nunca han tenido controles. Sin embargo, los otros medios sí. Por ejemplo, nosotros fuimos cerrados en 1994 por el levantamiento indígena contra la Ley Agraria del presidente Sixto Durán Ballén. ¡Tuvimos 56 horas de control militar! Había una persecución porque supuestamente nosotros  éramos ‘comunicadores subversivos’.
En ese tiempo había  medios alternativos que no estaban alineados con el poder. No me gustaría que una ley en la actualidad provoque algo similar.

¿Cuál es su preocupación principal?

Una ley que cuestione los contenidos es preocupante, porque en  un Gobierno  con tendencia de izquierda los medios podrían sentir miedo. También puede venir un Gobierno de derecha y puede cuestionar los contenidos de un medio alternativo. Lo que sí debemos es controlar nuestra ética,   el contraste de la información… En todos los medios hay gente responsable con el país, con la comunidad. No creo que debamos consultar lo que difundimos  al aire. Somos seres libres.

¿Cómo ve las negociaciones políticas que han desencadenado este tema?

Cuando se discute una ley hay posiciones totalmente diferentes y se tergiversan las cosas. Un texto puede ser interpretado de diferentes maneras. Creo que no  hubo un trabajo para lograr consensos sobre los conceptos fundamentales y esto es una falla de la Asamblea. A  partir de consensos se establecerían los términos y no tendríamos  un mar de opiniones.

¿Cuál es el espíritu de una radio comunitaria?

La radio comunitaria, como todos los medios, tiene una inclinación hacia algo. No creo en la imparcialidad.  En el caso de un medio comunitario nos inclinamos hacia el apoyo de los pueblos, el desarrollo de estos y  sus reivindicaciones. Esto nos identifica y  muchas veces ha sido catalogado como malo. Pero esa es nuestra opción. La gente de poncho, el estibador, el campesino tienen algo que decir.  A  algunos  no les gusta que la comunidad  reclame a la autoridad. Muchas veces tenemos más audiencia porque  sabemos cómo comunicarnos.

¿La creación de  medios   comunitarios podría ser aprovechada por el Gobierno para  formar políticamente?

Hay que diferenciar. Si hay una oferta de formación técnica para hacer mejores producciones, programas… no está mal.  Pero si está acompañado de una formación política camuflada… no.

Aunque lo veo difícil, porque la gente no es tonta. Si se condiciona  la entrega de  licencias para frecuencias, con fines políticos, la gente no  dejará  fácilmente
que eso suceda.  

¿La capacitación mejoraría la producción de los  medios?

Siento que hay un desprecio a los comunicadores populares. Si bien  pueden tener fallas en el manejo del lenguaje castellano, son comunicadores que no son del todo improvisados.
En la radio se utiliza la palabra y todos sabemos hablar. Además, hemos realizado  varios talleres y, en la práctica, hemos aprendido a producir en radio. Muchos de los comunicadores que tenemos  van a la universidad y están en un proceso de mejoramiento.

¿Cómo se ha manejado la entrega de  frecuencias para los medios comunitarios?

La regulación de frecuencias me parece interesante en la medida que seamos iguales ante la ley. Aunque digan que es una ley progresista, todavía siento que hay restricciones para las radios comunitarias con las frecuencias y  la potencia.

¿Por qué una comunidad no puede entrar en igualdad de condiciones a competir con una frecuencia  que alcance en FM alrededor de 60 ó 70 km a la redonda? ¿Por qué esta comunidad no puede llegar a un espectro más amplio de la sociedad con lo que tienen que decir? Todavía hay sesgos. Lo único que pedimos es que nos consideren por igual.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)