21 de diciembre de 2015 00:00

El Gobierno dio un giro estratégico en diciembre

Rafael Correa y Ollanta Humala, presidentes de Ecuador y Perú, en el gabinete binacional. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Rafael Correa y Ollanta Humala, presidentes de Ecuador y Perú, en el gabinete binacional. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

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Ana María Carvajal

Las últimas acciones del Gobierno parecen debilitar el discurso a la oposición, al menos en cuatro temas: las relaciones comerciales con la Unión Europea, el pago de la deuda externa y una inyección de capital extranjero, por el lado económico; y la reelección indefinida, por el político.

Diciembre se convierte en el mes en que el presidente de la República Rafael Correa removió el tablero. 
Estas decisiones demuestran que Correa “es un ajedrecista”, según el analista César Ulloa.

El Presidente tiene la costumbre de descolocar el juego y dejar a la oposición sin argumentos, añade. Se trata de un intento por demostrar que el país sigue adelante, pese a la crisis. Por eso, cree que Correa es un personaje interesante, desde el punto de vista político.

En la última semana mantuvo gabinetes binacionales, con Colombia y con Perú, respectivamente. Allí logró su apoyo para adherirse junto a ellos al acuerdo comercial con la Unión Europea en diciembre del próximo año, cuando se vencen las preferencias arancelarias que actualmente mantiene con los países miembros.

El martes, el país rompió con su fama de mal pagador al cumplir a tiempo con las obligaciones económicas de los Bonos Global 2015, por USD 680,5 millones, entre capital e intereses. Años atrás, Ecuador se había negado a pagar deuda externa, argumentando ilegitimidad o vacíos legales.

Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, considera positivas estas decisiones, pero sostiene que se tomaron porque, por ejemplo, si no se pagaban los bonos a tiempo, se complicaba el endeudamiento para el 2016.

Además, el país necesita firmar el acuerdo con la Unión Europea. Alarcón dice que hubo un retraso en esta negociación por falta de decisión política, pero que tener el aval de Colombia y Perú es un avance significativo.

A futuro se necesita una autorización del Parlamento Europeo, que se logrará dependiendo de su posición frente a políticas del Régimen.
Ahora, Ecuador espera USD 1 000 millones, de la firma francesa de servicios petroleros Schlumberger.

El monto forma parte del contrato para la extracción de crudo del campo Auca de Petroamazonas, a cambio de una tarifa de USD 26 por barril. En el convenio suscrito el lunes pasado, Schlumberger
se comprometió a invertir en el área USD 4 900 millones en los próximos 20 años.

El Gobierno también silenció las quejas en redes sociales por la tardanza en el pago del 13° sueldo a los servidores públicos, cuando acreditó el dinero a partir del viernes.

En lo político, la aprobación de las enmiendas con la transitoria que impide que Correa y un grupo de asambleístas reelectos participen en los comicios del 2017 tranquilizó las aguas de la protesta en contra de la reelección indefinida.

Frente a los cambios que el Mandatario hace al panorama político en época preelectoral, el discurso de la oposición no logra sostenerse. Desde el 2014, el precandidato a la presidencia en el 2017, Guillermo Lasso, criticó con firmeza las enmiendas constitucionales.

Aunque estas fueron aprobadas pese a las protestas y la Corte Constitucional avaló la transitoria, el líder del movimiento Creo sostuvo que la transitoria de la reelección indefinida era “un triunfo del pueblo”.

Sin embargo, esta solo impide que Correa se candidatice en el 2017, pero no que lo haga en el 2022 o que, si se cumple su ‘advertencia’ de una posible muerte cruzada, lo haga a partir del 2018.

Para el socialcristianismo, las decisiones se toman en función de las necesidades de Correa. La asambleísta Cynthia Viteri dice que “no existe un solo ciudadano en el Ecuador que necesite modificar la Constitución para reelegirse”.

La transitoria, según su análisis, significa una rendija por la que el Mandatario “que quebró” económicamente al Ecuador mirará en el 2017, para saber qué pasará con el país que sabe manejar “en bonanza”, pero no en crisis.

Si las cosas mejoran, según Viteri, Correa volvería a la jugada y, ahora sí, con la posibilidad de optar por la reelección sin límite alguno.
Mientras tanto, la oposición continúa buscando propuestas para un Gobierno en el 2017 por fuera de Alianza País.

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