22 de abril de 2016 17:03

Capitán Pablo Salazar: ‘Jamás les íbamos a dejar morir ahí’

Dos personas fueron rescatadas de una papelería, en Tarqui, Manta, por el Grupo de Intervención y Rescate. Foto: Cortesía: GIR-MAN

Dos personas fueron rescatadas de una papelería, en Tarqui, Manta, por el Grupo de Intervención y Rescate. Foto: Cortesía: GIR-MAN

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Lucía Vásconez

El Grupo de Intervención y Rescate de Manta (GIR-MAN) se activó cinco minutos después del terremoto del pasado sábado 16 de abril que sacudió la Costa ecuatoriana. El capitán Pablo Salazar y su equipo, conformado por los cabos: Nelson de la Cruz, Javier Crespata, David Toctaguano y Klever Zapata, fueron los primero en llegar a la zona del desastre. Ellos, junto a otros ciudadanos, rescataron a siete personas de entre los escombros la noche de la tragedia.

Salazar narró cómo vivió, junto con su equipo, las primeras 24 horas después del movimiento telúrico. A continuación lea el testimonio de este rescatista:

"Nos encontrábamos en la unidad cuando sucedió el terremoto, nos demoramos unos cinco minutos en armar el primer equipo de rescate y nos dirigimos al aeropuerto de Manta, donde se vino abajo la torre de control. Ahí pudimos ayudar a los primeros dos heridos. Cuando la situación ya estaba controlada en el lugar, iniciamos un recorrido por la ciudad. En la radio de la Policía escuchamos que el barrio de Tarqui (centro de Manta) era uno de los lugares más afectados. Nos dirigimos allá.

"Por la calle 103 o 106 del barrio, unas personas se acercaron y nos dijeron que sus abuelitos estaban atrapados en una casa y que no habían podido salir. Iniciamos manualmente las tareas de la remoción de escombros cortamos los cables de energía eléctrica con mucho cuidado y mucho temor, porque era una estructura totalmente colapsada. En ese lugar pusimos a prueba todo nuestro profesionalismo. La escena era impresionante, escuchábamos a las personas gritar, pedir ayuda, nos enfocamos en ayudarlos, jamás les íbamos dejar morir allí.

"Más o menos nos tomó una hora cortar el techo y rescatar a la primera persona, era un adulto mayor, se llama Jorge Guamán, nos comentó que era de Riobamba. Conversábamos con él para que no pierda la conciencia durante la remoción de escombros y también para saber cómo estaba. Luego le sacamos a la esposa que estaba un poco más abajo, ella también era una mujer adulta de unos 61 años. Ellos fueron los primeros evacuados.

"La familia enseguida les subió en un vehículo particular y se dirigieron a un centro médico. Luego nos trasladamos al hospital del IESS, donde también las instalaciones colapsaron totalmente. Los pisos se vinieron abajo y tenían problemas en sacarle a una persona que era diabética y tenía una amputación en la pierna. Subimos al tercer piso y entre los hierros retorcidos y las paredes caídas pude ver la valentía de mis hombres.

"Nos metimos en un lugar súper complicado pero pudimos sacarle a un viejito que estaba amputada la pierna. Le llevamos con su esposa ya estaba ahí esperándole. Fue una alegría indescriptible, salvar a una persona es algo que pocas veces se puede realizar.

"En el IESS también vimos mucha gente morir. Frente a mis ojos se murieron una cinco o seis personas que estaban en cuidados intensivos, pero al no contar con los equipos necesarios, los médicos no podían hacer nada.

"Después volvimos al barrio de Tarqui. Allí colapsó una de las papelerías más grandes de Manta. En ese lugar murieron muchas personas, pero en el primer piso había dos personas con vida. Ellas estaban aplastadas por unos cinco cadáveres. Creo que ese fue el peor lugar porque había cuatro pisos arriba cayéndose a pedazos y los cables de luz estaban todavía activos.

"Los jóvenes gritaban que no les dejemos ahí. Mis compañeros empezaron a remover los cadáveres para que les pudieran aflojar a los chicos que estaban con vida. Ahí nos demoramos varias horas, porque también tuvimos que remover cuadernos esferos y todos los materiales hay en una papelería, para poderles sacar a los dos chicos con vida.

"Cerca de las 02:00, recibí la disposición, mientras mi equipo seguía trabajando, de ir a esperar al señor ministro del Interior, José Serrano, en el aeropuerto. Debía informarle de cómo estaba la ciudad. En el aeropuerto nos encontramos en él y enseguida dispuso que se le traslade a las zonas más afectadas de Manta, fuimos a Tarqui. Allí vio las tareas de rescate, a esa hora ya estaba un grupo de Bomberos de la ciudad trabajando en la papelería Navarrete, donde hubo la mayor cantidad de víctimas.

"Posteriormente fuimos al COE, que se estaba conformando en el Hotel Oro Verde e hicimos un recorrido por la ciudad. A esa hora ya nos enteramos que la ciudad más afectada por el sismo fue Pedernales.

"El Ministro dispuso que nos traslademos a esa ciudad, vía terrestre. En el camino, mientras pasábamos por Canoa, nos encontramos con dos personas más que estaban atrapadas en los escombros de un hotel. Habían otras dos personas que estaban ayudando ahí, personas maravillosa, increíbles (un colombiano y otro joven ecuatoriano) que habían pasado toda la noche -ya eran las 6 de la mañana del domingo- escarbando entre los escombros para sacarle a un joven que estaba atrapado.

"Llegamos al final de la remoción de escombros y pudimos ayudar sacarle con vida al chico, en ese momento también estaba el señor ministro y fue muy emotivo ver a una autoridad tan inmerso en las tareas de rescate. Era peligroso la estructura estaba por caerse y nosotros estábamos metidos ahí, sacándole a la persona sin que importe nada más que rescatarle.

"En ese momento llegó la ayuda aérea, eran las 06:00 o 06:30 de la mañana. El joven y otras dos personas más que también estaban heridas fueron trasladadas a una casa de salud.

"Luego de eso nos dirigimos a Pedernales, llegamos a esa ciudad tipo 10:00 de la mañana y constatamos que estaba devastada. Ahí ya estaba la alta cúpula policial, se comenzó a organizar las tareas de rescate y seguridad. Nos dirigimos vía aérea a Canoa, llevamos algunos víveres y fundas cadavéricas porque habíamos visto unos 25 cuerpos en el parque, también fuimos a Jama ahí también dejamos fundas para cadáveres. Después regresamos a Pedernales y luego a Manta a seguir son las tareas de rescate. Así fueron las 24 horas después del devastados terremoto".

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