12 de marzo de 2015 20:41

La fruta importada cuesta más en el mercado popular

En el Mercado Mayorista de Quito los distribuidores de fruta importada acomodan la mercadería que llega de países como Chile, Perú, Colombia y EE.UU. Foto: Alfredo Lagla / El Comercio.

En el Mercado Mayorista de Quito los distribuidores de fruta importada acomodan la mercadería que llega de países como Chile, Perú, Colombia y EE.UU. Foto: Alfredo Lagla / El Comercio.

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Evelyn Jácome, Evelyn Tapia y Washington Paspuel (I)

Las frutas importadas tienen su peso en los estantes de los mercados populares del país. En los puestos no faltan las manzanas, duraznos, limones, uvas, aguacates y otras procedentes principalmente de Chile, Perú, Colombia y hasta de EE.UU. En promedio representan el 55% de la oferta.

En Quito, en el mercado San Roque, el principal comercio de abastos en el Centro Histórico, al menos el 50% de la fruta es importado. Rodrigo Toaquiza, quien vende solo frutas, relató que todos los productos que expone en la parte delantera de su negocio son importados, excepto los babacos. Las manzanas, duraznos, uvas, peras, reina claudias, granadillas... vienen de fuera.

Patricia Jaccho, quien trabaja en el mercado de Iñaquito, cuenta que la mayor parte de su clientela prefiere la fruta extranjera, pues a pesar de ser más cara, viene más grande, dulce e incluso dura más tiempo que el producto nacional. Por esa razón, el 60% de su producto es importado.

La fruta que se trae de fuera ya costaba más que la nacional, incluso antes de que se impusiera esta semana una sobretasa arancelaria, que para el caso de este producto es del 45%. El durazno peruano costaba unos USD 0,40; y USD 0,20, el nacional, según los comerciantes. Pero ayer, un día después de que entraran en vigencia las sobretasas, se vendía a no menos de USD 0,50 la unidad.

Los comerciantes de Iñaquito aseguraron que los distribuidores que tenían fruta almacenada la vendieron al mismo precio, pero la mayoría subió entre USD 4 y USD 6 por caja. No obstante, hay productos como la manzana chilena gigante que subió USD 10 la caja, lo que se tradujo en un alza de entre USD 0,50 y USD 0,80 por cada libra al consumidor final; o unos USD 0,10 en cada unidad.

Mariana Morales lleva 60 de sus 72 años comercializando frutas y admitió estar preocupada por la situación. Aseguró que el producto de otros países ayuda a abastecer la demanda de la gente. Según Morales, los meses de mayor producción nacional de frutas son diciembre, enero y febrero. De allí en adelante, los vendedores logran subsistir gracias al producto importado. Ese criterio fue corroborado por Omar Bellido, distribuidor del Mayorista, quien sostuvo que la producción nacional de frutas no alcanza a suplir la demanda de los clientes.

En el mercado de transferencia Montebello, en el norte de Guayaquil, María N., de Riobamba, vende desde hace 10 años frutas importadas. La comerciante asevera que es mejor trabajar con fruta importada porque tiene más tiempo de duración. “Las manzanas de aquí se pudren enseguida, las otras de Chile y de Perú duran más de un mes a veces”, cuenta.

Granadillas, manzanas, uvas, kiwis y duraznos son las frutas que más se venden. La mañana de ayer ella compró la caja de peras chilenas en USD 28, pero le avisaron que las siguientes cajas llegarán a USD 35. “Aquí nadie hace control de precios”.

La caja de manzanas peruanas también subió USD 5, cuenta. Con los nuevos precios, María dice que comenzará a comprar más fruta nacional, aunque dice que la fruta no abastece la demanda.

José Erazo es coordinador de proyectos de Frutera del Litoral. Esta empresa importa cada semana damascos, kiwis, duraznos, uvas y manzanas de Chile. Los productos que lleguen este próximo martes 17, cuenta Erazo, vendrán con un nuevo precio, por lo que la empresa está evaluando la cantidad de fruta que traerá a futuro.

Aunque esta empresa comenzó a producir uvas en Santa Elena, la demanda local supera la producción nacional, dice. “Por un tema de presupuesto, el hecho que aumente el precio del producto va a significar una reducción del volumen de importación”.

El incremento que experimentan los precios de las frutas y de otros productos importados puso en alerta a los organismos de control. El miércoles, el ministro del Interior, José Serrano, se reunió con los intendentes de Policía del país y les dispuso que, con apoyo de la Policía, revisen los precios.

En Guayaquil, esos controles se centraron en los supermercados y almacenes.

Para evitar el ingreso de productos importados a través del contrabando, la Aduana anunció la disposición de un contingente de 1 000 hombres, 570 de ellos personal aduanero, para el control al contrabando en las fronteras norte y sur del país. “Sabemos que las tasas arancelarias son altas en ciertos productos y que tenemos que contener cualquier producto que trate de ingresar por contrabando”, indicó el gerente de la Aduana, Xavier Cárdenas.

Hoy la ‘Súper’ de Control de Poder de Mercado hará un operativo en Guayaquil.

‘El costo de reposición sube’: Juan Fernando Carpio / Economista

Lo que están haciendo los comerciantes al subir los precios es apenas para poder reponer el futuro inventario, no están ganando. Recordemos que hay un costo de reposición de inventario que va a subir automáticamente. La especulación la están haciendo los consumidores que se están lanzando a comprar de todo. El productor va a proyectarse en base a expectativas futuras y si le van a subir los costos de inventario tiene que subir el precio.

Me sorprende que algunos productos que ya tenían que haber subido de precio, no han subido por las amenazas de controles de las autoridades. En la medida que no puedan adaptarse para tener una ganancia, porque están para ganar, no perder, no traerán algunos productos.

‘Los precios no bajarán’: Pablo Torres / Operador logístico de Comercio Exterior

“Se han detenido las importaciones a causa de esta nueva medida. Yo creo que esta medida lo que hará será, en lugar de incentivar la producción nacional, bajar el ingreso de tributos, disminuir el comercio, y reducir los empleos. Que no se dejen de consumir artículos importados, por ejemplo una refrigeradora, significará que habrá negocios que no venderán, lo que provocará que cierren, o que tengan que despedir gente.

Si los precios suben hoy, y la salvaguardia concluye en 15 meses, los precios no volverán a bajar. Los importadores podremos soportar, pero no el ciudadano. Hoy ya hay un incremento porque muchas personas han hecho negocios con contrato, y cuando llega la mercadería y tienen que venderlas ya están a otro precio.

En Contexto

Las frutas importadas están entre las subpartidas arancelarias gravadas desde el pasado miércoles 11 de marzo con una sobretasa del 45%. La medida tributaria busca que el ecuatoriano consuma más productos nacionales.

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