23 de mayo de 2014 23:03

4 filosofías para una vida independiente

Independencia

Francisco López, Sabrina Jaramillo, Sara Andrade y Mariela Salgado, cuentan su experiencia. Fotos: EL COMERCIO

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Mayra Pacheco.  Redactora

Quito

Para cada persona, la vida moderna obliga a tomar, a diario, decisiones personales, familiares o profesionales. Pero hay algunas que por su trascendencia son verdaderos actos de independencia y los habitantes de Quito no están exentos. En las calles, cada uno libra su ‘batalla’ rompiendo prejuicios, afrontando adversidades, dejando atrás familias, etc.

Después de 192 años de este hecho histórico, que selló la Independencia del Ecuador, estas estrategias tienen vigencia.

Javier Yungán, morador de la Cooperativa 14 de Enero, en el sur, es uno de ellos. Hace ocho años, cuando cumplió 59, se jubiló y puso fin a la dependencia laboral. Ahora, realiza recorridos en una empresa, en el norte. Circula por la ciudad antes de que empiecen las horas pico. Una vez que termina esta tarea va al parque lineal Río Grande, en el sur, para ejercitarse. “Me siento independiente, porque puedo administrar mi tiempo”.


Las personas que no tienen un trabajo formal experimentan también la libertad. 
Andrés Rodríguez, de 23 años, realiza malabares en las intersecciones de la urbe como: la Amazonas y Francisco de Orellana, La Y, etc. Aprovecha el rojo del semáforo para hacer demostraciones de su talento. El dinero que recauda le sirve para solventar su comida, ropa, arriendo. En cuatro horas puede reunir hasta USD 30.


Otros como Francisco López, Sabrina Jaramillo, Sara Andrade y Mariela Salgado han desatado también una especie de lucha para cumplir sus metas. A continuación sus historias.

‘Dejé a mi familia para estudiar’

Francisco López

Francisco López

En Tulcán, una vez que me gradué tomé la decisión de estudiar en una universidad de Quito. Dejé a mis padres, hace dos años, para estudiar Biotecnología. Fue duro, pero vale la pena. Estaba acostumbrado a ver todos los días a mi familia y tener todo a mi alcance.
Ahora es distinto; decidir vivir solo me hace más responsable no solo con mis estudios, sino conmigo mismo. Administro mi tiempo. Vale la pena: quiero cuidar la naturaleza.

‘La naturaleza es mi sustento’

Sabrina Jaramillo

Sabrina Jaramillo

Desde cuando tuve 10 años me gusta cuidar la naturaleza. Pero, recién en 1998, opté por acciones directas, como reciclar. En mi casa clasifico la basura, con los desechos orgánicos hago compost. Pero voy más allá, uso envases de plástico, fundas, llantas y retazos para elaborar lámparas, mochilas, monederos. Para movilizarme utilizo la bicicleta. A través de talleres, comparto y replico estas experiencias. Esto es mi sustento económico.

‘Decidí tener a mi hijo sola’

Sara Andrade

Sara Andrade

Salí de mi casa, en Imbabura, a los 14 años vine sola a estudiar en Quito. Conté con el apoyo de mi familia y de los vecinos. Desde joven me dediqué a trabajar, a los 26 años me enamoré y quedé embarazada. El papá de mi hijo no me apoyó, pese a esto decidí tenerlo. No me importaron las dificultades, me he concentrado en sacarlo adelante, a esforzarme por él. Fue mí decisión. Ahora, mi hijo Darío tiene 23 años y es independiente como lo soy yo.

‘El rap expresa mis ideas’

Mariela Salgado

Desde que tenía 15 años decidí involucrarme con la cultura hip hop. Lo hice porque es un estilo de vida y de arte que me permite ser independiente y me puedo expresar libremente sin restricciones y superando prejuicios de la gente.
La ciudad misma y la vida urbana me sirven de inspiración para componer. A través de la música puedo hablar de mis emociones y de los problemas sociales. Soy libre siendo esclava del tintero: amo escribir.

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