3 de abril de 2015 12:08

Los fieles cuencanos expresan su fe en el camino del vía crucis

Vía crusis en la parroquia Turi, en Cuenca, con la imagen del Señor de la Buena Muerte. Foto: Xavier Caivinagua / El Comercio

Vía crusis en la parroquia Turi, en Cuenca, con la imagen del Señor de la Buena Muerte. Foto: Xavier Caivinagua / El Comercio

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 1
Jacqueline Beltrán
Redacción Cuenca (I)

Descalzo y con una cruz de madera de más de 200 libras sobre sus hombros, Marco Pintado recorrió las 14 estaciones del vía crucis de la parroquia Turi en Cuenca. Él personifica a Jesús desde hace ocho años, cuando heredó el legado de su padre, que practicó este rito por 14 años, en la procesión en honor al Señor de la Buena Muerte, una de las más tradicionales que se celebran en la capital azuaya en Semana Santa.

La procesión, que inició a las 09:30 de hoy, viernes 3 de abril de 2015, en los Tres Puentes, es liderada por un grupo de jóvenes que busca mantener la tradición religiosa de la parroquia. Pintado, de 24 años participó por primera vez cuando tenía siete años, esta es la forma de cada Viernes Santo agradecer por las bendiciones que dice que ha recibido.

El vía crucis de Turi es una tradición familiar, los niños y jóvenes siguen el ejemplo de sus padres y abuelos. Jonathan Rodríguez tiene 12 años, es la primera vez que participa y lo hace como soldado romano. Él es parte de un elenco de cerca de 60 personas que escenifican la Pasión de Cristo.

Con más de un mes de anticipación, 10 personas se prepararon para el vía crucis. Este año los personajes principales son Anabel Quintuña, que interpreta a María y David Tarqui y Milton Zhiña personifican a los dos ladrones crucificados con Jesús.

Paulino Quito es uno de los priostes, este es el décimo año que participa en el vía crucis. Lo hace para renovar su promesa de mantener viva la tradición y motiva a los jóvenes de la comunidad para que también se integren. Él dice que la devoción no se ha perdido en la comunidad y cada año buscan involucrar a más sectores.

Más de 2 000 personas participan en este rito religioso, que tiene más de 20 años de tradición. Ricardo Cumbe, de 55 años, llegó por primera vez. Él llevó una cruz de madera, para “pedir perdón por nuestras acciones equivocadas”, en nombre de su comunidad, Bellavista.

Así llegaron también otros fieles, cargando imágenes o cuadros religiosos, como símbolo de una promesa o penitencia. María Torres llevaba la imagen del Corazón de Jesús, era su ofrenda para pedir por la salud de su familia y agradecer por un año más de vida.

La procesión recorrió un tramo de la Circunvalación sur y llegó al centro parroquial de Turi, en donde hay un escenario listo para representar la vida de Jesús, desde que conoce a sus discípulos hasta la crucifixión. En la tarde habrá una ceremonia religiosa en la Iglesia.

Las calles céntricas de la capital azuaya también se llenaron de fieles esta mañana, con las procesiones de las parroquias Santo Domingo y San Francisco. En la noche, desde las 20:00 será el vía crucis de la Arquidiócesis de Cuenca, que saldrá del Parque Calderón, avanzará por la calle Sucre, Huayna Cápac y Bolívar, para llegar a la Catedral de la Inmaculada.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)