14 de noviembre de 2016 15:23

La extrema derecha ingresa a la Casa Blanca de la mano Steve Bannon

La designación de Steve Bannon despertó consternación entre los demócratas, que recordaron los innumerables artículos incendiarios publicados en Breitbart, al borde del antisemitismo. Foto: AFP

La designación de Steve Bannon despertó consternación entre los demócratas, que recordaron los innumerables artículos incendiarios publicados en Breitbart, al borde del antisemitismo. Foto: AFP

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Agencia AFP

Donald Trump designó como su principal asesor a Steve Bannon, quien hasta hace poco era el director del controvertido portal Breitbart, punto de referencia de la “derecha alternativa”, movimiento asociado a la idea de la supremacía blanca.

Bannon, de 62 años, dirigió el sitio hasta agosto pasado, cuando Trump lo reclutó como director general de su campaña.

El presidente electo anunció el domingo que Bannon permanecerá a su lado en la Casa Blanca como jefe de estrategia y principal consejero, junto con Reince Priebus, a quien designó como jefe de gabinete.

Bannon orientó los dos últimos meses la campaña del candidato republicano y dejó su marca en la denuncia populista formulada por Trump de que hay un orden mundial controlado por “una estructura mundial de poder”, según su última propaganda televisiva, algo que critica la izquierda por apelar a la tesis conspirativa.

Su designación a un alto cargo del gobierno despertó consternación entre los demócratas, que recordaron los innumerables artículos incendiarios publicados en Breitbart, al borde del antisemitismo y nostálgicos de la bandera confederada del sur esclavista en la Guerra de Secesión, mientras que critican la migración y la diversidad cultural.

“Los supremacistas blancos estarán representados en los más altos niveles de la Casa Blanca de Trump”, denunció Adam Jentleson, portavoz de Harry Reid, jefe de los demócratas en el Senado.

“La extrema derecha racista y fascista está representada en el umbral de la oficina Oval. Estados Unidos deberá estar muy vigilante”, tuiteó de su lado John Weaver, allegado al moderado precandidato republicano John Kasich.

Evan McMullin, candidato conservador independiente a la presidencia, también criticó la promoción del “antisemita” Bannon.

Los demócratas citan las acusaciones de la exesposa de Bannon, Mary Louise Piccard, quien durante su proceso de divorcio hace cerca de 10 años afirmó, según el New York Daily News, que él había rechazado enviar a sus hijas a varias escuelas por la presencia de judíos. Las acusaciones fueron refutadas.

En agosto, cuando se anunció que dirigiría al equipo de campaña de Trump, el entorno de la aspirante demócrata Hillary Clinton acusó a Bannon y a su sitio web de divulgar innumerables “teorías conspirativas antimusulmanas y antisemitas”.

Enemigo del partido republicano 

Banquero de negocios de Goldman Sachs en los años 1980, Bannon fundó al mismo tiempo un pequeño banco de inversiones, Bannon & Co, que vendió en 1998, antes de convertirse en productor de Hollywood.

En los años 2000, comenzó a producir películas políticas, sobre Ronald Reagan, el Tea Party y Sarah Palin, exaspirante presidencial de ese grupo político.

Bannon se rencontró con Andrew Breitbart, fundador del sitio del mismo nombre, y se unió a la batalla del Tea Party contra la clase política de Estados Unidos, tanto demócrata como republicana. En 2012, a la muerte de Breitbart, tomó las riendas del sitio, con sede en Washington.

El expresidente de la Cámara de Representantes John Boehner fue una de sus víctimas en 2015, y su reemplazante, Paul Ryan, fue objeto de repetidos ataques del sitio Breitbart, que lo calificó de ser un líder parlamentario dócil e incapaz de resistirse a Barack Obama y defender las ideas conservadoras.

“Vengo de una familia demócrata de clase trabajadora, católica irlandesa, pro Kennedy, pro sindicatos”, dijo Bannon en 2015 a Bloomberg.

“No era político antes de volver al ejército y descubrir hasta qué punto Jimmy Carter embarró las cosas. Me convertí en un gran admirador de Reagan. Aún lo soy. Pero lo que me volvió en contra de todo el establishment fue regresar de dirigir compañías en Asia en 2008 y ver Bush la embarró tanto como Carter. Todo el país era un desastre”, agregó.

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