15 de julio de 2015 18:32

El ex contable de Auschwitz condenado a cuatro años de prisión

El exmiembro de las SS hitlerianas Oskar Gröning (c), abandona el tribunal tras conocer su veredicto en la Audiencia de Lüneburg (Alemania). Foto: AFP

El exmiembro de las SS hitlerianas Oskar Gröning (c), abandona el tribunal tras conocer su veredicto en la Audiencia de Lüneburg (Alemania). Foto: AFP

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Agencia DPA

El exmiembro de las SS nazis Oskar Gröning, de 94 años, fue condenado hoy (15 de julio) a cuatro años de prisión en uno de los últimos juicios por asesinatos masivos en el campo de exterminio nazi de Auschwitz. Un tribunal de la ciudad alemana de Luneburgo lo halló culpable de haber colaborado en 1944 con el asesinato sistemático de más de 300 000 judíos húngaros. Gröning se encargaba de confiscar objetos de valor y dinero cuando llegaban en tren al campo, lo que le valió el mote en la prensa de 'el contable de Auschwitz'.

"Gente como Gröning contribuyeron de forma minuciosa, eficiente e inmisericorde al funcionamiento de la maquinaria de muerte", argumentó el presidente del tribunal, Franz Kompisch. El tribunal fue más lejos en la condena que la fiscalía, que había demandado una pena de tres años y medio. La defensa había solicitado la absolución alegando que Gröning no había fomentado el Holocausto desde el punto de vista de la responsabilidad penal.

Tanto la fiscalía como la defensa anunciaron que examinarán la posibilidad de recurrir la sentencia. La fiscalía evaluará asimismo si la salud del nonagenario le permite cumplir la pena de cárcel. Los querellantes particulares, más de 70 sobrevivientes del campo de exterminio y familiares, saludaron el fallo, al igual que varias organizaciones judías. "Nos llena de satisfacción el hecho de que los victimarios sepan que pueden ser juzgados durante toda su vida", declaró el abogado Thomas Walther.

"Esperamos que esto aliente a las autoridades alemanas a continuar investigando en otros casos", dijo el director del Centro Simon Wiesenthal de Jerusalén, Efraim Zuroff. También el presidente del Congreso Mundial Judío, Ronald S. Lauder, celebró el veredicto. "Se ha hecho justicia, si bien con retraso. El señor Gröning fue un pequeño eslabón en la maquinaria de muerte nazi, pero sin acciones de gente como él no hubiera sido posible el asesinato en masa de millones de judíos y otras personas", reza un comunicado emitido en Nueva York.

"Llevarlo ante la justicia a pesar de su avanzada edad fue la decisión correcta y fue correcto sentenciarlo a una pena de cárcel. Probablemente tenga que pasar sus últimos años confinado, pero es una pena menor por los crímenes inenarrables de los que fue cómplice".

Más crítico fue el vicepresidente del comité internacional de Auschwitz, Christoph Heubner: "Lo adecuado hubiera sido darle cadena perpetua", dijo a dpa. El anciano asumió la responsabilidad moral al comienzo del proceso que generó una gran expectativa mediática y admitió que separaba el dinero y lo enviaba a la central de la SS en Berlín.

Aseguró que sólo había cumplido un reemplazo en la plataforma ferroviaria en dos o tres oportunidades. "Soy consciente de que soy también responsable del Holocausto a través de mi labor en la administración del dinero de los presos, aún cuando mi participación haya sido menor", reconoció el ex suboficial de la organización paramilitar del partido nazi. El juez Kompisch sostuvo que Gröning, quien se sumó de forma voluntaria a las SS, no podía invocar la obediencia debida como factor atenuante. "Señor Gröning, esa fue su decisión.

No quiero tratarlo de cobarde, pero usted eligió un trabajo de escritorio seguro". Durante casi tres meses desfilaron por el estrado testigos como Irene Weiss, que relataron los atrocidades ocurridas en el campo. "Cuando trabajábamos afuera en la noche veíamos el fuego de las chimeneas y los gritos y los rezos eran tan fuertes que tenía que taparme los oídos".

El tribunal también fue duro con la Justicia alemana. Criticó el hecho de que tras los años 60, en el que fueron condenados muchos por los crímenes de Auschwitz, se impuso en Alemania lo que calificó de "jurisprudencia rara" que condicionaba el juzgamiento de nazis a que se pudiese probar su participación concreta en casos individuales.

Un cambio de actitud de la Justicia a partir de 2011 posibilitó que Gröning y otros ex guardias de los campos de concentración fueran sentados en el banquillo. Gröning ya había sido investigado en los años 70, pero el expediente se archivó en 1985.

El campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau es considerado el mayor símbolo del genocidio de los judíos de Europa. Más de un millón de personas, en su mayoría judíos, fueron asesinados en este campo ubicado cerca de Cracovia, en la Polonia invadida por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

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