13 de septiembre de 2017 17:04

Un presunto caso de esclavitud conmociona a Bolivia 

La mujer, identificada como Tomasa M. (der.), se presentó ante los medios en una rueda de prensa junto al ministro de Justicia, Héctor Arce, quien pidió a la Fiscalía que investigue este caso. Foto: Twitter Ministerio Justicia‏ Bolivia

La mujer, identificada como Tomasa M. (der.), se presentó ante los medios en una rueda de prensa junto al ministro de Justicia, Héctor Arce, quien pidió a la Fiscalía que investigue este caso. Foto: Twitter Ministerio Justicia‏ Bolivia

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Agencia EFE

Una indígena aimara boliviana denunció hoy, 13 de septiembre de 2017, junto a autoridades nacionales, que trabajó durante 38 años para una familia de La Paz en condiciones de esclavitud, sin salir de la casa ni percibir remuneración económica.

La mujer, identificada como Tomasa M., se presentó ante los medios en una rueda de prensa junto al ministro de Justicia, Héctor Arce, quien pidió a la Fiscalía que investigue este caso.

"Vamos a pedirle al Ministerio Público, a rogarle encarecidamente que extreme los esfuerzos en este caso porque, de confirmarse todo lo que nos ha contado la señora Tomasa, estamos ante un caso gravísimo", señaló la autoridad.

En una reunión previa a la conferencia de prensa, la mujer contó a las autoridades que ella vivía en la provincia paceña Camacho y que la trajeron a La Paz cuando tenía 15 años para que trabajara como empleada doméstica para una familia de La Paz.

"Ella no recibió remuneración por su trabajo, no recibía las salidas mínimas que cualquier trabajadora del hogar puede tener, ella no salía de la casa, no circulaba en ningún momento, no tenía contacto con sus familiares", relató Arce.

Enfatizó que la mujer, que actualmente tiene 54 años, no tuvo atención médica, no maneja el significado de la moneda y no tiene escolaridad.

El caso se hizo público el martes a través de los medios locales, a los que la mujer aseguró que sufría constantes maltratos verbales de sus empleadores, quienes en ocasiones le golpeaban, y, además, le hicieron creer que sus familiares habían muerto.

Tomasa contó que hace unos meses decidió escapar de la casa en la que trabajó, ubicada en la zona sur paceña, por miedo a que le amputen una pierna en la que tiene una lesión, ya que sus empleadores dieron la autorización para ese procedimiento.

La mujer acudió en busca de ayuda a un canal de televisión de la ciudad vecina de El Alto y a través de ese medio pudo recibir atención médica y reunirse con sus familiares.

Los empleadores de Tomasa la denunciaron ante la Fiscalía por el supuesto robo de algunos objetos de valor y ella, a su vez, presentó una demanda contra ellos por el delito de trata de personas.

"Hemos conversado con ella, es bastante creíble su versión, hay elementos que indican que todo lo que nos ha contado es cierto", señaló el ministro Arce.

Anunció que presentará una denuncia formal ante la Fiscalía por este caso y que se conformará un equipo junto a los Ministerios de Educación y de Salud para hacer el seguimiento correspondiente.

"De confirmarse todo lo que nos ha contado, estamos ante un caso gravísimo, extremadamente grave donde en pleno siglo XXI, en plena ciudad de La Paz se ha esclavizado a un ser humano", señaló Arce. 

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