30 de March de 2010 00:00

5 entidades deben cerrar mañana

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0




Redacción Negocios

Este 7 de mayo se cumplirán dos años del cierre de la Mutualista Benalcázar  y Luz María Espín, de 62 años,  aún no logra recuperar todos sus ahorros.  Sabe que tendrá  que seguir esperando.

Los USD 6 700 que le falta por cobrar servirán  para pagar el último año de estudios de su hijo. “Ya soy jubilada, igual que  mi esposo, y eso es lo único que tenemos para que termine la universidad”.

Pero tanto  esta mujer como Eduardo Almeida, presidente de la Junta de Acreedores, sostienen que este 31 no se cerrará la entidad ni se transferirán los activos y pasivos al Banco Central (BCE), como lo resolvió la Junta Bancaria a finales del año pasado. 

La Superintendencia de Bancos, según los acreedores, acogió el pedido de  esperar el cierre de la entidad hasta que se concrete    la venta de siete proyectos inmobiliarios de la Mutualista al IESS.

Con parte de esos recursos se pagaría a las 260 personas,  las cuales tienen acreencias por  USD 4,5 millones, dice Almeida.

Una vez concretado este pago, que se prevé sea hasta fines de abril,  el remanente de la venta de los proyectos y de otros activos  será transferido al BCE y se concretará el cierre definitivo.

Pero los acreedores de esta entidad no son los únicos que piden que se extienda el plazo de cierre.

Alfonso Sáenz, miembro de la Junta de Acreedores del Banco de Los Andes, explica que no podrán cumplir con el cierre hasta mañana.   21 acreedores  compraron con parte de sus acreencias la hacienda Ancholag, único bien del banco,  pero luego  desistieron y ahora está en proceso de devolución. 

Estos compradores  pagaron USD 1,5 millones y ahora consideran que fue demasiado. Cuando tomaron a cargo la propiedad  se dieron cuenta que no había  el millón de árboles que les habían dicho,  y que las vacas estaban flacas y viejas. En conclusión: “se sintieron perjudicados”, señala Sáenz. 

Para que la hacienda retorne a la entidad, la Junta cree que el trámite legal  tomará más tiempo y no se podrá cumplir el plazo dado por la Superintendencia.  
 
En el caso de  Filanbanco,  Progreso y Tecfinsa está previsto que se cierren mañana, aunque sea de manera formal.

Los problemas que aún arrastran serán asumidos por el Banco Central (BCE), cuya unidad de liquidaciones debe entrar a operar desde mañana, dice Gastón Bolaños, presidente  de la veeduría que siguió el proceso de cierre. 

Bolaños  insiste en que no hay razón para que no se produzca el cierre contable de las cinco entidades. Pero  reconoce, por ejemplo, que en Filanbanco aún queda pendiente el cobro de la deuda de los ex accionistas.  La ex Agencia de  Garantía de Depósitos (AGD) determinó que esa deuda suma  USD 777,8 millones.

El principal problema del Progreso  son las acciones que tiene de la Compañía Financiera  de Desarrollo (Cofiec) y de la Corporación para la Administración Temporal Eléctrica de Guayaquil (Categ). Estas acciones nunca fueron transferidas al banco, por lo que  no han  podido  registrarse en los balances financieros.  Estas acciones suman  USD 500 millones, monto  que tendría un gran impacto en el hueco patrimonial. Tecfinsa, en cambio, ya superó sus problemas legales. 

Traspaso  de  problemas

Junto con el  Banco Central, el Ministerio de Finanzas deberá  asumir los problemas de la banca cerrada, la cual registra  1320 juicios por insolvencia y quiebra, que suman USD 542,2 millones.  

De acuerdo con la  información entregada por cada institución a la Veeduría, se calculó que están pendientes de pago cerca de  USD 210  millones a los perjudicados de los 33 bancos cerrados. Estos dineros deberán ser devueltos por el Central.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)