9 de febrero de 2016 00:00

Los emisores de tarjetas son más prudentes en cupos y colocaciones

El sector financiero privado considera que el mercado de las tarjetas de crédito podría achicarse durante este año complejo. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

El sector financiero privado considera que el mercado de las tarjetas de crédito podría achicarse durante este año complejo. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

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Redacción Negocios

Las entidades del segmento de tarjetas de crédito están siendo cada vez más cuidadosas en la emisión de plásticos y, algunas, analizan reducir el cupo para hacer frente a un año económicamente complejo.

La mayoría de ventas que ha realizado desde noviembre pasado el local de ropa femenina 100% Girls, en Quito, ha sido a través de tarjetas de crédito. “Un 90% de la facturación total de estos meses corresponde a transacciones con tarjetas”, dice Érica Castillo, propietaria del establecimiento. Antes de eso, un 50% de las ventas de este negocio se hacían en efectivo.


La principal preocupación de las entidades que están en este segmento financiero es el aumento de la morosidad.
La mora de la cartera de crédito total de las tarjetas de crédito creció 1,14 puntos porcentuales entre noviembre del 2014 e igual mes del año pasado.

Algo similar ocurrió en el segmento de sociedades financieras, que también están en este nicho.
 Julio José Prado, presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), reconoció que la morosidad ha crecido por la coyuntura económica que atraviesa el país, pero cree que son cifras todavía tolerables.


Pese a ello, dijo que la banca ya está tomando acciones. “La banca está tratando de cuidar la emisión de tarjetas de crédito y de créditos de consumo en general. Este año esa es una de las líneas que se van a achicar”.


En Banco del Pacífico, que tiene 564 000 tarjetas, la estrategia será reducir los cupos que se otorgan a los clientes de la tarjeta Pacificard, señaló Efraín Vieira, presidente de la entidad.

"Concluimos con un parque de tarjetas menor al presupuestado durante el 2015. Como institución financiera, nuestra estrategia ha sido generar una disminución de cupos, queremos que no se dispare el riesgo. Disminuimos los cupos no utilizados, eso para nosotros es disminuir la probabilidad de un riesgo futuro”, aseveró el ejecutivo.


Ignacio Maldonado, subgerente de Diners Club Ecuador, señaló que en el 2015 se otorgaron unas 80 000 nuevas tarjetas, y que se mantuvo la tendencia de adquisición por parte de las cuentas de tarjetas de crédito.

Sin embargo, el ejecutivo señaló que la institución es más rigurosa con el otorgamiento de los plásticos.


"Obviamente se cuida mucho más ciertos parámetros que están relacionados al lado laboral, a la confirmación de datos como estabilidad laboral, de ingresos, que son los más importantes. Y una de las cosas que también se tiene que prever es cómo está la persona en el sistema financiero, es decir, que no esté sobreendeudada, que no tenga un problema de cartera vencida”.


Para Luis Jaramillo, gerente de la calificadora de riesgo Class International Rating, la dinámica de la economía es menos favorable en la coyuntura actual, por lo que “seguramente las instituciones financieras serán más prudentes y conservadoras en sus colocaciones, en cupos y en créditos, y explorarán nuevos nichos de clientes para conceder tarjetas de crédito”.


Para el analista económico Andrés Vergara, el aumento del desempleo en el país es una las causas del incremento de los índices de morosidad.
Ecuador registró una tasa de desempleo nacional de 4,77% en diciembre del 2015 frente al 3,80% que alcanzó en diciembre del 2014, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).


"Si hay más morosidad no es porque la gente ahora es peor pagadora o porque simplemente la gente está cambiando hábitos de pago, la razón es que hay menos empleo y así no pueden pagar”, indicó.


Un factor que refleja la falta de liquidez de la economía fue la caída del 13% en los depósitos de la banca al cierre del 2015. Esto, según Vergara, también generó la contracción en el otorgamiento de crédito y de cupos para tarjetas.
Vergara destacó que cuando el país atravesó una situación económica favorable, la estrategia de los bancos era expansiva con el otorgamiento de tarjetas de crédito.

“Pero como los depósitos de los bancos también se han reducido, con menos harina hay menos pan; es decir, menos depósito significa menos crédito”, afirmó.
En enero pasado, los depósitos crecieron ligeramente, en el 1,8% frente a noviembre del 2015.
Vergara cree que podría acentuarse el pago de los llamados “mínimos”; que es pago de solo un porcentaje de lo consumido con la tarjeta en un mes, pero “esto no es sostenible en el tiempo, el mínimo se vuelve muy alto y no lo van a poder pagar”.

Por esto, el consumo con el dinero de plástico presenta una tendencia a la baja para el 2016, según analistas.

En contexto


El menor dinamismo de la economía durante el año pasado se reflejó en una baja de los depósitos del sistema financiero, que llevó a este sector a privilegiar la liquidez y eso generó como resultado un menor volumen de colocación de crédito.

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