1 de noviembre de 2015 15:57

En El Ejido y La Carolina, varias familias empezaron noviembre

El cielo estuvo nublado en Quito este domingo 1 de noviembre del 2015. Los niños disfrutan en los juegos en el parque El Ejido. Foto: EL COMERCIO

El cielo estuvo nublado en Quito este domingo 1 de noviembre del 2015. Los niños disfrutan en los juegos en el parque El Ejido. Foto: EL COMERCIO

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Mariela Rosero

La posibilidad de bajar por una de las resbaladeras de El Ejido hizo feliz a Estefanía, de 3 años. Su rostro lo evidenciaba y sus gritos de alegría. Por eso, su madre, María Flor, y su padre Alejandro, pensaron que era un buen plan para este domingo 1 de noviembre del 2015.

En los parques del centro norte de la ciudad empezaron el mes algunas familias de Quito. El feriado de cuatro días, por Finados y la Independencia de Cuenca, se siente en esos espacios de la ciudad. En las calles, el tráfico es fluido, los taxistas pitan a los caminantes, para alertarles de que están disponibles. No hay trancones, las vías están libres. Así que el Ciclopaseo también fue una opción acogida por quiteños.

Flavio López, de 79 años, asegura que este no es el más movido de los domingos que ha pasado en El Ejido. Le parece que medio Quito viajó a otra ciudad. ¿Por qué? Muy pocas personas se han acercado para alquilarle bicicletas. La media hora cuesta USD 0,50. Aunque en ciclas dobles, la tarifa alcanza los 3; y en las triples, los USD 4,50.

Flavio López, de 79, cuenta que no hubo gran afluencia de personas a su puesto de alquiler de bicicletas este domingo 1 de noviembre del 2015. Foto: EL COMERCIO

Flavio López, de 79, cuenta que no hubo gran afluencia de personas a su puesto de alquiler de bicicletas este domingo 1 de noviembre del 2015. Foto: EL COMERCIO

López lleva 22 años alquilando bicis y hoy, además, sintió mucho frío. El sol no se sintió en el centro-norte de la capital por la mañana. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronosticó cielos nublados y parcialmente nublados para este feriado, también acompañados de lluvia. Aunque con menor intensidad el lunes 2 y el martes 3 de noviembre.

En la Puerta de la Circasiana, en la av. Patria, en El Ejido, tres cantantes recibían a la gente con su melodía. Al ingresar, los vendedores de artesanías, en sus carpas, ponían otro ritmo con música folclórica.

Más adentro, la voz de la boliviana Mariel Dorado, era escuchada atentamente por un grupo de niños y sus padres. La narradora les compartía la historia de un cóndor y de los cazadores, que en un momento llegaron a sentir lo que los animales, cuando ellos les disparan.

Mariel Dorado, de Mingakuento en El Ejido, narra una historia. Foto: EL COMERCIO

Mariel Dorado, de Mingakuento en El Ejido, narra una historia. Foto: EL COMERCIO

Este evento era parte de las funciones de MingaKuento, el IV Encuentro Internacional de Narración Oral, con participantes de Argentina, Colombia, Bolivia y Ecuador. Este día, en El Ejido le iban a rendir tributo a María Mercedes de los Ángeles Romero, de Cañar, una narradora local.

Además de los niños que se acomodaron sentados sobre las hierbas había otros tantos corriendo con pelotas, otros jugando con pompas de jabón. También vendedores que mostraban pelotas inflables y golosinas a los pequeños, para tentarlos y obligar a sus padres a hacerles el gasto.

Amelia Andrango se desplazó desde el sur, para comprar artesanías. Y sus hijos le pidieron que los dejara jugar unos minutos en el parque. Se trata de Andrés, Angie y Helen, de 10, 6 y 2 años.

En La Carolina, dos hermanos, Juan y María Paz Romero, disfrutaron de un paseo a caballo. Tienen 8 y 4 años, así que compartieron el viaje. Tenían una pelota, que sus padres sostenían, por turnos.

En esta ocasión, dijeron, no pidieron helados. Hacía demasiado frío. Pero eso no detuvo a quienes juegan vóley o fútbol. Tampoco a quienes sacaron sus bicicletas, para hacer deporte en este parque del norte.

En la avenida Naciones Unidas, en el lado norte del parque La Carolina, un grupo de extranjeros, se tomaba fotografías frente a la carpa del Circo de Rusia. En el interior de uno de los centros comerciales, decenas de personas hacían fila para comprar boletos. La promoción se escuchaba en la zona.

En el parque, una ciudadana de Cuba ofrecía sánduches, que tenía en un recipiente plástico. El domingo está oscuro. Pero aún, pasadas las 15:00, hay personas que corren por el parque.

Se sirven pinchos, también plátanos asados, cevichochos. El mismo menú se vio en El Ejido.

En la tarde la gente apura el paso para dejar el parque. Empiezan a caer gotas de lluvia.

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