5 de enero de 2017 09:38

¿Cómo será la investidura de Donald Trump?

Esta foto de archivo tomada el 21 de diciembre de 2016 muestra El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, hablar con periodistas en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. Trump dijo el 22 de diciembre de 2016, que Estados Unidos debe aumentar masi

La asunción presidencial es uno de los rituales más importantes y simbólicos de la democracia norteamericana. Foto: archivo AFP

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Infobae - Red de Noticias Albavisión

El 20 de enero, el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, encabezará una ceremonia de asunción tradicional, donde ofrecerá su discurso a la Nación, una piedra angular del futuro mandato. Los detalles de la jornada.

El cronograma

La asunción presidencial es uno de los rituales más importantes y simbólicos de la democracia norteamericana. Las diferentes etapas de la investidura han variado con el tiempo. En la actualidad, el evento, que se repite desde 1789, se centra en cinco momentos claves: en primer lugar, el juramento en los escalones del Capitolio frente a la multitud reunida. A continuación, el mensaje del presidente a la Nación e, intercalados en la jornada, varios discursos, canciones, oraciones y servicios. Luego viene un almuerzo tradicional en el Capitolio, seguido por un desfile en la Avenida Pennsylvania. El día finalmente cierra con los bailes inaugurales populares que se celebran en toda la capital. La pareja presidencial tiene previsto asistir a solo dos galas.

El discurso

La responsabilidad de redactar el texto recae, en esta oportunidad, en Stephen Miller. El joven californiano, exasesor del futuro ministro de Justicia –Jeff Sessions–, ya había escrito el discurso de Donald Trump en la convención del Partido Republicano. El historiador Douglas Brinkley y su asesor cercano Stephen Bannon también hicieron sus aportes. La corrección del importante texto ocupó gran parte de las vacaciones navideñas de Trump. Es que hay mucho en juego, el discurso marcará el tono de su presidencia.

Los invitados

Hillary Clinton finalmente asistirá a la asunción de Donald Trump. La derrotada candidata demócrata irá acompañada por su marido, el expresidente Bill Clinton. La confirmación sorprendió tras la virulenta campaña. Sin embargo, la presencia del expresidente sí se esperaba. Es que todos los exmandatarios suelen acudir a estas ceremonia. De hecho, George W. Bush y Jimmy Carter ya confirmaron que serán de la partida. El único exjefe de Estado vivo que no asistirá será Bush padre, por cuestiones de salud.

Además, seis líderes religiosos –incluidos un cardenal católico, un rabino, un clérigo hispano y una mujer– participarán en la ceremonia de investidura del republicano como cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos.

El cardenal Timothy M. Dolan, arzobispo de Nueva York (ciudad natal de Trump); el reverendo Samuel Rodríguez, de la Conferencia Nacional de Líderes Hispanos Cristianos (NHCLC); y la pastora Paula White, del Centro Cristiano del Nuevo Destino, ofrecerán sus bendiciones en la asunción.

También intervendrán el rabino Marvin Hier, deán y fundador del Centro Simon Wiesenthal; el reverendo Franklin Graham, de la Asociación Evangelista Billy Graham; y el obispo afroamericano Wayne T. Jackson, de los Ministerios Internacionales de la Gran Fe.

Para animar el acto, también se presentarán Las Rockettes, las famosas bailarinas del Radio City Music Hall de Nueva York, y el coro Mormon Tabernacle Choir.

La seguridad

En total, unos 13 000 soldados y miembros de la Guardia Nacional serán desplegados para garantizar la seguridad en la capital. El costo de la operación, de acuerdo con el New York Times, supera los 100 millones de dólares. Además, por precaución no se abrirán las puertas de la Casa Blanca como en otras investiduras. Aun así, el 20 de enero promete ser un día agitado: están previstas varias marchas contra el magnate.

Los costos

En 2009, el costo total de la ceremonia fue de 170 millones de dólares. Para la reelección, cuatro años más tarde, Obama prefirió ser más austeros e hizo un llamado a los privados para que colaboren con los gastos. Así recaudó 53 millones de dólares, que no tuvo que pagar el país. En esta oportunidad, el multimillonario espera que sus amigos ricos subvencionen la celebración. Según la CNN, se necesitan entre 25 000 y un millón de dólares para ver el desfile, bailar en alguna de las galas o participar en la cena presidencial.

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