11 de septiembre de 2014 00:16

¿Cómo será la guerra encabezada por Estados Unidos contra el Estado Islámico?

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 23
Triste 3
Indiferente 5
Sorprendido 29
Contento 0
AFP

La promesa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de enfrentar al Estado Islámico (EI) en Siria y en Iraq deberá expandir las acciones militares ya en marcha y posiblemente requerirá más fuerzas especiales para ayudar a las tropas locales.

Estos son los escenarios posibles:

Ataques en Siria 

Bombardeos a los yihadistas del Estado Islámico en Siria representa la mayor apuesta en el plan de combate de Obama. Sin una fuerza rebelde viable en el terreno, capaz de aprovecharse del poderío aéreo estadounidense, los ataques deberán ser más limitados que los realizados en el vecino Iraq.

Cualquier ataque en Siria posiblemente se concentrará en los territorios controlados por el EI en el este del país, apuntan expertos y ex oficiales, en operaciones con aviones no tripulados (drones) a semejanza de las ya realizadas en Pakistán, Yemen y Somalia.

Aún no es claro que Obama se apoyará exclusivamente en drones o si se arriesgará a enviar aviones caza y bombarderos, exponiendo pilotos al peligro de ser derribados o caer en territorio controlado por el EI o por el presidente sirio Bashar al Asad.

Bombardeos en Siria también exigirán una mejor recolección de informaciones de inteligencia, un enorme desafío para Washington, que hasta ahora ha tenido dificultades para trazar un escenario preciso de lo que ocurre en el terreno.

 Más poder aéreo


La campaña lanzada por Estados Unidos el 8 de agosto en Iraq ha sido hasta ahora limitada, con menos de una docena de ataques al día en promedio, si se compara con conflictos previos, que incluían centenas de ataques aéreos diarios.

Pero se espera que después del discurso de Obama de este miércoles el ritmo de los ataques aumente, y ya hay aliados europeos dispuestos a sumarse. Francia adelantó que estaba preparada para participar, y Gran Bretaña podría hacer lo mismo.

El número de despegues por parte de aeronaves estadounidenses y de países aliados, así como la lista de posibles objetivos deberá ampliarse y aumentar la presión sobre los yihadistas, que ya han acusado el golpe en Iraq.

Una operación aérea generalizada exigirá de Washington que asegure el acceso a más pistas de aterrizaje en la región, siempre un asunto delicado para los gobiernos del Medio Oriente.

En el mes pasado se reportó que aviones estadounidenses se apoyaron en la base aérea de Al Dhafra (en los Emiratos Árabes Unidos), Ali al Salem (Kuwait) y al Udeid (en Catar).

Resta saber si Turquía estará dispuesta a permitir que aviones estadounidenses despeguen para operaciones de combate desde la base de Incirlik. Aeronaves han estado utilizando también un portaaviones, el USS George H.W. Bush.

Entrenar y armar fuerzas locales 

Además de las operaciones aéreas, Obama espera entrenar fuerzas locales en el terreno para enfrentar a los yihadistas.

Washington ya tiene aproximadamente unos 300 “consejeros” militares en Iraq para ayudar a reagrupar las fuerzas locales de seguridad después de las pesadas derrotas sufridas ante combatientes del EI.

Se espera que más entrenamiento y armamento llegue al gobierno iraquí y a las fuerzas de la peshmerga de Kurdistán, tanto de Estados Unidos como de otros países.

En Siria, entrenar y armar a fuerzas rebeldes moderadas será también una prioridad, pero funcionarios admiten que podrían pasar años hasta que esa iniciativa rinda frutos, dado el incontable número de grupos y la diversidad de la guerra civil.

Fuerzas moderadas de oposición siria han sufrido pesadas derrotas ante las fuerzas del gobierno de Asad y de los extremistas del EI.

Más fuerzas especiales y soporte de tropas 


Expandir la campaña aérea significará que Obama enviará pequeños grupos de fuerzas de operaciones especiales, y posiblemente funcionarios de la agencia de inteligencia CIA, para tratar de orientar los bombardeos y guiar a las fuerzas iraquíes y kurdas.

Otras tropas convencionales podrían ser necesarias para proporcionar apoyo logístico y tareas de soporte ya sea en Iraq o en bases en la región. En la actualidad hay unos 35 000 soldados de Estados Unidos estacionados en Medio Oriente.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)