10 de April de 2015 20:29

EE.UU. y Brasil piden la liberación de presos políticos venezolanos

Ayer por la tarde arribó el presidente Rafael Correa. Su par venezolano, Nicolás Maduro, visitó El Chorrillo, en donde, en 1989, EE.UU. invadió Panamá. Foto: AFP

Ayer por la tarde arribó el presidente Rafael Correa. Su par venezolano, Nicolás Maduro, visitó El Chorrillo, en donde, en 1989, EE.UU. invadió Panamá. Foto: AFP

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Reds. Política y Agencias (I) 
politica@elcomercio.com

Hoy se cumplirá con la expectativa del mundo entero. Desde hace semanas, no se ha hablado de otra cosa que esta VII Cumbre de las Américas que convocó a más de 5 000 periodistas de todo el mundo por ser el escenario en donde, por primera vez desde 1962, estarán juntos y de manera oficial, los presidentes de Estados Unidos y de Cuba, rivales ideológicos a los que los separa apenas 144 kilómetros de mar.

No será un encuentro formal, solo una conversación entre Barack Obama y Raúl Castro. “No tenemos un encuentro formal previsto a una hora determinada, pero anticipamos que tendrán una conversación mañana (hoy) en el marco de la cumbre”, dijo el asesor de Seguridad Nacional, Ben Rhodes.

El primer encuentro informal se dio anoche. Sonrientes y distendidos, Obama y Castro se dieron la mano y conversaron, sellando el acercamiento.

Acorralados por las cámaras, se dieron un apretón de manos y conversaron brevemente.

El diálogo refrenda el primer cara a cara de los presidentes desde que anunciaron, sorpresivamente el pasado 17 de diciembre, su decisión de avanzar hacia la normalización de relaciones rotas en 1961.

Todos los mandatarios están ya presentes en Panamá, en donde ayer se dio la inauguración. Sin embargo, la cantidad de citas extraoficiales da la pauta para entender que esta cumbre está enmarcada por las dos líneas ideológicas que dividen de algún modo al hemisferio.

El mismo Obama explica aquello. Afirmó ayer que “las naciones fuertes no tienen miedo” a la sociedad civil, durante un foro al que asistieron también opositores cubanos y venezolanos en Panamá previo al arranque de la Cumbre.

Obama subrayó, entre aplausos, que cuando su país habla a favor de “alguien que está en prisión” solamente por cuestionar al poder, lo hace porque “es lo correcto”. La sociedad civil es “la conciencia de nuestros países”, destacó Obama.

Las referencias a Venezuela son ineludibles, y no ha sido el único mandatario que se refirió al tema. Lo hizo también el paraguayo Horacio Cartes, quien abogó porque el Gobierno de Venezuela acepte ayuda desde afuera para lograr la liberación de los opositores presos y superar el desabastecimiento de alimentos. “Siento que en los países hay una predisposición de ayudar a Venezuela. Venezuela tiene que dejarse ayudar (...) Nos preocupan los presos, la falta de alimentos”, dijo.

La brasileña Dilma Rousseff fue aún más enfática y expresó su deseo de que el Gobierno venezolano libere a los opositores presos. “Los países que integran Unasur, que participan de la Cúpula, de la Cumbre de las Américas, tenemos el absoluto interés de que haya una mayor liberación, que suelten a los presos, que no haya niveles de violencia en las calles, todos nosotros tenemos ese interés”.

El mandatario venezolano Nicolás Maduro llegó a Panamá en “son de paz”, dijo. Pero su primer acto oficial fue una ofrenda floral en el monumento a los caídos ubicado en el populoso barrio de El Chorrillo, el epicentro de la destrucción provocada por la invasión de EE.UU. a Panamá en 1989 para derrocar al dictador, ahora encarcelado, Eduardo Noriega.

Casi al mismo tiempo que el presidente Obama visitaba las instalaciones del Canal, Maduro aseguró que reclamará al Mandatario de EE.UU. que pida perdón a las víctimas y las indemnice por la invasión, que, a su juicio, fue “una masacre”.

SIP denuncia a tres países

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), a través de su presidente Gustavo Mohme, dijo exigirá que la VII Cumbre de las Américas se pronuncie en contra de las violaciones contra la libertad de expresión en Venezuela, Ecuador y Cuba.

“No puede ser que los gobernantes permanezcan impasibles ante esta situación. América no está en la posición de Nicolás Maduro ni de Rafael Correa ni de Raúl Castro”.

En Quito, la Secretaría Nacional de Comunicación consideró “irónico” ese pronunciamiento porque esa organización “jamás ha garantizado los derechos de expresión y de conciencia del periodista frente al propietario del medio”.

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