21 de mayo de 2016 00:00

Cada plantel educativo es responsable de su plan de riesgo

En el Colegio Benalcázar hay señalética de evacuación en casos de eventos naturales. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO

En el Colegio Benalcázar hay señalética de evacuación en casos de eventos naturales. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 2
Contento 0
Redacción Quito
Redacción Tendencias

El sismo del miércoles 18 de mayo a mediodía puso a prueba el comportamiento de la comunidad educativa ante un evento natural.

En la memoria de docentes y estudiantes están presentes los simulacros de evacuación que se realizaban a principios de año ante una posible erupción del Cotopaxi, pero los profesionales en gestión de riesgos dan recomendaciones de cómo actuar específicamente ante un temblor.

Christian Rivera, director del Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano, explicó que un plan de emergencia para sismos en colegios debe detallar los sitios de evacuación, las principales amenazas y cómo deberán proceder estudiantes y maestros.

Rivera sugiere que ese plan se construya en conjunto entre profesores y alumnos, pues cada establecimiento posee características particulares (aulas en edificios, por ejemplo, o senderos en desniveles). También recomienda realizar un simulacro una vez al año e invitar a los padres para que sepan qué deben hacer en caso de cualquier evento natural.

La conformación de brigadas es una estrategia imprescindible para Rivera, ya que se dividirán tareas. Por ejemplo, luego de un sismo una brigada se encargará de verificar si no hay vidrios rotos, escombros sueltos o fisuras antes del retorno a clases.

Una peculiaridad que se debe tomar en cuenta es la edad de los alumnos. Diana Jibaja, psicóloga infantil y psico-rehabilitadora, considera que los niños de hasta cinco años no se asustan porque no saben lo que está pasando. Cuando los alumnos son mayores ya tienen idea de lo que quiere decir un sismo y sí pueden asustarse.

“Los pequeños no solo se preocuparán por ellos sino que también preguntarán por mamá y papá”. En estas situaciones los maestros o líderes que estén a cargo deben tratar de confortar a los estudiantes. “Ojo, no hay que mentirles”, explica. Hay que darles información, sin que sea alarmante. Una opción es decirles que ya se van a comunicar con ellos.

Jibaja recuerda que durante la réplica del miércoles 18 de mayo al mediodía, hora en que los colegios estaban en plena jornada, se actuó con bastante calma. “Muchos colegios postearon en redes sociales que los estudiantes estaban bien y que no había novedades”, contó. Ella, siendo además una madre de familia, sintió alivio con esta información.

¿Hay que salir del aula cuando hay un temblor? Gabriel Cortez, jefe de seguridad y salud ocupacional de la UDLA, indicó que cuando ocurre un sismo se debe esperar hasta que acabe para salir de la edificación hacia el exterior. El académico explicó que durante el sismo los alumnos se deben ubicar junto a los pupitres , agachados y cubriéndose la cabeza con las manos; tras el movimiento deberán salir uno detrás de otro hacia el punto de encuentro y su sitio seguro.

Si se trata de niños de 4 a 8 años lo recomendable es que vayan tomados de la mano.

Rodrigo Rosero, director de la escuela de gestión de riesgos del Instituto Superior Tecnológico de la Cruz Roja, añadió que la responsabilidad es de cada autoridad institucional y que cada plantel debe establecer las estrategias de prevención de acuerdo con cada riesgo que pueda enfrentar. Recordó que no solo hay que estar preparados para sismos y olvidar otros eventos naturales como una erupción volcánica.

Mario Ruiz, director del Instituto Geofísico, dice que en general, “las escuelas son sitios seguros”. Los padres de familia que tienen a sus hijos en instituciones educativas saben que van a estar ahí y los pueden ir a retirar cuando el peligro pase. Si los estudiantes salen a la calle se exponen a otros riesgos como la caída de edificaciones o postes.

William Rosero, rector de la Unidad Educativa Manuela Cañizares, plantel en el que estudian 4 300 alumnos, explicó que están realizando una vez por semana simulacros. El miércoles, día del sismo, recordó que a las 09:00 precisamente hicieron uno.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (10)
No (2)