20 de May de 2010 00:00

La visita de los bañistas a Jambelí se redujo un 70%

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Redacción Machala

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La imagen de la playa de Jambelí llena de bañistas durante los fines de semana está quedando en el recuerdo. Desde el 2009, el número de visitantes empezó a decaer.

300 turistas llegaron el pasado fin de semana. La Junta Parroquial contabiliza el ingreso de los bañistas con un tique que sirve para acceder a la playa.

Jambelí se ubica en el extremo noroeste del archipiélago del mismo nombre, en la jurisdicción del cantón Santa Rosa. Al balneario se llega en lanchas, que se toman en el muelle de Puerto Bolívar (Machala), luego de media hora de viaje por el estero Santa Rosa.

El pasado domingo, solo un puñado de turistas paseaba por el pequeño malecón del balneario.

Los comuneros y dueños de negocios en la isla sienten la ausencia de turistas. “Los fines de semana el malecón siempre estaba lleno y en los feriados no se podía ni caminar”, recuerda Nelson Benavides, administrador de la picantería La Casa del Gordo, en el ingreso a la playa. “Ahora vendo unos 50 platos un fin de semana, antes hasta 300 platos diarios”.En la isla Jambelí hay 70 locales, entre comedores, bares y hospederías. Muchos de sus dueños prefirieron cerrar y ahora muestran un letrero de arriendo.

El 17 de septiembre del 2009, un fuerte oleaje dañó un tramo del malecón. El temor de los comuneros de que se produjeran más destrozos obligó a las autoridades a levantar muros con sacos de arena. Las barreras están en muchos tramos de la playa y dificultan la caminata a los turistas .

Según la Cámara de Turismo de El Oro, la disminución de los bañistas hacia Jambelí es de 70%. “Solían llegar hasta 6 000 turistas durante los feriados”, indica Santiago Unda, director del gremio.

Para proteger la playa a largo plazo, la Secretaría de Gestión de Riesgos (SNGR) encargó a la Escuela Politécnica del Litoral el diseño de varias propuestas. La Espol consideró que, entre cuatro alternativas, la más viable es la construcción de un muro de escolleras frente a la playa. Sin embargo, el alcalde de Santa Rosa, Clemente Bravo, se mostró contrario a la ubicación del muro.

El martes, durante una reunión en Machala con la directora de la Secretaría, María Del Pilar Cornejo, Bravo insistió en el proyecto de los geotubos. Esto consiste en la colocación de membranas biodegradables (especie de plástico) cerca de la playa.

Para los comuneros cualquier alternativa debe ejecutarse inmediatamente. “El mar sigue carcomiendo la playa. Si sigue así ya no habrá turismo en la isla”, se lamenta Benavides.

Jambelí era el destino turístico más visitado de El Oro. La falta de visitantes actualmente afecta a los negocios de Puerto Bolívar, donde hay 45 locales de comidas, tres hoteles y pequeños bares. Las dos cooperativas de lanchas fueron las primeras golpeadas.

“Los fines de semana las lanchas parten con poca gente. Antes nos hacían falta lanchas”, menciona Óscar de la Cruz, directivo de la cooperativa Rafael Morán Valverde. Esta cooperativa y la 31 de Julio tienen 32 lanchas, que se turnan para los viajes.

Inocar advierte sobre oleajes

El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) advirtió que mañana y el sábado se espera el arribo de un fuerte oleaje a las costas ecuatorianas.

Según un comunicado del organismo, durante las dos últimas semanas, los vientos persistentes en el Pacífico suroeste y han provocado la formación de continuos oleajes. Estas olas se habían registrado hasta ahora con intensidad entre moderada y fuerte.

Pero el Inocar pronostica que por causa de este comportamiento, mañana se registrarán olas con alturas promedio de 2 a 3 metros. Esa misma energía se mantendrá hasta el día siguiente y se calcula que la fuerza empezará a disminuir a partir del 23 de mayo.

La influencia de este oleaje se sentirá en la zona continental, especialmente en las costas abiertas hacia el sur, desde el puerto pesquero de Posorja (Guayas) hasta Mar Bravo (Santa Elena). Además, se registrarán con fuerza en las islas Galápagos.

Las olas normales en las costas nacionales son de hasta 1,5 metros.

Jorge Cárdenas, director del Inocar, dijo que la presencia de esta anomalía oceanográfica no impedirá que los turistas disfruten de los balnearios. “Solamente se recomienda a quienes vayan a las playas que tomen las precauciones necesarias, como cuidar a los niños, mantenerse en los sitios asignados para bañistas y utilizar flotadores en caso de realizar deportes que requieran ingresar mar adentro”. En las playas existen zonas señalizadas como prevención.

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