12 de February de 2014 00:03

2 turbinas se desempolvaron para generar electricidad en Isimanchi

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Las turbinas de procedencia china estaban manchadas por el óxido que se acumuló desde 1989, cuando las guardaron en la bodega de la Empresa Eléctrica del Sur (Eerssa). Cinco años antes estuvieron en Ibarra sin ser utilizadas.

Pero hoy están listas para entrar en funcionamiento en la hidroeléctrica Isimanchi, en Zamora Chinchipe. Uno de los mayores retos fue acoplar los tubos de presión de agua para que se accionen las dos turbinas. Los técnicos Leonel Piedra y Guillermo Ulloa, del área de Ingeniería de Construcción de la Eerssa, contrataron al ingeniero mecánico Alfonso Aguirre para enfrentar el desafío.

A inicios de marzo próximo, esta hidroeléctrica aportará con 2,25 megavatios al Sistema Nacional Interconectado. Esta pequeña planta fue edificada con dos turbinas y tableros de control, que hace 30 años fueron intercambiados por cajas de banano con China.

Para aumentar la producción de la nueva planta se adaptó una tercera turbina fabricada por una empresa en Guayaquil.

Aguirre no habla mandarín y no sabía cómo seguir las instrucciones de los manuales de las turbinas. Tampoco tenía tiempo para aprenderlo. Por eso buscó a un ingeniero chino que vive en el Ecuador y que es su amigo para que le ayude a traducir las guías. "En mecánica, cuando no se conoce el funcionamiento de un equipo, se debe improvisar aplicando la lógica", dice Aguirre.

Por ello, señala Piedra, los planos fueron adaptados para armar las turbinas y sus componentes. Además, se determinó el espacio preciso para colocar los equipos, de acuerdo con las necesidades de presión hidráulica para generar energía.

Según Wilson Vivanco, presidente ejecutivo de Eerssa, había dos opciones: desechar los equipos o trabajar en el proyecto. "Optamos por la segunda, porque contábamos con espacios geográficamente ricos en sistema hídrico en Zamora Chinchipe".

En el barrio Isimanchi, a 20 minutos de Zumba, cabecera cantonal de Chinchipe y a 170 kilómetros de Loja, está la central hidroeléctrica. El agua se capta del río Isimanchi y se requieren cinco metros cúbicos por segundo, de los 20 que tiene este afluente tanto en invierno como en verano.

Dos años tardó la construcción y puesta en marcha del proyecto hidroeléctrico. El equipo de técnicos está pendiente desde enero de todos los detalles, para que la conexión sea perfecta, principalmente en las uniones de las tuberías que llegan a las turbinas.

Esos son los puntos críticos, porque los empaques han sido afectados por el tiempo que estuvieron guardados. El óxido aún se observa en las protecciones de metal de las piezas colocadas en el cuarto de máquinas. Después de realizar todas las pruebas se prevé pintarlas de verde agua, como la tonalidad original.

Ulloa recuerda que en el gobierno de Osvaldo Hurtado se hizo el intercambio con la República China. "Las turbinas inicialmente estuvieron en Ibarra y luego el Instituto Ecuatoriano de Electrificación (Inecel) donó los equipos para la Eléctrica del Sur".

Por el peso y el tamaño de los equipos, el traslado tardó 40 días desde la capital lojana hasta Zumba. La carretera que une a estos poblados es de tercer orden y en invierno los derrumbes son constantes.

Los técnicos Piedra y Ulloa recuerdan que las partes y piezas de las turbinas y los tableros quedaron varados en varias ocasiones por los constantes derrumbes en el trayecto.

Para Alejandro Palacio, fiscalizador del proyecto, la construcción de la central fue todo un reto para los técnicos ecuatorianos, por el tiempo que tenían guardadas las piezas y porque no contaban con la asesoría de los fabricantes. Con la hidroeléctrica, "además de beneficiar a los pobladores de la zona, se puede contar con un pequeño laboratorio que puede ser visitado por los futuros profesionales de ingeniería".

Según Palacio, Isimanchi se asemeja a la Central Hidráulica Paute, pero en menor dimensión. La similitud está en las características técnicas.

En el cuarto de máquinas está el tablero de mando. Allí están colocadas las etiquetas de las instrucciones de manejo en mandarín. Para evitar problemas, junto a ellas hay otras etiquetas, con las instrucciones traducidas al español.

LAS CLAVES

La construcción de la central de Isimanchi se inició en el 2011. La inversión es USD 7 millones, financiados por le Eléctrica del Sur. Los habitantes de Isimanchi fueron contratados para edificar este proyecto.

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