12 de April de 2014 00:02

Las familias de Cube se quedaron sin nada

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El área rural del norte de Quinindé (Esmeraldas) es el más afectado por las lluvias. Las precipitaciones de ayer, 11 de abril, fueron de menor intensidad, pero el caudal de los ríos Viche, Cube y Maple aumentó.

Por ello las labores de evacuación no se hicieron en la parroquia Cube, que fue afectada el miércoles 10 de abril por el desbordamiento de los tres ríos. Hoy se tiene previsto que un grupo de rescatistas ingrese a las comunidades por vía fluvial. En el sector aún permanecen 600 de las 1 000 familias afectadas. Ellas no tienen alimentos.

Según la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio, los perjudicados viven en 37 recintos a los que no se puede acceder, porque tres derrumbes agrietaron la única carretera de acceso a la parroquia Cube.

Solo en Quinindé hay 3 000 familias damnificadas.

Los Barre caminaron un día

El lodo estaba pegado en sus cuerpos. Édison, Juan y Rafael Barre improvisaron la noche del jueves un sitio para dormir sobre el fango. Lo hicieron luego de la inundación en el recinto Guinea, donde viven.

En Guinea, sus casas, enseres y cultivos fueron arrasados por la creciente. "Solo nos quedamos con lo que tenemos puesto". Ellos debían llegar a Quinindé, porque la esposa de Juan había dado a luz ese jueves. Además, en la comunidad no tenían alimentos ni agua.

El cacao está perdido

En el recinto Bolívar de la parroquia Cube, los campesinos estaban próximos a cosechar el cacao. Pero la fuerza de los ríos acabó con la producción, porque toso está bajo el agua.

Uno de los agricultores, Roque Bone, no sabe qué explicación dar a un centro de acopio, al cual le debe entregar hoy 30 sacos de cacao. De su cosecha -dice- dependía un cargamento que la empresa cacaotera a la que pertenece debía enviar para la exportación. Por el percance teme no solo perder a su potencial comprador, sino que también se le avecinan inconvenientes con las personas que le dieron un crédito para sembrar las 18 hectáreas que iba a cosechar en esta temporada.

Los familiares dan ayuda

Gina Chila hizo de unos árboles los refugios provisionales para sus nueve hijos menores de edad. Los subió al tronco el jueves pasado cuando los tres ríos se crecieron en Cube.

Los afluentes arrasaron con su casa y sus bienes. Ayer Grecia Chila, su hermana, le llevó comida y ropa para ayudarla a sobrellevar la emergencia.

Ella viajó desde la ciudad de Esmeraldas luego de enterarse de la afectación. Lo mismo hicieron cerca de 10 personas más, cuyos familiares quedaron damnificados por la creciente de los ríos. Grecia piensa acoger a su familia.

Una casa a punto de caer

Manuela Becerra, de 64 años, debió ser evacuada ayer del sector el Mirador, en la vía Quinindé- Esmeraldas.

Un tramo de 100 metros de la carretera estaba a punto de desprenderse. La vivienda está en la parte baja, cerca de la vía. Por eso la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos dispuso su traslado a una casa acogiente. La Policía acordonó la zona para que no pasaran los vehículos. Becerra asegura que era su único lugar para vivir. "Estoy desesperada. Si me voy de allí no sé qué será de mí".

En contexto

Esmeraldas es la provincia de la Costa más afectada por las lluvias de este invierno. Los primeros afectados fueron los habitantes del norte de la provincia. Ahora, el desbordamieno de los ríos Viche, Cube y Maple afectó a 1 000 familias.

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