14 de July de 2010 00:00

Las familias damnificadas aún no son reubicadas

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Redacción Esmeraldas

Unas 15 familias de las 40 damnificadas que ocupaban el Recinto Ferial de Esmeraldas se reubicaron en albergues provisionales. Estos están cerca del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).

Estas familias vivieron hasta abril en la isla La Burrera, desde donde fueron evacuados tras una inundación causada por el desbordamiento del río Teaone. En el Recinto Ferial permanecieron tres meses.

A inicios de junio, los directivos de la Cámara de Comercio de Esmeraldas, propietaria del recinto ferial, les anunciaron que tenían que desocupar las instalaciones. La última notificación la recibieron la semana pasada de parte del gerente del Comité Expoferia, Jimmy Cabezas.

“Nos dijo que ya no podíamos estar un día más allí, porque se tienen que hacer adecuaciones para la feria por las fiestas de Esmeraldas”, dice Rosa García.

Ella, su esposo y tres hijas ocupan una de las habitaciones de 4 metros cuadrados de los albergues temporales.

Al igual que las demás familias, ella rompió los candados para ingresar a las pequeñas habitaciones, que son de material prefabricado y que fueron instaladas, precisamente, para los damnificados por el invierno.

José Ayoví, presidente del grupo de damnificados de la isla La Burrera, dice que se vieron obligados a tomar esta medida porque no tienen dónde ir a vivir. Sus casas fueron destruidas. Al lugar solo pueden volver para trabajar en los cultivos agrícolas, indica. “Estamos esperanzados en las casas que las autoridades nos prometieron construir, a través del Miduvi. Aquí permaneceremos hasta que nos las entreguen”.

En este nuevo sitio cuentan con servicio de agua potable y energía eléctrica, pero no tienen alcantarillado. Los albergados construyen pozos sépticos.

Los moradores del barrio La Propicia, donde están los albergues, no están de acuerdo con la presencia de los damnificados. Dicen que les pueden ocasionar problemas de inseguridad e insalubridad en la zona.

Hay más familias de damnificados del invierno en la ciudad de Esmeraldas. Por ejemplo, en el Colegio Carlos Concha habitan 10 familias. Los alumnos y profesores han protestado para que las familias dejen el lugar.

En el complejo deportivo del Valle de San Rafael hay 28 familias provenientes del barrio San Jorge, donde ocurrió un hundimiento de tierra que dañó sus viviendas. Además, seis familias más se albergan en el Colegio Ramón Bedoya, otras nueve en la Escuela Julio Estupiñán Tello y seis más en la Escuela Jorge Campaín. En total, 220 personas, las cuales aún están albergadas en varios sitios de la ciudad.

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