6 de julio de 2014 20:43

El acuerdo con la Unión Europea depende de dos temas

Cita mundial concluye hoy.  En el centro de convenciones Simón Bolívar, en Guayaquil, se realiza la IV Cumbre Mundial de Banano.   Enrique Pesantes / EL COMERCIO
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Carolina Enríquez.  Redactora
cenriquez@elcomercio.com (I)

De las soluciones que los equipos de Ecuador y la Unión Europea (UE) consigan en materia agrícola y de compras públicas dependerá la firma de culminación de las negociaciones para sellar un acuerdo comercial entre las partes.

Hoy arranca en Bruselas la cuarta ronda de diálogo con Europa para concretar un acuerdo comercial. Esto es un mes después de realizarse otra cita en esa ciudad, donde se llegaron a acuerdos parciales en las mesas de propiedad intelectual, acceso de bienes industriales, compras públicas y acceso de bienes agrícolas.

En las dos últimas áreas hay aún temas por resolver entre los equipos negociadores, según indicó el pasado 26 de junio el presidente Correa. En el primer caso, por ejemplo, Ecuador busca que ciertos productos queden excluidos de la negociación, además de establecer el precio del banano para ingresar al bloque europeo.

Eduardo Egas Peña, asesor de comercio exterior del Mandatario, explicó que en este último punto se busca que, al menos, se equipare el valor de la tonelada métrica a lo conseguido por Colombia, Perú y los países de Centroamérica.

El funcionario advirtió que la UE ha propuesto un periodo de desgravación “interesante” para el banano pero que no se quiere menos de lo otorgado a Colombia sino algo mejor. “Ecuador es un país importante en el abastecimiento europeo, el primer abastecedor y tiene una calificación mayor. Estamos en esa parte. Creemos que se va a solucionar”, señaló.

Un acuerdo comercial entre Ecuador y la Unión Europea reducirá el arancel que paga actualmente el banano ecuatoriano y que le está restando competitividad frente a otros proveedores, pues debe cancelar 132 euros por tonelada de fruta, mientras Colombia, Perú y Costa Rica, que tienen acuerdos comerciales con la UE, pagan 117 euros.

Para el siguiente año esa diferencia sería 132 frente a 110, según la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador.


Para los exportadores las diferencias de precios, sin acuerdo comercial, podrían generar graves impactos en el sector, pues el mercado se lanzaría a la compra de producto con valores más bajos. Actualmente, a la UE se exportan 60 millones de cajas que implican USD 400 millones anuales.

En otros sectores agrícolas, por su parte, existe interés con relación a que se excluyan productos sensibles de la negociación, para evitar que haya un impacto en la producción del país. De hecho, el mismo Gobierno, desde el 2012, aseguró que protegerá partidas entre las que están cereales, oleaginosas, alimentos de clima templado, lácteos y carnes.

En el acuerdo que firmaron Perú y Colombia solo se excluyeron cuatro partidas: carne de pollo y de cerdo, arroz y maíz.

Francisco Rivadeneira, ministro de Comercio Exterior, explicó que Ecuador ya habría logrado exclusiones para los productos más sensibles y le falta llegar a acuerdos, particularmente, en la cadena de lácteos. “Se logró, por ejemplo, exclusión de la mantequilla. En otros casos se establecerá un contingente porque el país no es un gran productor”.

En otras mesas, como propiedad intelectual, ha habido importantes avances, logrando ya un preacuerdo. Mientras que en áreas como la de compras públicas falta por resolverse los límites para participar en procesos de licitación en diferentes sectores.


“Hay que revisar los umbrales que Ecuador consigue, si son transitorios o permanentes, si se podrán mantener siete años o toda la vida, etc. Ellos no entrarán a negociar en contra de las micro, pequeñas y medianas empresas. Están de acuerdo con darles preferencias para abastecer en ciertas áreas. Pero, en lo que no puedan abastecer y el Gobierno necesite, sea porque son cantidad muy grandes o porque no se produce, indudablemente la UE quiere poder competir”, manifestó Egas.

Durante la segunda ronda, que se realizó en Manta en marzo pasado, se habló de que las licitaciones reservadas para pequeñas empresas nacionales tendrían un límite de hasta USD 700 000, mientras que para obras más grandes llegaría a unos USD 10 millones, que son los contratos que interesan a las empresas europeas.

Roberto Aspiazu, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, señaló que hay buenas perspectivas para la ronda que inicia hoy y que se extenderá hasta el próximo 11.SDLqSon temas que falta resolver, más que mesas que cerrar”, dijo. Para el sector privado el acuerdo es vital debido a que a partir del 2015 el país no contará con preferencias arancelarias por parte de la UE.

La alternativa sería que se aplique, de manera anticipada, los beneficios del acuerdo o que se defina un mecanismo que reemplace o extienda el Sistema General de Preferencias Plus (SGP Plus).

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