26 de diciembre de 2014 15:43

El último viernes del año con poco movimiento en Guayaquil

Los pasillos de la Terminal Terrestre de Guayaquil lucieron este el último viernes del 2014 menos copados que en feriados anteriores. Foto: Enrique Pesantes/ EL COMERCIO.

Los pasillos de la Terminal Terrestre de Guayaquil lucieron este el último viernes del 2014 menos copados que en feriados anteriores. Foto: Enrique Pesantes/ EL COMERCIO.

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Evelyn Tapia. Redactora

Los pasillos de la Terminal Terrestre de Guayaquil lucieron este el último viernes del 2014 menos copados que en feriados anteriores. No faltaron los pasajeros ajetreados que corrían con sus maletas para hacer fila en alguna ventanilla; sin embargo, no se registraron largas filas para conseguir un pasaje.

William Cedeño, supervisor de la terminal, comenta que desde el 25 de diciembre del 2014 la demanda de boletos comenzó a caer. Según sus estimaciones, el viernes 26 se registraron unos 50 000 pasajeros, cuando un fin de semana normal se registran unos 68 000 pasajeros por día.

Cedeño indica que el pico de ventas podría tener un repunte el martes 30 de diciembre, por las celebraciones de fin de año. “Los pasajes para la Costa son los que más se están vendiendo, pero no como en otros feriados. Desde el 30 ya hay más salida de pasajeros, ahí sí estimamos unas 100 000 personas”.

A pesar del bajo tráfico, el contingente policial de 35 uniformados que se integraron al operativo desde el 24 de diciembre se mantendrá.

Las ventanillas con más demanda fueron las de las cooperativas que viajan a los balnearios más cercanos a Guayaquil, como Villamil Playas (a una hora de la ciudad) y los de la ruta del Spondylus (a dos horas).

En la cooperativa Villamil CTV, por ejemplo, hasta las 11:00 se habían vendido unos 1 421 boletos, mientras que en la cooperativa Libertad Peninsular se vendieron unos 3 000, aproximadamente el doble de lo que se vende un día normal entre semana.

Jessenia Rodríguez, por ejemplo, viajó a La Libertad para disfrutar del feriado hasta el 31 de diciembre, “aprovechando que tenemos amigos allá y nos pueden recibir”.

Quienes no tuvieron presupuesto para dejar la ciudad, en cambio, prefirieron visitar los lugares de recreación gratuitos como el Parque Samanes, en donde varias familias se reunieron a jugar en las canchas y pasear en bicicleta; y la laguna artificial Coviem, en el sur de Guayaquil.

Guayaquileños aprovechan el feriado y los distintos balnearios de la ciudad. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO.

Los guayaquileños aprovechan el feriado y los distintos balnearios de la ciudad. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO.

El clima en la ciudad alcanzó los 35 grados la mañana de hoy y por eso, Priscila Mendoza decidió visitar la laguna Coviem, para refrescarse con su familia. “Es un lugar acogedor, seguro y tranquilo para los niños. Nos sentimos a gusto”, dice Mendoza, quien vive en el norte de Guayaquil.

Elvira Asencio, en cambio, llegó de Quito a visitar Guayaquil y decidió conocer esta laguna artificial con capacidad para 3 500 personas. “Es lo mejor que he visto en Guayaquil, lindo el ambiente, gratis y es bueno para los que no tienen presupuesto para viajar a la playa”.

El sitio registró unos 1 300 bañistas hasta el mediodía y estará abierto durante el fin de semana desde las 10:00 hasta las 15:00.

En el centro de la ciudad, en cambio, el movimiento comercial no ha caído todavía. En el sector de la Bahía se veía hasta el mediodía compradores que ingresaban a los locales de ropa, zapatos y a las importadoras, mientras que en el sector de la 6 de marzo, la venta de monigotes para quemar por fin de año se incrementó desde este viernes 26 de diciembre del 2014; el tráfico vehicular en esa zona contrastaba con el de las calles del norte y sur, que lucían casi vacías.

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