11 de junio de 2014 20:07

La fauna tropical de Ecuador es blanco del tráfico de especies

Este mono chorongo de la Amazonía fue rescatado por la UPMA. Fue llevado a su cuartel. Foto: Maria Isabel Valarezo / El Comercio

Este mono chorongo de la Amazonía fue rescatado por la UPMA. Fue llevado a su cuartel. Foto: Maria Isabel Valarezo / El Comercio

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Diego Bravo.  Redactor 
dbravo@elcomercio.com

Las mariposas con ojos de búho son cotizados en China y se las comercializa hasta en USD 18 cada una. Esta especie solo se reproduce en América y en Ecuador vive en los bosques tropicales de la Amazonía y el noroccidente de Pichincha.

El insecto mide hasta 18 centímetros y es lento para volar, lo cual hace que sea presa fácil de la cacería. “Se han dado casos en los que se han encontrado hasta 1 500 pupas (capullos) en sobres de carta, listas para ser trasladadas al exterior. Se las llevan para reproducirlas en cautiverio (como negocio) y también para alimentarse (en China)”, precisa el ingeniero ambiental Óscar Cumanicho, asesor de la Unidad de Policía de Medio Ambiente (UPMA).

Estos insectos también son apreciados por sus colores oscuros. Los disecan para utilizarlos con fines ornamentales.

Otro tipo de mariposas apetecidas en el extranjero son las de color turquesa, las cuales son utilizadas para la elaboración de aretes. Estas también crecen en la Amazonía.

A escala internacional, el tráfico de especies es uno de los negocios ilegales más lucrativos. Organismos internacionales han determinado que este ilícito mueve anualmente más de USD 7 000 millones. “Se ubica por detrás del tráfico de armas y estupefacientes”, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Ecuador forma parte de esta realidad, pero no son solo los monos, guacamayos o loros amazónicos las especies más solicitadas en el exterior. También son las mariposas, las arañas, las iguanas e incluso el loro orejiamarillo, el cual también se reproduce en Pichincha. Todas son especies tropicales.

El loro orejiamarillo crece en las palmas de cera. En las investigaciones se ha determinado que es apreciado en Colombia por su plumaje y por eso se dan los saqueos de los nidos para vender los pichones a las familias como mascotas.


Las especies recuperadas

Ana Romero es una bióloga de 27 años que desde el 2009 trabaja con especies protegidas en Ecuador. A su juicio, el tráfico de animales silvestres en el país es un problema latente.
Una muestra de aquello -explica la profesional- es que a los centros de rescate llegan especies que fueron halladas en cautiverio en otros países.

Ella perteneció al Centro de Rescate Amazónico y recuerda que a ese lugar regresaron monos, culebras y aves que estaban en Estados Unidos y naciones de Europa. “Vienen en malas condiciones. Algunos golpeados, mal alimentados...”.

De igual forma, Cumanicho señala que en otros países se han encontrado monos, caimanes, boas. Una como la última, comercializada a USD 2 500.

A escala nacional, la Policía rescató 1 542 animales silvestres el año pasado. De enero a mayo del 2014 se recuperaron 867. Los sectores más vulnerables son las provincias de Orellana, Napo, Morona Santiago.

En la Policía se indica que el tráfico de especies ecuatorianas a escala internacional se remonta a pocos casos. Esto se debe a que se incrementaron los controles en los puntos por donde se sacan las especies.

El oficial Palma señala que se debe analizar el tráfico interno que se registra a escala nacional. La cadena de venta comienza con quienes cazan el animal y lo venden a bajos precios de forma clandestina.

Luego, el precio se va incrementando conforme “la mercancía” pasa de un sitio a otro.

Foto: Maria Isabel Valarezo / El Comercio

Foto: Maria Isabel Valarezo / El Comercio


Los destinos del tráfico

Colombia, China, Alemania Perú, Canadá, Estados Unidos, España e Italia son los destinos frecuentes de las especies ecuatorianas. Las rutas y vías para trasladar las especies al exterior son las mismas que se utilizan para movilizar la droga.

Así lo explicó el capitán del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de España, Salvador Ortega, en una entrevista con la agencia EFE. Un ejemplo de este problema es el tráfico del huevo de un loro, el cual no levanta sospechas en las autoridades de control, porque es difícil de detectar. Un animal de estas características puede costar más de 15 000 euros en Europa.

Lo mismo pasa en el caso de insectos. Un alemán fue detenido en Quito luego de que intentara llevarse 741 tarántulas empacadas en fundas de plástico y ocultas en cajas de cartón en el 2008. Él fue arrestado y luego de estar más de un año en prisión salió en libertad.

El Código Penal vigente sanciona con cárcel de hasta 3 años a quienes ocasionen delitos ambientales. Esto incluye el tráfico de especies animales y plantas silvestres de las zonas protegidas del Ecuador.

¿Por qué esa clase de animales son requeridas? Christian Palma es jefe operativo de la UPMA a escala nacional. Explica que en unos casos las llevan para tenerlas como colección, pero en otras para concursos de entretenimiento.

Quienes investigan estos hechos saben que en Japón se realizan “combates” entre tarántulas y escarabajos dentro de un círculo. Los dos animales se empujan entre sí y el que sale primero de la circunferencia pierde. En otros casos, las tarántulas son utilizadas como mascotas y sus dueños las guardan en cajas de cristal.

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