8 de agosto de 2016 00:00

La Sierra norte es sitio de paso para el turista

El parque acuático El Oasis, en el  Valle del Chota, es uno de los atractivos de la región. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO

El parque acuático El Oasis, en el Valle del Chota, es uno de los atractivos de la región. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 2
Triste 9
Indiferente 0
Sorprendido 3
Contento 5
Redacción Sierra Norte

Las congestiones vehiculares en el Puente Internacional de Rumichaca, que enlaza a Ecuador y Colombia, pasaron de los sábados y domingos a toda la semana.

Según un policía, el denso tránsito se incrementó con el inicio de las vacaciones escolares en la Sierra y Oriente.

Cientos de vehículos, con placas de Ecuador, forman largas filas por estos días aprovechando el período de descanso. Uno de los conductores, Vinicio Rodríguez, comentó que para recorrer el último kilómetro hasta el puente invirtió 45 minutos.

Las ciudades de Ipiales y Pasto, en el sur de Colombia, son uno de los destinos preferidos de los ecuatorianos en este período veraniego. Una de las razones es por el denominado turismo de compras, pues el diferencial cambiario beneficia a los compatriotas.

El miércoles último, con USD 1 se podían cambiar 2 800 pesos en el mercado callejero, mientras que la cotización oficial alcanzó los 3 092 .

Eso alejó a los turistas de los atractivos de la Sierra norte.
En el vecino país los más beneficiados son el sector comercial y turístico. El hotel Colonial, ubicado en la carrera Sexta, una de las más dinámicas de Ipiales, prácticamente estaba abarrotado.

En la recepción se indicó que de las 50 plazas que disponen estaban ocupadas todas. “Entre el 60 y 70% de los huéspedes son ecuatorianos”.

Unos de ellos es Alejandro Pintado. El miércoles último viajó desde Quito, junto a su esposa e hija, en busca de ropa y algún aparato de tecnología. Al llegar al hotel alcanzó a separar la última habitación matrimonial. Canceló 50 000 pesos (USD 17), por una noche.

Comenta que le sale más barato pasear por Ipiales que vacacionar en algunos de los destinos turísticos del país.

La ola de viajeros también es aprovechada por operadoras de turismo ecuatorianas que incluyen en sus ofertas recorridos por el sur de Colombia.

La propuesta es que no solo realicen compras sino también visiten atractivos como el Santuario de la Virgen de Las Lajas, en Ipiales, o la laguna de La Cocha, en Pasto, explica Juan Cevallos, representante de Royal Class Bus Service, de Quito.

Durante esta temporada, indica Cevallos, las visitas a estas dos urbes vecinas y los tour solidarios a Esmeraldas y Manabí están entre las de mayor acogida entre sus clientes.

En el itinerario a Colombia, por ejemplo, Royal Class ofrece paquetes desde un día y hasta de dos noches y tres días. Todos salen desde Quito. Cada semana, esta firma traslada entre 100 y 120 turistas.

El aumento de visitantes nacionales hacia el vecino país también ha dinamizado en algo al sector hotelero de la capital del Carchi.

A partir de las vacaciones escolares, el número de huéspedes que provienen de Quito, Ambato, Esmeraldas, entre otras ciudades, ha aumentado, asegura José Tatés, propietario del céntrico hotel Confort, que tiene una capacidad de 30 habitaciones. “En días normales tenemos una ocupación entre 10 a 12 habitaciones, pero en esta temporada subió de 20 a 25”.

Sin embargo, el empresario lamenta que la mayoría de clientes se queda solo una noche. El costo de alojamiento es de USD 30, por persona.

Tatés señala que hay viajeros que prefieren pernoctar en Tulcán y al siguiente día madrugar para ir a Colombia.

Algo similar sucede en la capital imbabureña. Ahora los feriados y vacaciones benefician al comercio y al turismo del sur de Colombia, expone Luis Carlos Ruiz, dirigente de la Asociación de Hoteleros de Imbabura (Ahotim). “Hay turistas que pernoctan en Ibarra y al siguiente día continúan su periplo hasta el vecino país”.

Según el Ministerio de Turismo, la Provincia de los Lagos cuenta con 7 423 plazas de hospedaje. Ruiz calcula que entre julio y agosto, el nivel de ocupación hotelera subió del 40% al 50.

Sin embargo, Ruiz considera que el crecimiento de la actividad es mínimo, a pesar de que se han realizado promociones, ofertas y descuentos.

Una de ellas fue la campaña Quito Disfruta Imbabura que se efectuó en mayo y junio último. Este fue impulsado por la Prefectura y la Comisión de Turismo de la provincia.

Con caravanas de los gobiernos locales, empresas de turismo públicas y privadas se promocionó en universidades, centros comerciales y ferias de la ciudad de Quito.

En Imbabura, hasta el año anterior, los quiteños eran los principales clientes. Ahora pasan de largo, asegura Ruiz. Los pocos visitantes que se quedan prefieren visitar la laguna de Yahuarcocha, en Ibarra, y balnearios como el parque acuático Oasis, en el Valle del Chota.

En cantones como Otavalo y Cotacachi los turistas extranjeros llegan en mayor número, durante esta temporada, explicó Ricardo Andrade, director de Desarrollo Local y Turismo del Municipio de Otavalo.

Sin embargo, también se sintió una reducción de este sector, este año, asegura Fany Santillán, del hotel Indio Inn.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (9)
No (1)