27 de junio de 2014 14:47

Policía rastrea una red dedicada al arranche en Quito

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Javier Ortega. Redactor

En dos meses, agentes de la Policía Judicial identificaron la forma de operar de una presunta organización delictiva dedicada al “arranche” en el sector de San Roque, en el centro de Quito.

Los uniformados detectaron roles y funciones específicas de esta supuesta red. En los seguimientos se comprobó que había cuatro grupos: el primero seleccionaba a las víctimas; el segundo perpetraba el delito; el tercero daba seguridad; y un cuatro grupo comercializaba los bienes hurtados.

Esos detalles constan en el expediente judicial que la Fiscalía abrió contra 10 personas. Estas fueron detenidas durante un operativo denominado ‘Revancha’ y que se desarrolló entre la noche martes y madrugada del miércoles últimos. Ayer, Carlos Mera, jefe (e) de la Policía Judicial de Quito, sostuvo que la organización aprovechaban la congestión vehicular y la afluencia de personas en San Roque, en especial de los fines de semana y los días de feria (martes), para cometer robos a personas.

Los investigadores allanaron cuatro inmuebles. Allí, según Mera, se confiscaron 7 gramos de cocaína, una tablet, dos armas blancas, dos reproductores de video, cinco celulares, USD 340, y documentos personales. “Con la detención de esta banda hemos combatido, además de los robos, el microtráfico de drogas, al cual también estarían dedicados varios de los capturados. Esta organización no tiene parentesco con otras conocidas anteriormente, como la famosa banda de la mama Lucha”, precisó el oficial.

En la audiencia de formulación de cargos, nueve sospechosos recibieron prisión preventiva por el delito de asociación ilícita. Una mujer, por su embarazo, permanecerá bajo arresto domiciliario. En la incursión policial, cuatro menores fueron aislados.

¿A dónde iban los bienes hurtados? De acuerdo con las investigaciones, la presunta organización delictiva no tenía un centro de acopio, por lo que comercializaba los objetos en cachinerías de la ciudad poco después de perpetrar el robo. Joyas, carteras, celulares eran los principales bienes que hurtaban a las víctimas.

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