9 de mayo de 2018 00:00

5 000 policías de la frontera se someterán a cuatro pruebas

Tras el atentado terrorista en San Lorenzo, agentes custodiaban el cuartel policial. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Tras el atentado terrorista en San Lorenzo, agentes custodiaban el cuartel policial. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Redacción El Comercio

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El proceso de evaluación para los policías que trabajan en la frontera tiene los primeros avances. La Inspectoría General tiene lista la hoja de ruta que se seguirá para evaluar a 5 000 agentes. En este grupo se incluyen quienes en este momento operan en Esmeraldas, Carchi, Imbabura y Sucumbíos, y los uniformados que en los últimos cinco años trabajaron en esa zona limítrofe con Colombia.

La idea es detectar si los agentes tienen nexos con organizaciones dedicadas al narcotráfico o entregan información relacionada con los operativos o con las investigaciones.

Quienes estén inmiscuidos en irregularidades serán separados y sus casos pasarán al sistema judicial.

Para todo el trabajo, la Policía conformó equipos integrados con poligrafistas, psicólogos y técnicos que visitarán las zonas fronterizas y realizarán los exámenes.

En el caso de Esmeraldas, a finales de abril se desarrollaron reuniones entre las autoridades del Ministerio del Interior, oficiales y personal de tropa. En esos encuentros, los comandantes explicaron que se tomarán cuatro pruebas.

La primera es el polígrafo o detector de mentiras. Los agentes deberán contestar si alguna vez delinquieron o colaboraron con las redes delictivas que operan en la frontera.

El uso de este dispositivo vuelve a ser un punto importante en la Policía. En julio pasado dejó de ser “determinante” para la selección de nuevos agentes de la Policía.

Una segunda prueba es el análisis socioeconómico de los agentes. Allí se evaluará si hay o no irregularidades en el patrimonio de los policías o de sus familiares. La intención es detectar si se han beneficiado de réditos provenientes de actividades ilegales. La tercera prueba tiene que ver con exámenes psicológicos y la cuarta es un test toxicológico, para conocer si el personal tiene dependencia a las drogas.

Estas evaluaciones se realizarán en especial a los agentes de unidades especiales de Inteligencia y Antinarcóticos.

Desde el 2012 ya se aplicaron las denominadas pruebas de confianza. Pero este año el comandante de la Policía, Ramiro Mantilla, advierte que los procesos serán más rigurosos debido al crecimiento de ataques en la frontera norte, en donde este momento operan más de 1 900 efectivos.

En zonas como San Lorenzo, los evaluados serán miembros de cuerpos de élite, especialmente del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), del Grupo de Operaciones (GOE) y del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (GEMA).

Esto ocurre porque desde el pasado 27 de enero, día del primer atentado terrorista en Esmeraldas, la Policía ha enviado a la zona a más de 200 uniformados especializados.

Los policías comunitarios o preventivos también se someterán a las pruebas.
En Esmeraldas, la zona en donde más se concentra la problemática actual, ya han sido separados 93 agentes. Ellos salieron de las filas policiales en el 2015. Allí, las evaluaciones determinaron que los agentes colaboraban con las mafias.

Se detectó que entregaron información de los controles y hasta se identificó que usaban los equipos para movilizar cargamentos de drogas.

Pero 39 de ellos han negado posibles vínculos con las redes delictivas.

En zonas como San Lorenzo y Eloy Alfaro existe preocupación entre los policías que trabajan allí. Ellos tienen temor de que luego de las evaluaciones sean cambiados de lugar de trabajo. Además, aseguran que no conocen los parámetros de calificación de cada prueba. “No sabemos, por ejemplo, qué puntaje tendrá cada examen”, dijo un agente que está en San Lorenzo.

Según la Policía, esos detalles se conocerán este mes. Pero indica que no se perseguirá a ningún uniformado. Además, se analiza poner en marcha una serie de capacitaciones para reforzar la ética de los agentes en la frontera.

Otra estrategia que los policías usan para evitar que el personal sea cooptado por la mafia es rotarlos permanentemente. También hay un servicio de Contrainteligencia, que rastrea movimientos inusuales.

En contexto

El 26 de abril, el entonces ministro del Interior, César Navas, informó que la evaluación de policías no se realizará solo en Esmeraldas. El exfuncionario sostuvo que es vital extender las pruebas a los uniformados que operan en toda la frontera con Colombia.

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