8 de enero de 2015 19:43

La caja común ya funciona en cuatro ciudades

La Compañía de Transporte Urbano Orozcotola, del cantón Antonio Ante, Imbabura, está probando un sistema de conteo electrónico con rayos infrarrojos. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO.

La Compañía de Transporte Urbano Orozcotola, del cantón Antonio Ante, Imbabura, está probando un sistema de conteo electrónico con rayos infrarrojos. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO.

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Washington Benalcázar y
varias redacciones

El sistema de caja común en el transporte público terrestre de pasajeros, que han implementado algunas empresas de Guayaquil y Cuenca, llegó a Atuntaqui (Imbabura).

La Compañía Urbana de Transporte Orozcotola, del cantón Antonio Ante, es la primera que puso en práctica este mecanismo en la Sierra norte.

La caja común es un fondo que proviene de los ingresos de los pasajes, que luego se reparten equitativamente entre los socios de una operadora.

Según Darío Ávila, gerente de la compañía, esta modalidad de reparto de los ingresos económicos les ha permitido evitar los correteos entre buses por la disputa de los pasajeros.

Orozcotola prueba un sistema de conteo electrónico, con tecnología de Colombia y Chile, en la unidad 10, una de las 13 de esta compañía que tiene 33 socios. El sistema contabiliza el ingreso de los usuarios a cada bus, por un rayo infrarrojo.

Antes, según Jorge Valverde, presidente de la primera cooperativa urbana de transporte de Antonio Ante, se ensayó con el control manual y boletos. También se pensó utilizar tarjetas magnéticas.

El contador electrónico, que cuesta USD 1 600, pasó la fase de prueba. Es por ello que ahora se aspira a instalar este artefacto en todas las unidades.

Una de las razones para que la caja común se aplique es que ninguno de los buses de la compañía Orozcotola tiene socios individuales, como sucede en la mayoría de cooperativas.
Dennis Viteri, director provincial de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), de Imbabura, explica que no hay una fecha tope para la implementación de la caja común.

“Es un proceso que se inició en el 2014 cuando salió la resolución. Cada empresa de transporte de pasajeros debe notificar la modalidad de caja común que piensan implementar. A partir de ahí corre un plazo de 90 días hasta su aplicación”.
En Ibarra (Imbabura), los socios de las Cooperativas San Miguel y 28 de Septiembre (con 300 buses) aún no se ponen de acuerdo.

Pablo Ruiz, presidente de la Precámara de Transporte de Ibarra, comenta que la ANT les exige la homologación de las unidades. “Eso lleva tiempo. Además, esperamos que nos den un modelo de caja común”.

transporte público

En Cuenca (Azuay), los 475 buses de las siete empresas están agrupados en la Cámara de Transporte y laboran bajo el Sistema Integrado de Transporte Urbano. En enero del 2009, ese gremio puso en funcionamiento el Sistema Automático de Recaudo, con una inversión de USD 7 millones. Los buses fueron equipados con tecnología (torniquetes, validadores de tarjetas, cámaras de vigilancia, localizadores GPS, monederos…).

Desde entonces, el usuario paga una tarifa (USD 0,25 o medio pasaje) con monedas o tarjetas inteligentes prepago.
En Guayaquil, el sistema de caja común se aplica en los tres consorcios conformados para el sistema Metrovía.

Los consorcios MetroQuil, MetroBastión y MetroExpress, que operan los 205 buses articulados y 200 buses alimentadores, se distribuyen proporcionalmente los ingresos que generan los cerca de 550 000 usuarios diarios.

El resto de la transportación urbana en el Puerto Principal –unos 3 500 buses- mantiene el sistema tradicional.

En Santa Elena, desde el pasado 15 de diciembre cuando empezó a operar el pago de pasajes urbanos de manera electrónica, se implantó la caja común.

240 buses en los cantones Salinas, La Libertad y Santa Elena fueron equipados por la ANT con validadores de tarjetas y GPS. Además, se instalaron 235 paraderos inteligentes.

En Manta (Manabí), la caja común es requerida por los propietarios de 172 buses. Hace un año, según Rigoberto Vinces, presidente de la Federación de Transportistas Urbanos de Manta, se presentó el proyecto al Ministerio de Transporte. “Nosotros viajamos a Argentina y compramos dos equipos”. Según Vinces, solicitaron la exoneración de impuestos para traer los equipos, pero el pedido fue negado.

En Ambato, el sistema funcionará a inicios del 2016. Será aplicado en las 392 unidades de transporte urbano de la capital de Tungurahua. El proceso se efectuará en dos etapas.

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