2 de julio de 2014 19:41

Las cocinas de inducción se producen en Azuay

Xavier Caivinagua /EL COMERCIO

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Giovanni Astudillo Editor 
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La empresa cuencana Induglob empezó la producción de cocinas eléctricas de inducción. Tiene tres modelos listos para ser parte del plan del Gobierno, que se lanzará el próximo mes, con el fin de reemplazar 3,5 millones de cocinas a gas.

Esta firma que produce las marcas Indurama y Global, desarrolló otros dos modelos que tienen mayores prestaciones y, para finales de este año, planifica contar con otros 15 de inducción, aparte de las cocinas tradicionales a gas que comercializa en la actualidad y que seguirán en el mercado.

De los tres modelos que serán parte del plan gubernamental, dos son encimeras con dos y cuatro focos de inducción. La tercera opción tiene cuatro focos con un horno eléctrico. Los precios al público van desde los USD 150 hasta los 600.

En la fábrica, ubicada en el oeste de la capital azuaya, ya está montada la línea de ensamble y hay obreros laborando. Según el gerente general de Induglob, Juan Pablo Vela, la empresa tiene una capacidad para producir 2 500 unidades al día, pero en la actualidad oscila entre las 500 y 800 unidades.

La causa es la restricción en la demanda debido a la expectativa que tiene el consumidor por el cambio de cocinas planteado por el Gobierno.

El ejecutivo dijo que no existen cupos para la comercialización de cocinas de inducción, lo cual dependerá del mercado y de la capacidad de distribución, respaldo técnico y garantía que ofrezca cada empresa.

Vela calcula que la reducción de la demanda de cocinas a gas ha sido del 50% y espera que el negocio se recupere a partir de agosto próximo, cuando los clientes opten por cualquiera de las opciones disponibles. “Ahora la venta de los modelos de inducción es poca”.


La misma expectativa de recuperación tiene el gerente de la empresa cuencana Fibroacero, Diego Malo. En su caso la demanda disminuyó entre un 40 y 50%. El mercado externo compensó en algo esa reducción. Antes, el 60% de las ventas de las cocinas y las cocinetas a gas se realizaba en el país y el resto se exportaba. Esa relación se revirtió ahora.

A partir de agosto, una vez que el Gobierno lance su proyecto, Fibroacero venderá tres modelos de inducción. Serán dos de encimeras con dos y cuatros focos y otro de cuatro con horno eléctrico. Los costos serán de USD 190, 300 y 600, respectivamente.

Fibroacero tiene montado el área para la fabricación de estas cocinas y la producción arrancará desde mediados de este mes cuando lleguen todos los implementos.

Esta empresa, ubicada en el Parque Industrial de Cuenca, tiene una capacidad de producción de 10 000 unidades al mes y se fabricará de acuerdo con la demanda. “Luego evaluaremos cómo está el mercado para incorporar modelos adicionales”. Pero sus técnicos ya trabajan en nuevos prototipos.

Hace dos meses, Fibroacero ya lanzó dos modelos pilotos de cocinas híbridas a propósito del Día de la Madre. Presentó su modelo Eva de la marca Ecogas que cuenta con tres hornillas a gas, dos focos de inducción y un horno eléctrico.

También ofertó una encimera con tres hornillas a gas y dos focos de inducción. La idea fue que los clientes se familiaricen, dice Malo. Fue un lote de prueba de 500 unidades, “que tuvo buena aceptación”.

El ministro de Electricidad y Energía Renovable, Esteban Albornoz, visitó ayer ambas empresas para conocer cómo avanza el proyecto para fabricar cocinas de inducción. “Esperamos que entre finales de agosto y septiembre tendremos cocinas disponibles”.


Según él, existen 12 empresas calificadas en el país para la producción de cocinas eléctricas a inducción y ofertarán 27 modelos, que costarán entre los USD 160 y USD 680, dependiendo de las prestaciones. Tendrán dos, tres y cuatro focos y son encimeras y cuatro focos con un horno eléctrico.

Las empresas que presentaron las ofertas son Ferromédica (Quito), Ecasa (Quito), Induglob (Cuenca), Mabe (Guayaquil), Kangle (Guayaquil), Motsur (Cuenca), Consorcio Ener-Inteco (Quito), Fibroacero (Cuenca), Electrocook (Quito), DME (Quito), Haceb (Guayaquil) y Golden Edge (Ambato).

Albornoz ratificó que las cocinas que estén dentro del plan del Gobierno podrán ser pagadas hasta tres años plazo a través de las planillas de las empresas eléctricas. Serán cuotas que vayan de USD 6 a 18.

También dijo que quienes opten por esta nueva tecnología tendrán hasta 80 kilovatios/hora al mes gratuitos hasta el 2018 y desde entonces pagarán cuatro centavos de dólar por cada kilovatio. Y si sustituyeron la forma de calentar el agua se darán otros 20 kilovatios/hora al mes gratis.

Agregó que quienes ya tengan una cocina eléctrica de inducción pueden inscribirse en las empresas eléctricas para recibir los beneficios desde agosto próximo.

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