7 de octubre de 2014 16:42

El marido de la enfermera contagiada con ébola pide que no sacrifiquen a su perro

Excálibur, el perro de Javier y Teresa podría ser sacrificado porque su dueña contrajo Ébola. Foto tomada de Facebook.

Excálibur, el perro de Javier y Teresa podría ser sacrificado porque su dueña contrajo Ébola. Foto tomada de Facebook.

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La Nación, Argentina, GDA
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El marido de la enfermera que se contagió el Ébola tras haber atendido a dos misioneros repatriados de África a España como consecuencia de la enfermedad, pidió hoy por distintas redes sociales que el gobierno español no sacrifique a su mascota, un perro llamado Excálibur.

España entró anoche en máxima alerta sanitaria al constatarse el primer contagio de Ébola fuera de África en una enfermera que había atendido en un hospital madrileño a un sacerdote repatriado desde Sierra Leona y que murió hace 10 días.

La paciente -de 44 años, nacida en Galicia- está internada en un hospital de Alcorcón, un suburbio al oeste de la capital, donde ingresó con fiebre muy alta ayer por la mañana. Presentaba síntomas leves desde el martes pasado.

Dos pruebas de laboratorio confirmaron que tiene el virus, según informó la ministra de Salud, Ana Mato, a cargo del comité de emergencia que se formó para gestionar la crisis. Javier L.R., marido de Teresa R.R. y primera infectada por Ébola fuera de África, hizo el llamamiento para que su perro no sea sacrificado.

"Quiero denunciar públicamente que un tal Zarco, creo que es jefe de Sanidad de la Comunidad de Madrid, me ha dicho que tienen que sacrificar a mi perro así, sin más", explica en un comunicado difundido a través de la página de Facebook de la Asociación Protectora Villa Pepa.

Javier denuncia a Julio Zarco, nuevo director general de Atención al Paciente de la Consejería de Sanidad de Madrid

"Me pide mi consentimiento a lo cual me he negado rotundamente", agrega Javier, que manifestó que lo amenazaron con "pedir una orden judicial para entrar por la fuerza en su casa para sacrificarlo".

Si bien Javier se encuentra internado y aislado en el sexto piso del Hospital Carlos III de Madrid, una amiga suya es la encargada de difundir los comunicados del dueño del animal y de acusar a los directivos sanitarios de querer solucionar "un error de ellos por la vía rápida".

Javier propone soluciones alternativas a la muerte del animal; "Hay que poner al perro en cuarentena y observación como han hecho conmigo. ¿O acaso hay que sacrificarme a mí por si acaso?".

¿Un miedo infundado?

Según publica el diario El Mundo, "un perro no tiene porqué contagiar nada a una persona y al revés tampoco", añade Javier y no se equivoca según confirma el presidente del Consejo General de Veterinaria, Juan José Badiola, asegura que hasta el momento no hay ningún estudio que haya demostrado que el virus del Ébola se pueda contagiar de seres humanos a perros, tras conocerse que la enfermera afectada tras atender al religioso Manuel García Viejo tiene un perro que podría ser sacrificado.

Badiola explicó que el único estudio notificando la exposición de estos animales al virus se realizó en África como consecuencia de un brote en humanos. Tras analizar varias muestras de sangre canina se vio que había un pequeño porcentaje de perros que presentaron "reacciones inmunitarias" pero "ni desarrollaron la enfermedad ni fallecieron".

"El hecho de que un número bajo de perros desarrollaran anticuerpos frente al virus quiere decir que el Ébola estuvo en contacto con su sistema inmune, pero el estudio no constató que los humanos fueran el origen de la transmisión", reconoció Badiola, que apunta a que estos animales podrían haberse expuesto al virus mediante el contacto con otros animales.

De hecho, este experto recordó que por el momento lo único que se ha demostrado es la transmisión a humanos procedente de murciélagos, simios e incluso algún antílope.

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