18 de abril de 2016 21:04

No done zapatos de tacos, ropa abrigada, libros ni adornos

En el Centro de Convenciones Guayaquil se realizan la recepción de los víveres, ropa y agua para ayudar a los damnificados del terremoto. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

En el Centro de Convenciones Guayaquil se realizan la recepción de los víveres, ropa y agua para ayudar a los damnificados del terremoto. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Alexander García

Toneladas de víveres, agua y ropa seguían llegando la mañana de este lunes 18 de abril al Centro de Convenciones de Guayaquil, en el norte de la ciudad. El Municipio Porteño, la Corporación de Seguridad Ciudadana, la Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos de la ciudad acondicionaron un punto de acopio para ayudar a los damnificados del terremoto que sacudió las costas ecuatorianas la noche del sábado.

Una cadena humana de voluntarios, jóvenes en su mayoría, traslada de mano en mano los paquetes que llegan hasta el acceso vehicular del recinto, en cuyos exteriores se acumulan grandes pilas con fundas de ropa o montículos con cajas de víveres.

La ayuda llega en vehículos, camiones y por parte de gente de a pie que además de sus contribuciones busca colaborar en el voluntariado que se ocupa del traslado, la clasificación y el armado de los kits.

El Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil (BCBG) estimó en más de 1 200 los voluntarios que estaban trabajando la mañana de este lunes en el recinto. La entidad pidió a la ciudadanía que done productos no perecibles y con un tiempo de caducidad de al menos seis meses.

El mayor Julio Jalón, jefe de División de BCBG, dijo que “el tema de la revisión de la caducidad de enlatados y medicinas los está retrasando. “Necesitamos que al menos nos den una ventana de seis meses de utilización de los productos”.

El Centro de Convenciones es punto de acopio de ayuda para los damnificados del terremoto. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Además, pidió que la gente deje de llevar zapatos de tacos, ropa abrigada, libros o adornos, que se observan en menor medida entre los bultos, pero que no son necesarios para las zonas de desastres de los cantones manabitas.

Según Jalón, se planea enviar el primer contingente de kits con ropa y víveres la tarde de este martes, con resguardo militar. Los Bomberos enviaron dos equipos de rescate pesado con 70 voluntarios, quienes están informando sobre los puntos a los que se enviarán los camiones, con el fin de “no redundar en ayuda” y que esta llegue a donde verdad se requiere.

Las donaciones se reciben en el Centro de Convenciones y en los cuarteles de Bomberos las 24 horas. Según la vicealcaldesa de Guayaquil, Doménica Tabacchi, voluntarios son bienvenidos, por ahora (en la mañana) estamos cubiertos y necesitamos manos frescas en horas de la tarde y noche.

Tabacchi dijo que se necesitan alimentos no perecibles, vituallas, medicinas, colchones, agua, toallas, sabanas y mosquiteros. Y pidió llevar clasificada la ropa por edad y sexo, para agilitar el proceso de selección.

Los alimentos no perecibles, vituallas, medicinas, colchones, agua, toallas, y sabanas son parte de la ayuda que se recibe en el Centro de Convenciones de Guayaquil. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Los alimentos no perecibles, vituallas, medicinas, colchones, agua, toallas, y sabanas son parte de la ayuda que se recibe en el Centro de Convenciones de Guayaquil. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Señaló que dos tanqueros de Interagua entregaron agua potable en los hospitales de Manta y Portoviejo. Y también viajó la mañana de este lunes el equipo médico del Municipio con enfermeras, doctores, medicina y kits de aseo. Diez tanqueros más de Interagua están rumbo a Manabí.

José Luís Rodríguez llegó al recinto con un funda llena de fideos, atunes y fósforos. Él se unió a la cadena humana que trasladaba los paquetes de mano en mano hasta el ingreso al Centro de Convenciones.

“Pudo ser cualquiera de nosotros. Si nos hubiera pasado a nosotros estoy seguro que de Manabí nos hubieran enviado ayuda”, indicó el guayaquileño de 33 años.

Yadira Sanchón, guayaquileña de 31 años, llevó a donar toallas, sábanas, medicina y ropa. “Me motiva ver tanta necesidad, tanta pobreza y tanto dolor”, dijo con voz entrecortada.

Karla González, manabita de 28 años, quien estuvo entre los 50 voluntarios que se amanecieron hasta las 4:00 de este lunes en el centro de acopio, pidió además cinta adhesiva, marcadores, fundas y cartones para realizar la clasificación y el empaquetado de la ayuda. "La cinta adhesiva se nos acaba muy rápido", dijo.

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