15 de marzo de 2016 17:17

Dilma Rousseff niega con 'vehemencia' haber ordenado acallar a un senador

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que no renunciará al cargo a pesar de los escándalos de corrupción que han surgido durante su gobierno. Foto: AFP

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que no renunciará al cargo a pesar de los escándalos de corrupción que han surgido durante su gobierno. Foto: AFP

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Agencia AFP

La presidenta brasileña Dilma Rousseff marcó el martes (15 de marzo) distancia con el ministro que había contactado a un senador inculpado por el escándalo de Petrobras y rechazó cualquier relación con un supuesto intento de comprar el silencio del legislador.

Rousseff “repudia con vehemencia e indignación el intento de involucrar su nombre en la iniciativa personal del ministro Aloizio Mercadante”, acusado por el senador Delcidio Amaral de ofrecerle respaldo político y financiero para que no cediera a un acuerdo de delación premiada, indicó un comunicado de la Presidencia.

Amaral, que lideraba la bancada senatorial del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), dijo a las autoridades que Mercadante actuó “como emisario de la presidenta” para pedirle que “tuviera calma y evaluara muy bien la conducta a tomar ante la complejidad del momento político”, según los documentos divulgados por la justicia.

Mercadante, una figura histórica del PT, que ocupa actualmente el cargo de ministro de Educación, negó haber tratado de sobornar a Amaral.

“Jamás intenté impedir la delación [premiada] (...). En ningún momento digo: 'No puedes delatar', si ese es su derecho”, afirmó en una rueda de prensa, sin negar que hubiera conversado con Amaral por teléfono.

Amaral entregó a la justicia los audios de los encuentros entre Mercadante y un colaborador que los grabó para ayudar en su defensa.

Mercadante se reunió más temprano con Rousseff, que enfrenta una seria crisis política, agravada por la recesión.

Amaral estuvo preso casi tres meses por obstruir la investigación sobre el esquema fraudulento en Petrobras. Tras salir en libertad, la revista IstoÉ publicó el 3 marzo sus declaraciones -que este martes fueron admitidas oficialmente por la justicia como parte de la investigación- en las que acusaba a Rousseff de interferir en las pesquisas y al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva de haber estado al tanto de la trama fraudulenta en la estatal petrolera.

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