9 de April de 2010 00:00

Los deslaves en las favelas de Brasil siguen

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Niteroi, Brasil. AFP, DPA

Un total de 180 muertos, 161 víctimas no fatales y  200 personas que podrían estar sepultadas es el balance, hasta anoche, de la tragedia causada por las lluvias sobre el estado de Río de Janeiro.

El miércoles por la noche un deslizamiento de tierra arrasó decenas de viviendas en un cerro de la cercana ciudad de Niteroi.

 El enorme deslave prácticamente destruyó la favela (barrio pobre) de Morro do Bumba, en la periferia de Niteroi, donde bomberos recuperaron ya 13 cuerpos, incluidos los de dos niños. 25 personas heridas fueron rescatadas de entre los escombros.

El jefe de Bomberos de esa localidad, Pedro Machado, estimó que más de 200 personas habrían quedado sepultadas bajo el lodo. Sabrina Carvalho de Jesús, de 26 años, quien trabaja en un hospital, logró escapar al deslizamiento de tierra y salvar a su hijo menor, debido a que salió de su casa luego de escuchar un ruido muy fuerte que llegaba desde la cima de la colina. Pero su abuelo, su madre y su hijo de seis años se encuentran bajo los escombros.

“Sinceramente, no tengo esperanzas. Es demasiada tierra. Y 12 horas bajo tierra, es demasiado tiempo”, dijo Sabrina  mientras un bombero la consolaba.

La favela Morro do Bumba fue construida hace 25 años sobre un depósito de basura que se cubrió con tierra, lo que la hace particularmente vulnerable a los deslizamientos de lodo tras las lluvias, y explica las emanaciones de gases tóxicos registradas, explicó  el secretario de Servicios Públicos de Niteroi, José Mocarzel.

Este nuevo drama aumentó el trágico saldo, que se eleva a 180 fallecidos en el estado de Río de Janeiro, según datos de los bomberos y defensa civil, tras las lluvias torrenciales registradas el lunes y martes pasado, que provocaron inundaciones y 200 deslaves en las precarias construcciones de la zona.  La ciudad de Niteroi es la más afectada con 99 muertos, en tanto que 52 fallecidos se registraron en la ciudad de Río.

Gran parte de una colina se derrumbó y devastó un sector de unos 700 metros de longitud, donde arrasó con todo lo que encontró a su paso: unas 50 viviendas, una guardería infantil y una pizzería. Los bomberos dicen que hay pocas oportunidades de hallar sobrevivientes bajo la catarata de lodo que sepultó la zona.

Unas 60 casas están en riesgo de derrumbe de acuerdo con los responsables del operativo de rescate, que continuará toda la noche con la ayuda de reflectores.
El alcalde de Niteroi, José Roberto Silveira, decretó el estado de calamidad pública. El número de evacuados en todo el Estado de Río de Janeiro alcanza a 14 000 personas, solo 3 000 se encuentran en Niteroi.

Las autoridades instaron a la población a que abandone las viviendas que corren peligro de derrumbe, en las laderas de los cerros. Río de Janeiro cuenta con unas 1 000 favelas.

El viejo drama de R. de Janeiro

Las lluvias  en Río de Janeiro obligaron a la metrópolis brasileña a encarar una vez más a un viejo problema: la proliferación de las favelas levantadas en cerros, con drenaje precario, acumulación de basura y elevado riesgo de aludes. El origen de las favelas es un tema controvertido.

Una de las hipótesis de los historiadores es que las primeras comunidades de ese tipo fueron creadas en 1870, cuando el Imperio decidió regalar tierras en los cerros a soldados que habían participado en la Guerra de Paraguay. Otros expertos sostienen que esa medida fue tomada en 1897, para beneficiar a soldados que participaron en la Guerra de Canudos, descrita por Mario Vargas Llosa en detalle en su libro ‘La Guerra del Fin del Mundo’. Lo cierto es que esas comunidades, que empezaron a instalarse en el siglo XIX, hoy forman parte del paisaje de Río de Janeiro, casi tanto como la estatua del Cristo Redentor y el Pan de Azúcar: hay alrededor de mil en la ciudad construida entre la montaña y el mar.

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