3 de enero de 2015 12:03

Desembarcan en Italia los inmigrantes del carguero Ezadeen

Policía italiana mira migrantes a bordo del buque de carga Ezadeen después de que el barco llegó al puerto del sur de Italia de Corigliano, Italia, 03 de enero 2015 por la mañana. Foto: AFP

Policía italiana mira migrantes a bordo del buque de carga Ezadeen después de que el barco llegó al puerto del sur de Italia de Corigliano, Italia, 03 de enero 2015 por la mañana. Foto: AFP

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Agencia AFP
Corigliano, Italia

Un total de 360 inmigrantes sirios desembarcaron este sábado (3 de enero del 2014) en Calabria (sur de Italia) del carguero “Ezadeen”, tras haber sido abandonados a su suerte por la tripulación y haber pagado miles de dólares por su pasaje, según los testimonios de los supervivientes.

En un primer momento, la marina militar italiana, que tomó el mando del buque, estimó que había 450 inmigrantes en el Ezadeen, un carguero de 73 metros de eslora abandonado por sus tripulantes y privado de electricidad.

Finalmente, iban en él 360 personas: 232 hombres, 54 mujeres y 74 menores, todos en buen estado de salud.

Estos migrantes pagaron entre USD 4 000 y 8 000 por la travesía, indicó el prefecto de la provincia calabresa de Cosenza, Gianfranco Tomao.

Tras viajar a Turquía en avión, pasando por Líbano, embarcaron a bordo de este carguero destinado al transporte de animales el 31 de diciembre, declaró a la prensa Tomao, basándose en los relatos de los migrantes.

Estos últimos le explicaron que los tripulantes, que luego abandonaron el mando del barco en plena travesía, siempre tenían el rostro enmascarado, lo cual lleva a pensar que pudieron permanecer en el barco y mezclarse con los inmigrantes para bajar de él.

Desde el 20 de diciembre, tres cargueros con cerca de 2 000 personas a bordo, en su mayoría sirios, han llegado a las costas italianas.

El Ezadeen llegó la noche del viernes al puerto calabrés de Corigliano, poniendo fin a una odisea iniciada en Tartús, en Siria, y que debía concluir en Sète, en el sur de Francia, según el sitio especializado en el tráfico marítimo Marinetraffic.

El buque fue localizado la noche del jueves, en dificultades, a unas 80 millas náuticas (unos 150 km) de Crotone, un puerto de Calabria.

Los pasajeros del barco fueron trasladados a varios centros de acogida.

El día de Año Nuevo, cerca de 800 migrantes desembarcaron en Gallipoli, en la región de Apulia, justo al norte de Calabria, tras concluir su periplo a bordo de otro carguero, el Blue Sky M, que zarpó de Turquía.

El 20 de diciembre hicieron otro tanto unos 800 más, que venían en un carguero que zarpó igualmente de Turquía.

Una tendencia inquietante
“La utilización de mercantes es una nueva tendencia, pero entra dentro de una situación que nunca ha dejado de existir y que los gobiernos europeos no pueden ignorar más ” , declaró al respecto Vincent Cochetel, director de la oficina europea de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

El viernes, un portavoz de la Unión Europea prometió que en 2015 se dará prioridad a la lucha contra los traficantes que recurren a “nuevos medios” para hacer entrar a inmigrantes en la Unión.

En cada ocasión, el modus operandi parece idéntico.

Los traficantes fletan el barco, cargado con centenares de inmigrantes, en su gran mayoría sirios que huyen de la guerra civil en su país. Una vez en el mar, el buque es abandonado a su suerte cuando está cerca de las costas. De una forma o de otra, los migrantes o los propios traficantes contactan con las autoridades marítimas, que entonces intervienen para llevar el buque a buen puerto.

A razón de entre USD 1 000 y 2 000 por persona, un viaje como el del Blue Sky M puede reportarle a los traficantes más de
USD 1 millón, de sobra para financiar el flete del barco y su tripulación, y embolsarse beneficios, explica la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Un precio superior a los USD 4 000 podría generar ganancias aún mayores.

Las autoridades italianas están preocupadas por la tendencia, que si se confirma aumentará el flujo de migrantes que llegan al país.

Más de 160 000 inmigrantes clandestinos llegaron a Italia en 2014, es decir una media de más de 400 al día, principalmente sirios o eritreos.

La gran mayoría de ellos arriban en lanchas neumáticas o en barcos pesqueros que zarpan de Libia, donde el caos reinante deja vía libre a los traficantes.

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